Adif abre la puja por los aparcamientos de 51 estaciones de tren por un máximo de 136 millones

Adif ha licitado el concurso público por el que cederá a empresas privadas la gestión y explotación de los 72 aparcamientos con que cuenta en sus 51 principales estaciones de tren por un importe máximo de 136 millones de euros, según informó la empresa pública.



MADRID, 12 (EUROPA PRESS)



El plazo de concesión de los contratos oscilará entre los cuatro y los diez años, dado que la compañía ha solicitado ofertas por diversos periodos de tiempo para determinar el plazo óptimo de arrendamiento de estos activos.

De esta forma, el importe del contrato oscilará entre los 66,6 millones para la duración mínima de cuatro años y los 136 millones para la de diez ejercicios. Esta cartera de aparcamientos generaron a Adif una facturación de unos 30 millones de euros en 2012.

Con este proceso, la compañía cederá a firmas privadas la explotación de más de 22.000 plazas de aparcamiento que suman estos parking, utilizadas fundamentalmente por los usuarios del ferrocarril.

Las compañías adjudicatarias explotarán los aparcamientos por su cuenta, "a riesgo y ventura", y podrán realizar otras actividades asociadas como el lavado de coches y cargas eléctricas, excluyendo la explotación publicitaria.

La medida se enmarca en el plan de racionalización de activos puesto en marcha por Adif, ente público promotor de las líneas AVE, con el fin de reducir costes y lograr ingresos adicionales para invertir en infraestructuras ferroviarias.

La compañía que preside Gonzalo Ferre también prevé ceder a la iniciativa privada su otra 'joya de la corona', su red de fibra óptica, un tendido de 16.000 kilómetros de longitud que se extiende a lo largo de las líneas del tren y conecta las principales ciudades españolas. Adif prevé obtener entre 500 y 600 millones de euros con estos dos contratos de concesión.

Además, de ceder la explotación de sus activos no ferroviarios, el plan de racionalización de Adif contempla también la venta mediante subasta pública de unas 400 estaciones de tren en desuso para el tráfico ferroviario y la venta de viviendas.

Con estas iniciativas, la compañía pública, que soporta una deuda de unos 14.000 millones de euros, busca poner en valor todos aquellos activos "no directamente relacionados con la actividad ferroviaria", con el fin de centrar "todos sus esfuerzos" en su función principal, la construcción, mantenimiento y explotación de líneas de tren.