142,4 millones de dólares por el tríptico de Francis Bacon sobre Freud

Foto: REUTERS

La serie de pinturas Three Studies of Lucian Freud, del artista Francis Bacon, se ha convertido en la obra más cara jamás subastada, al alcanzar este martes un valor de 142,4 millones de dólares, superando a El Grito de Munch, que fue vendido en 2012 por 119,9 millones de dólares.

 

El precio de salida para la obra, que representa a Lucian Freud, amigo y rival de Bacon, encaramado en una silla de madera, se valoró en torno a los 86 millones de dólares (64 millones de euros), pero las ofertas de los diferentes postores se sucedieron durante diez minutos hasta alcanzar esta cifra de récord, según recoge el diario 'The New York Times'.

 

Este periódico indica que la obra -realizada en 1969 por el pintor de origen irlandés, que falleció en 1992- ha sido adquirida por la galería William Acquavella "en nombre de un cliente sin identificar".

 

El panel muestra al amigo y también artista del pintor dublinés Lucian Freud en una silla, con una vista de cada lado y otra enfrente. Christie's la calificó de "una verdadera obra de arte que marca la relación de Bacon y Freud" y su "familiaridad creativa y emocional".

 

La obra también es uno de los dos únicos trípticos completos de Freud, nieto del fundador del psicoanálisis Sigmund Freud. Los tres paneles estuvieron 15 años separados en los años 70 antes de ser reunificados.

 

El anterior récord para un cuadro de Bacon estaba en 86,3 millones de dólares.

 

GRAN SUBASTA    

 

La venta de 69 obras de arte contemporáneo y de la posguerra llegó a 691 millones de dólares, incluyendo las comisiones, muy por encima de las estimaciones de entre 480-670 millones de dólares, convirtiéndola en la más cara de la historia y eclipsando la que celebró esta misma casa en mayo de arte contemporáneo, que sumó casi 500 millones de dólares.

 

Hubo, por tanto, otras ventas importantes durante la noche. Una escultura de acero inoxidable del artista Jeff Koons ha sido vendida a otro postor telefónico por 58,4 millones de dólares (unos 43,5 millones de euros), convirtiéndose en la obra más cara de un artista vivo vendida en una subasta.

 

Responsables de las casas de subastas aseguran que la existencia de nuevos millonarios de todo el mundo están impulsando los precios del arte, especialmente de sus obras más conocidas, a niveles récord.

 

 "Estamos en una etapa muy, muy inicial de desarrollo de este mercado", dijo Brett Grovy, jefe de arte contemporáneo y de posguerra de Christie's. "Tantos coleccionistas de todo el mundo están entrando en el mercado". "Esto no es una burbuja", aseguró.