A Pedro Sánchez no le van los calzoncillos rojos

Pedro Sánchez y Chacón pasean por un mercado de Barcelona

Pedro Sánchez, se ha lanzado a pedir el voto en la calle en una zona comercial de Barcelona, ha repartido besos y apretones y ha comprado una bolsa de mandarinas. Eso sí, ha rechazado unos calzoncillos rojos que pretendía regalarle una dependienta: "Esa foto no la quiero", ha apuntado.

Sánchez ha dedicado su primera jornada de la campaña para las generales a Barcelona y ha elegido Nou Barris, un barrio popular tradicionalmente socialista, para darse un paseo junto a la cabeza de lista al Congreso por la Ciudad Condal, Carme Chacón, y el primer secretario del PSC, Miquel Iceta

Los tres, rodeados de un buen número de cámaras y periodistas, han acudido al Mercado de la Guineueta y se han mezclado con los vecinos, repartiendo sonrisas y posando para todos los 'selfies' que les pedían. Entre frutas, carne y pescado, han escuchado también las preocupaciones de quienes se les acercaban, en su gran mayoría relacionadas con el paro y las pensiones, aunque había también había quien quería saber "qué va a pasar con Cataluña".

Pese a que la actividad del mercado se ha visto alterada por la llegada de la 'caravana' del PSOE, en general todo han sido buenas palabras para los candidatos socialistas. "En esta barriada somos todos socialistas", han asegurado algunas señoras. De hecho, en la carnicería Sánchez se ha topado con una dependiente militante del PSOE, que explicaba a los medios que ya ha asistido a algún mitin en Madrid con el candidato a la Presidencia del Gobierno.

Sin embargo, pese a la euforia que han demostrado este viernes muchas compradoras con la visita, los socialistas se han visto desbancados en las últimas elecciones por otros partidos en barrios de Barcelona como éste. En las municipales de mayo, la ahora alcadesa Ada Colau (Barcelona en Comú) relegó a los socialistas a ser la segunda fuerza en este distrito, como ocurrió en otros barrios populares de Barcelona.

Y en las pasadas elecciones autonómicas de septiembre, el partido de Albert Rivera ganó en Nou Barris con el 22,6% de los votos, frente al 22,09% de Junts pel Si.

Sánchez ha acudido este viernes junto a Chacón e Iceta para tratar de "convencer" a los vecinos de que apoyen al PSC y así se lo ha ido trasladando a aquellos que se le acercaban, aunque algunos ya están en su 'causa'. "Yo ya estoy convencido", le ha dicho un joven boliviano, que trabaja en una tienda de frutos secos y que está convencido de que hay que "cambiar" al Gobierno.

EMPEÑADO EN PAGAR LAS MANDARINAS

El candidato socialista ha desplegado sonrisas en el mercado, al que ha entrado por una puerta secundaria para evitar una carpa con propaganda electoral de Ciudadanos. Ya dentro del recinto, se ha acercado a todos los tenderos que querían saludarle, algunos de los cuales le ofrecían sus productos. Con gracia, la vendedora de un herbolario le preguntaba si necesitaba "un relajante".

Después, ha aceptado la invitación de una frutera y ha entrado detrás del mostrador, en el que ha posado junto a Chacón y la dependienta, que después ha evitado responder si su voto es socialista. Eso sí, ha querido regalarle unas mandarinas que Sánchez se ha empeñado en pagar, incluso con propina.

Lo que no ha aceptado después han sido unos calzoncillos rojos que pretendía regalarle una dependienta de una tienda de ropa fuera del Mercado. La joven le esperaba con los 'boxer' rojos en ristre pero no ha tenido suerte, ya que Sánchez ha evitado encontrarse directamente con ella y ha dado un rodeo para que los cámaras que esperaban el momento no tuvieran la imagen. "Esa foto no la quiero", ha dicho, para después meterse en una peluquería.

La joven ha cambiado los calzoncillos --"No me los va a comprar por dos euros", se lamentaba-- por unos calcetines, pero el socialista no ha vuelto a pasar por la tienda. Eso sí, una señora ha decidido comprar los ejecutivos y se los ha regalado al candidato, que después ha dejado el barrio.

Sánchez pondrá fin a su primera jornada de campaña con un mitin en Hospitalet, tradicional bastión socialista, junto a la alcadesa de la localidad, Nuria Marin, Chacón e Iceta. Mañana pondrá rumbo a Mallorca, para seguir pidiendo el voto.
 

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