A Bolinaga se le acabaron los paseos tras decretarse prisión con arresto domiciliario

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha acordado la "prisión provisional incondicional y comunicada" del etarra Jesús María Uribetxebarría Bolinaga por el asesinato del cabo de la Guardia Civil Antonio Ramos, que se produjo en Mondragón en 1986.

Podrá cumplir esta disposición en su domicilio sometido a medidas de vigilancia, informaron fuentes jurídicas.

 

El etarra, que ha declarado este jueves por videoconferencia desde los Juzgados de Bergara por su presunta participación en el asesinato del agente, sólo podrá salir de su casa de Mondragón durante el tiempo que necesite para el tratamiento del cáncer al que está siendo sometido y siempre bajo vigilancia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

 

El magistrado atribuye indiciariamente a Uribetxeberria Bolinaga un delito de atentado terrorista con resultado de muerte al considerar que fue él en persona el que disparó en la noche del 8 de junio de 1986 al agente Antonio Ramos, que falleció como consecuencia del atentado.

 

Además, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 2 ha dictado el ingreso en prisión de sus compañeros en el 'comando Belotxa' de ETA José Luis Erostegui Bidaguren y Javier Ugarte Villar, que también están acusados de participar en estos hechos.

 

El juez Moreno reactivó esta causa después de que la Fiscalía solicitara tomar declaración a Uribetxeberria Bolinaga a raíz de un informe de la Guardia Civil que lo relacionaba con este atentado.

 

"LO QUE QUERÍAN LAS VÍCTIMAS"

 

El etarra, que fue condenado por el secuestro del funcionario de Prisiones José Antonio Ortega Lara, permanece en libertad condicional desde agosto de 2012 para ser tratado de un cáncer por el que permaneció ingresado durante varios meses en el Hospital Donostia de San Sebastián.

 

Uribetxeberria Bolinaga ha llegado al juzgado pasadas las doce y media del mediodía en un todoterreno en el que viajaba acompañado por varias personas, familiares y allegados. Tras descender del vehículo, vestido totalmente de negro y apoyado para caminar en un bastón, ha dado una vuelta por el pueblo a la espera de prestar declaración a las 13.00 horas.

 

Ha salido del juzgado a las tres y cuarto de la tarde y una de las peronas que le acompañaban ha señalado que se había decretado "lo que querían las víctimas", en referencia al ingreso en prisión provisional que el etarra tendrá que cumplir en su domicilio. 

Bolinaga a la izquierda de la imagen

Noticias relacionadas