A octavos en primera clase

El Real Madrid, con uno menos, golea al frágil Galatasaray (4-1) y será primero de grupo.



 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

REAL MADRID: Casillas, Arbeloa, Marcelo (Marcelo, min.74), Pepe, Ramos, Casemiro (Alonso, min.58), Illarramendi, Di María, Isco, Bale y Jesé (Nacho, min.26).

 

GALATASARAY: Iscan, Eboué, Nounkeu, Zan, Chedjou, Melo (Gulselam, min.87), Inan, Bruma (Sneijder, min.63), Amrabat (Riera, min.67), Bulut y Drogba.

 

GOLES:

   1-0, min.37: Bale.

   1-1, min. 38: Bulut.

   2-1, min.50: Arbeloa.

   3-1, min.62: Di María.

   4-1, min.81: Isco.

 

ÁRBITRO: William Collum (ESC). Amonestó a Arbeloa (min.55) por parte del Real Madrid; y a Melo (min.36) por parte del Galatasaray. Expulsó por roja directa a Ramos (min.25).

 

ESTADIO: Santiago Bernabéu.



 

El Real Madrid ha logrado este miércoles su cuarta victoria en la fase de grupos de la Liga de Campeones al derrotar (4-1) al Galatasaray en la quinta jornada, en un partido que el conjunto de Carlo Ancelotti supo resolver con suficiencia pese a disputar más de una hora de encuentro con un hombre menos, por la expulsión de Sergio Ramos en la primera parte.

 

La noche europea sin Cristiano Ronaldo, baja por lesión, sirvió al Real Madrid para exhibir su dominio en el grupo y confirmar su pegada, en un partido con poca brillantez local pero sin embargo suficiente ante la candidez del Galatasaray, al que la derrota en el Bernabéu no le alteraba demasiado el guión. Ganando en la última jornada a la Juventus, los turcos serán equipo de octavos de final.

 

Apenas tres minutos tardó Gareth Bale en asumir tratar de ocupar el hueco de Cristiano Ronaldo. Un desmarque al espacio del galés le dejó solo ante el meta turco, Eray Iscan, pero el '11' madridista no se percibió de la presencia de Jesé, a su lado para empujar el gol, y su remate con la zurda acabó marchándose fuera. Fue, no obstante, su primer aviso.

 

Pese a la intimidación inicial, el Real Madrid vivió atascado, plano. Sin chispa en la medular, con Isco lejos de su zona de influencia y ambas bandas intermitentes, el Galatasaray no sufrió en exceso desde su invitación al dominio local. Los de Ancelotti preferían el espacio pero se encontraban siempre con e balón.

 

El escenario del choque lo alteró bruscamente Sergio Ramos, que cometió un error flagrante a los 25 minutos de juego. Su forcejeo con Umut Bulut, siendo el sevillano el último defensor, acabó con una roja directa que obligó a su técnico a poner fin de inmediato la probatura de Jesé para volver a formar la zaga de cuatro, con el cambio de Nacho.

 

La expulsión acentuó la comodidad del cuadro de Mancini, consciente en todo momento de que su 'final' será el duelo ante la Juventus en Turquía. Sin embargo el 'fantasma' de Cristiano sobrevoló el Bernabéu y a los 36 minutos un libre directo de Bale, con forma de mísil teledirigido y el sello de portugués, sorprendió a Iscan para adelantar al Madrid. Un gol de bandera pero al mismo tiempo una alegría efímera.

 

Y es que tan solo un minuto después el marfileño Drogba regaló una cátedra de 'nueve', primero zafándose de espaldas de Nacho y después metiendo un balón en profundidad para la carrera del omnipresente Bulut. El turco resolvió con sangre fría y devolvió el empate, sirviendo como preludio además a los mejores minutos del 'Galata', que se creyó entonces ser capaz de dar la campanada.

 

SEGUNDA PARTE 

 

La fe, expuesta también tras la reanudación, duró muy poco. El Madrid golpeó como acostumbra, sin avisar, a los cinco minutos de segunda parte, cuando Arbeloa irrumpió en el área para rematar, cual ariete, un centro de Di María. Doce minutos más tarde se invirtieron los protagonistas y el español, pletórico, asistió al argentino para asestar un golpe ya mortal al encuentro.

 

El 'Galata' bajó los brazos y solo exigió una acción de mérito de Iker Casillas, que el capitán blanco salvó de forma espectacular. El Madrid, que con la entrada de Alonso halló el poso definitivo en su linea medular, caminó sin sobresaltos hacia una nueva victoria, antes de cerrar el partido con otro nuevo golpe sobre la mesa.

 

El malagueño Isco sacó a relucir su 'capote' y recortó a dos defensas turcos, uno en la frontal y el otro al borde del área pequeña, antes de batir a Iscan, marcando el cuarto tanto a nueve minutos del final y consumando el hundimiento de los de Mancini en la segunda mitad. Los turcos tendrán una última bala en la útima jornada, en el Ali Sami Yen ante la Juventus. Sólo les valdrá ganar en una jornada ya de puro trámite para el Real Madrid, que viajará en primera clase hacia los octavos de final.