80 años sin Carlos Gardel, la voz del tango

Falleció tras el choque de su avión con otro antes de despegar en un aeropuerto de Medellín, en Colombia. Viajaba junto a su guitarrista Guillermo Barbieri y su secretario Corpas Moreno.

El cantante, compositor y actor argentino Carlos Gardel falleció en un accidente de avioneta un 24 de junio de 1935, pero el mundo no se ha olvidado de aquel artista que le puso voz oficialmente al tango por primera vez con 'Mi noche triste', y que siempre será reconocido como el mejor intérprete y el mayor representante del género.

 

Gardel o Charles Romuald Gardès, según su partida de nacimiento discutida por los uruguayos, nació en 1890 en Tolouse, Francia. De padre desconocido, se estableció con su madre siendo muy pequeño en un barrio de inmigrantes de Buenos Aires. Allí, en sus continuas escapadas del colegio, aprendería a cantar entre músicos y actores populares de los bajos fondos de la capital argentina y recibiría el sobrenombre de "morocho" ("moreno").

 

carlos gardel tango

 

En 1914 fue la primera vez que Gardel actuó profesionalmente. Lo haría junto a José Razzano, 'El Oriental', en el cabaré Armenonville de Buenos Aires. Sólo seis años más tarde la identificación de Gardel con el tango ya era un fenómeno de ámbito universal.

 

Gardel, además de ser el máximo exponente del 'tango canción' también llevó la música al cine como actor, vendió una gran cantidad de discos y fue uno de los intérpretes más importantes de la música popular mundial en la primera mitad del siglo XX. Buena prueba de ello es que la UNESCO guarda registrada su voz como patrimonio de la humanidad. Su figura, de enorme dimensión popular en Argentina, sigue estando teñida de leyendas.

 

Incluso está rodeada de misterio su muerte, que tuvo lugar cuanto el avión en el que viajaba el cantante junto a Alfredo Le Pera, su guitarrista Guillermo Barbieri y su secretario Corpas Moreno, se chocó con otro avión antes de despegar en un aeropuerto de Medellín, en Colombia.

 

Las causas del accidente nunca fueron establecidas con claridad. Las empresas aeronáuticas de los dos aviones mantenían una dura competencia, detrás de la cual se encontraban los intereses militares y estratégicos de Estados Unidos y Alemania.