A Santi:

El Casino Abulense elige presidente en estos días. Nuestra sociedad, con casi 117 años a las espaldas, se enfrenta al proceso de decidir quién la regirá los próximos 4 años. Sí, es una sociedad privada, alguien podrá argüir, ¿cual es el interés general en el proceso? El Casino es más que un club recreativo o deportivo privado, ha sido y es actor social de nuestra capital

Si mirásemos la masa social, hablaríamos del quinto municipio de nuestra provincia. Si miramos su presupuesto, comparado per cápita con el del Ayuntamiento de Ávila, la inversión en cultura y deporte es más del doble. Es un lugar de encuentro, de socialización, pero también un motor de iniciativas imbricado en Ávila.

 

Hemos tenido el honor, responsabilidad y orgullo de haber sido los últimos 3 años miembros del equipo de nuestro último presidente, y es hacia él a quién queremos orientar los pensamientos y reflexiones en este momento. Santiago Curto, Santi, ha sido y es desde hace muchos, muchísimos años nuestro amigo, y además, el pasado trienio nuestro presidente. Un grandísimo presidente para el Casino, que en el breve tiempo de su mandato ha sido capaz de implementar cambios aparentes y visibles para el socio, pero también otros que lo son menos en lo externo, pero decisivos para el funcionamiento futuro del Casino.

 

Un presidente que en tiempos de crisis, de pérdida inevitable de masa social, de incremento en los costes, de búsqueda de cambio, ha tenido la inteligencia de saber rodearse de un equipo capaz y enormemente ilusionado, y desde un puesto que es eminentemente presidencialista saber escuchar y delegar, buscando el consenso de sensibilidades muy distintas en un proceso no siempre fácil.

 

Esta forma de trabajar ha sido el primer y más esencial cambio que ha traído, y que será afortunadamente difícil de erradicar. Ha sabido pilotar un cambio tranquilo, desde su talante conciliador y siempre abierto a explorar ideas. Ha tenido que lidiar con la creatividad de su Junta y tamizar las propuestas innovadoras a través del cedazo de la continuidad y la idiosincrasia de una organización como el Casino, pero siempre pensando en el mañana. Ha abierto el club a la sociedad abulense, estableciendo convenios y relaciones allá donde pudiera ser beneficioso para los socios pero también para la ciudad.

 

En este periodo hemos podido apreciar que la silla que ha ocupado Santi no es un cómodo sillón, sino más bien un molesto taburete que pocas alegrías trae, salvo las de la satisfacción por el deber cumplido y la voluntad de servir. Le hemos visto sufrir, gastar las horas de las que no disponía, robándoselas a su familia (enorme partícipe del trabajo de Santi), tomar decisiones difíciles en un entorno en el que todos los ojos te miran directamente, ser siempre generoso a la hora de otorgar a otros los méritos y la visibilidad pública, y asumir sobre sus hombros los errores o problemas, aun no siendo necesariamente debidos a él.

 

La presidencia del Casino no conlleva remuneración, ni siquiera prestigio o estatus, y a cambio implica enorme trabajo, dedicación absoluta las 24 horas del día todos los días del año, desgaste emocional, y mucho, muchísimo amor por el club al que pertenecemos.

 

Santi ha aportado todo ello con entusiasmo, pero además, y por eso le dedicamos estas líneas, lo ha hecho sin buscar jamás que se le reconociese públicamente el mérito que eso representa, sino tan sólo intentado que el club que ceda a sus hijas sea mejor que el que él recibió de sus padres.

 

Los socios que hayan entrado alguna vez en la sala de Juntas habrán podido observar que en la pared del fondo hay una galería de retratos fotográficos de todos los presidentes del Casino desde su fundación, allá por el 1897. Es una forma de tener presente que trabajamos desde la historia hacia el futuro, que existe una continuidad social.

 

Como socios, como abulenses, nos alegra infinitamente saber que la presidencia y la Junta resultante de estas elecciones tendrán siempre la imagen de Santi, nuestro presidente, nuestro amigo, como luz moral para ayudarles a forjar un brillantísimo porvenir para nuestra sociedad.

 

Fdo.

José Guillermo Buenadicha Sánchez  

Alfonso Sánchez Macho 

Patricia González Fernández-Mellado