“A veces la persona más rica puede ser la más pobre”

Ignacio Jacob Gómez-Fitzgerald, conde de Pozos Dulces y perteneciente a una de las familias de la alta burguesía madrileña ha concedido una entrevista a Tribuna Ávila, donde nos ha hablado de sus inquietudes, de su trabajo y de sus amigos. Una persona cercana, agradable y que se gana la vida como cualquiera de nosotros

A lo largo de mi vida profesional me encontrado con gente de todo tipo y condición, y algunas de ellas han conseguido llamar mi atención por ser diferentes. Ignacio Jacob, Nacho como le gustan que le llamen, a pesar de ser Ilustrísimo Señor, es una de ellas. Puede ser por su ascendencia francesa que le da un porte distinguido o por ese “charme” que desprende al hablar contigo. Lo cierto es que durante la entrevista disfruté muchísimo por lo interesante de sus conversación y por su “savoir-faire”.

 

Con apenas treinta y tres años Nacho Jacob está considerado el mejor Relaciones Públicas de España, un trabajo que requiere tener buenos contactos, saber gestionar agendas de gente importante, pero sobre todo por algo que no todo el mundo es capaz de hacer: guardar silencio. Y es que Jacob afirma que “valgo más por lo que callo que por lo que cuento”.

 

Hay ciertas cosas que no se aprenden en los libros, sino en la cuna. Nacho es hijo de Antonio Jacob Caballero y López de Valdecabras y su madre Mª del Carmen Gómez y Gómez Alonso-Martínez, Barones de Torame y Vizcondes de la Albufera. Su título nobiliario tiene la distinción de Grandes de España desde el siglo XVI, ya que sus antepasados ostentaban la distinción de ser “Par” de Francia, y proceden de la zona franco belga.

 

Se trasladan a España apoyando a la monarquía española en sus luchas contra los ingleses en el siglo XVI, quedándose a servir como “regidores perpetuos” de la ciudad de Málaga, aunque también encontramos raíces de la familia en la zona de Lugo y en Santiago de Compostela.

 

Entre las condecoraciones que ha recibido su padre se encuentran algunas tan importantes como la de Caballero de la Orden de Santiago, o supernumerario de la Orden de Carlos III, algunas de las cuales también han tenido sus antepasados.

 

Desde el año 2010 Nacho Jacob ostenta el título de Conde de “Pozos Dulces” ya que su padre le ha entregado una carta de cesión. “Para que pueda utilizarlo tiene que salir publicado en el Boletín Oficial del Estado”. Aunque en la actualidad “sólo se utiliza en determinados documentos o cartas que recibo (de la Orden de Malta, la Condesa de Romanones, de varias embajadas o desde la Casa Real). En los documentos oficiales, por ejemplo, está prohibido porque todos somos iguales ante la ley y tampoco se usa en el trato cara a cara”. Nacho afirma que es algo que no le disgusta pero tampoco te hace diferente.

 

AMIGOS

 

Entre la interminable lista de amigos que posee se encuentran las dos hermanas del Rey, las Infantas Pilar y Margarita de Borbón, Rania de Jordania e incluso el Príncipe de Asturias.

 

El día de nuestra entrevista coincidió que era el cumpleaños del Príncipe, con el que ha ido a cenar o almorzar en varias ocasiones. “Son celebraciones muy austeras, ya que no son oficiales, no se invita a ningún cargo público, son reuniones familiares. Cuando las reuniones son con amigos, como Álvaro Fuster, se suelen hacer en restaurantes; con unas 10 ó 12 personas, ahora se suman las amigas de su mujer”. Las cenas en Zarzuela suelen ser tipo buffet, “con diferentes platos y cada uno se sirve lo suyo. Muy sencillas”.

 

Entre las casas reales en el extranjero tiene amistad con varias, pero quiere destacar su relación de amistad con Rania de Jordania “tenemos amigos comunes, como Pedro Valverde. Es muy cariñosa y cuando viene a España le gusta comer en El Asador Donostiarra”.

 

Rania, según Jacob, “es una mujer muy elegante y al mismo tiempo sencilla. Habla inglés, francés y portugués. Le encanta la moda y participar en actos benéficos”.

 

Con Beatriz de Orleans, además de una relación de amistad, tiene una relación profesional ya que ella es la presidenta de los premios “Dedal de Oro” de los cuales Jacob es el fundador.

 

Hablando de la abdicación de la Reina de Holanda, que se ha producido esta semana, Nacho afirmó que “aunque no me gusta nada, está en su derecho. Soy partidario de la libertad y en este momento tiene que preocuparse de su vida y sus emociones. Un rey o reina no dejan de ser seres humanos con problemas, inquietudes y sin sabores como los demás”. Pero ante todo “creo que la libertad de pensar es algo sagrado”.

 

CÓMO TRATAR A LAS PERSONAS

 

Aunque trata con gente muy importante, tanto a nivel nacional como internacional, Nacho Jacob afirma que “lo más importante es la naturalidad y la sencillez”. Hay que ser uno mismo, ser educado. “Soy igual con todas las personas, no me multiplico ni me transformo”.

 

Para ello recurre a un refrán: “A más grandeza, más llaneza”. La gente que está rodeada de mucho ceremonial suelen ser los más cercanos; hay que ser natural y cordial.

 

Aunque también a conocido gente que es lo contrario. Nos contó el caso de una persona muy influyente con la que coincidió en EE.UU. (no nos revela su nombre por profesionalidad) a la que le dijo lo siguiente: “Eres la persona rica más pobre que he conocido”, por su forma de ser y comportarse.

 

TRABAJO DIARIO DE UN RR.PP.

 

Puede llegar a todos los sitios, no hay nadie a quien no tenga acceso. Desde el presidente del gobierno a cualquier otro personaje importante, no se resisten a su encanto. "Pero yo no estoy sólo en esto", asevera. Según Nacho la gente no se da cuenta en un primer momento que un RR.PP. no deja de ser un empresario, “y desde la empresa hacemos muchas cosas, tenemos muchos apartados”. Por ejemplo, la sección de marketing online y el posicionamiento en redes sociales “es una de las que está funcionando muy bien dentro de la empresa”.

 

En la actualidad trabajan 22 personas en su empresa más 6 practicum, ya que tiene firmados convenios con las Universidades Rey Juan Carlos, Complutense de Madrid, de Navarra y Europea de Madrid; "así que al final “somos unas 30 personas”. Pero cuenta con los servicios de 250 freelance que trabajan como autónomos en diferentes proyectos.

 

Aunque tiene 33 años lleva quince dedicándose a lo mismo, “empecé muy joven porque me gustaba”. Entre sus clientes tiene una lista infinita de artistas y famosos.

 

Entre ellos le han marcado “las conversaciones con Antonio Gala o con Mario Vargas Llosa que han sido muy interesantes y me han dejado huella”, o la emoción que sintió al conocer al Papa Juan Pablo II “era un hombre fuerte, con unas manos grandes y fuertes. Cuando le bese sentí su amor universal y su paz”.

 

Asegura que “he tenido el privilegio de conocer a gente fuera de lo común”. Entre ellos figuras como Botero y su familia con los que estuvo por Madrid o Jean Paul Gaultier, “los dos pasamos temporadas en Ibiza, salimos juntos y le organizo la agenda”.

 

PREMIOS

 

Tiene una lista de premios, tanto personales como a su trayectoria profesional y a su agencia, “todos me han hecho mucha ilusión pero puedo destacar el Premio Paloma de la Paz, que tienen personas tan importantes como Obama, Mandela y algún Premio Nobel, y yo no les llegó ni a la suela del zapato”.

 

Es una persona a la que le gusta participar en actividades benéficas, por eso recibió de manos del Padre Ángel el Premio Vicente Ferrer. Además, ha sido la persona más joven en recibir el Premio Perséfone, que otorga el club de medios; o la Medalla de Oro de Foro  Europa, que tienen personas tan relevantes como Felipe González o Aznar. En 2007 recibió el Premio Pompidou, a la mejor estrategia y agencia de comunicación por el Festival Internacional de Cine de Marrakech, que le entregó Di Caprio. O el premio Indalo de Oro de la Diputación de Almería por el fomento de la región.

 

ASESOR DE COMUNICACIÓN

 

Entre las funciones que desarrolla en el día a día de su trabajo está la de asesor de comunicación e imagen de empresarios y gente importante, “la gente lo confunde con ser un estilista o un peluquero pero es una palabra más amplia y además es muy importante”.  Les indica cómo deben comportarse, a que club deben ir y a cuál no, cómo hablar en público, qué colores te favorecen, etc.

 

Aunque señala que “la gente a veces es un poco ácrata y hacen lo que tú no les han dicho, por lo general siguen las instrucciones”. Es normalmente gente con un nivel económico muy alto pero social y cultural más bajo y a veces necesitan comprensión.

 

En este trabajo la parte humana es fundamental, “te tienes que llevar bien con los clientes, el trato tiene que ser muy fluido. Sin empatía puede resultar dificultoso”. Pero concluye que “he ido dejando un reguero de amigos, siempre y en todo lugar, no todo es el dinero”.