¿Acaba de cambiar de televisor? Pues empiece a ahorrar para el siguiente

Los fabricantes no dejan de innovar en la tecnología. Tenemos que admitir que nos cuesta meses o incluso años de ahorro para poder adquirir “lo último” de un producto. Esta búsqueda de constante innovación por parte de las marcas en sus productos hace que cualquier “aparato” que compremos quede obsoleto en solo unos meses.

Hasta la fecha, el 3D era “el último grito” en torno a los televisores, pero a pesar de que los fabricantes nos aseguraron que el futuro pasaba por ahí, podemos decir que esta tecnología en tres dimensiones no ha acabado de cuajar en los hogares españoles.

 

Uno de los inconvenientes de este “fracaso” es la incomodidad de tener que ponerse unas gafas un tanto aparatosas que potencian ese efecto 3D para poder visualizar las películas, además de interferencias, peor calidad de imagen, sensación de mareos, pero sobre todo, la pérdida de una narrativa audiovisual que hace que las películas se hagan de una determinada manera para facilitar el “dichoso efecto”.

 

El pasado verano pudimos ver “con nuestros propios ojos”, como si de una plaga se tratase, cómo todos los comercios nos intentaban “vender la moto”, aprovechando una vez más una de las competiciones deportivas que más audiencia reúne, la Eurocopa 2012 de Polonia y Ucrania.

 

Este asunto no es baladí puesto que es algo que sucede con cada cambio de formato. Todo comenzó con el video y sus diferentes formatos, ¿os acordáis de los primeros Beta?, ¿y del recientemente desaparecido VHS?, formatos que hemos olvidado instantáneamente en cuanto nos han puesto delante los DVD, que han convivido con nosotros durante mucho tiempo, pero que actualmente están desfasados, gracias a su hermano mayor el Blu-Ray, que a su vez también se enfrentó en la batalla del comercio con el HD DVD, como ocurrió con los antiguos Beta y VHS.

 

OLVIDATE DEL 3D. LO QUE "MOLA" ES EL 4K

 

En cada una de las etapas que han acontecido los creadores de contenido han tenido que ir adaptando sus productos a las nuevas circunstancias del mercado. Con los televisores ocurre lo mismo, los compradores de 3D pronto han visto que la ausencia de contenido para la nueva tecnología era clara, muy pocos títulos en el mercado y por supuesto, la programación habitual no emitía en dicho formato. Un duro “palo” para un comprador que deja “temblando” su cartera cuando se enfrenta al pago del producto.

 

Ahora los fabricantes ya están sacando a la luz las nuevas máquinas de la tecnología actual, unos nuevos televisores que dejan muy de lejos la alta definición. La nueva “ultra alta definición, ultra HD o 4k” es lo que se empieza a llevar de moda, con televisores que superan las 80 pulgadas como la nueva 4k de samsung con un precio que ronda los 40.000 euros.

 

Una resolución que cuadriplica a la actual, unas dimensiones de televisores que difícilmente tendrán sitio en lo que hasta hace bien poco había sido “la mesa de la tele” y unos precios desorbitados para la mayoría de los mortales pero, “esta vez sí”, los fabricantes nos aseguran que ahora toca 4k, que no hay contenido, pero que todo llegará.

 

Si es de los que está esperando a que su vieja televisión de tubo pase a mejor vida, valdría mas una prudencia en cuanto a la nueva compra, un Smart TV algo menos comprometedor será suficiente y dará más juego a corto plazo.