Abre la capilla ardiente de la Duquesa tras su primer 'paseo' por Sevilla rodeada de flores y aplausos

Los restos mortales de la aristócrata Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, XVIII duquesa de Alba, XI duquesa de Berwick y catorce veces Grande de España, han llegado ya desde su residencia en el Palacio de las Dueñas hasta la capilla ardiente que se ubica en el Ayuntamiento de Sevilla.

A su llegada, los ciudadanos allí congregados han otorgado un intenso aplauso a la duquesa mientras el ataúd iba siendo trasladado, a hombros de familiares y amigos, hasta el interior del Salón Colón de la Casa Consistorial, donde se ha procedido a abrir la capilla ardiente.

La estancia ha sido engalanada para la ocasión con imágenes de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias Coronada y otros elementos representantivos de la Hermandad de los Gitanos, de donde era hermana la Duquesa de Alba y en cuyo templo se depositarán sus cenizas.

Así, unos 20 minutos antes de su llegada, el féretro salía del Palacio de Dueñas en el coche fúnebre, seguido de una amplia comitiva, unas instalaciones a cuyas puertas se han congregado alrededor de 300 personas --entre ellas numerosos periodistas--, que han arrojado flores al vehículo entre aplausos y palabras de halago a la duquesa.

La aristócrata ha muerto este jueves en el Palacio de las Dueñas, a los 88 años de edad, rodeada de su actual marido Alfonso Díez y sus seis hijos. 

 

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