Alberto orfao original

Un salmantino en Brasil

Alberto Orfao
Blog de Alberto Orfao.

Todo sigue igual, o peor, un año después del 15-M

Estamos en pleno aniversario del movimiento 15-M. Para cuando lean esto ya será, al menos, día 15 de mayo de 2012 y algunos, especialmente los que estábamos en Madrid hace un año, recordamos que hacíamos hace 365 días.
Recuerdo el día 15. Era domingo. El año universitario estaba acabando y nos encontrábamos en plenos exámenes pero ese domingo había una manifestación en contra de las medidas del entonces Gobierno socialista. La gente sentía esa necesidad de salir a la calle y hacer algo de una vez; sin embargo, los sindicatos no hacían apenas movimientos y la oposición sólo pedía tímidamente unas elecciones anticipadas.

En los meses anteriores, este ansia de protesta había ido creciendo en algunos de nosotros. Recuerdo hablar con otros compañeros y expresar mis ganas de que la gente saliera a la calle, a quejarse, porque ese gobierno que, teóricamente, habíamos elegido (bueno, yo no porque no había podido votar en 2008) todos, estaba cambiando su programa electoral y de partido por completo. Comenzaba a seguir unas órdenes que venían de otra parte; ya fuera de Alemania, de Francia o de los 'mercados', que cada vez ocupaban más titulares.

Y un pequeño grupo se decidió a hacer una manifestación. 'Juventud sin Futuro', se llamaba, y apareció desde la universidad. Hasta ese momento, gran parte de la clase política y la opinión pública se quejaban de la inacción de los jóvenes y de lo poco que nos interesaba la situación del país. Pues algunos salimos ese día a la calle, creo que era marzo en aquel momento, aunque no fuimos muchos.

Otra nueva manifestación se convocó para el 15 de mayo. No era un buen día pero ya hacía calor y salir a la calle un domingo no era mucho problema; menos para los que teníamos que estudiar, claro. Yo estaba en casa, aunque llegado el momento no pude evitar hacer uso de las redes sociales y ver "qué se cocía" en la manifestación.

Recuerdo que los medios le pusieron bastante atención, especialmente tras la 'sentada' que se realizó en la Gran Vía madrileña. Una sentada que terminó con una carga policial tremenda, en la que no solo hubo detenidos, sino también bastantes heridos, incluyendo padres y madres de familia que habían acudido con sus hijos.

Me acosté tarde ese 15 de mayo. Pero la mañana siguiente tocaba madrugar e ir a examinarse. Recuerdo echar un vistazo a la prensa y, en concreto, a la página de Periodismo Humano, que acababa de descubrir. Un grupo de unas treinta personas había decidido acampar en la Puerta del Sol.

Esa semana pasé todos los días por el kilómetro cero de Madrid. Por las tardes, un rato cada día. Era algo que no había visto en mi vida, en ninguna parte. La gente paseaba por allí, dejaba sus ideas plasmadas en papeles, en pósters o simplemente las compartía con otras personas que pasaban por allí. Había gente de todo tipo y con ideas contradictorias en muchos casos, pero con una serie de ideas comunes: el desprecio hacia la corrupción, la necesidad de transparencia y un cambio en la ley electoral.

Estas eran las claves, el pensamiento común del 15-M. Luego, como cualquier idea decente que pasa por este país, ha tratado de ser utilizado por todos los grupos políticos, por algunas de las personas que en un inicio formaron parte del movimiento o incluso por publicistas. Pero la esencia está ahí, y se trata de algo con lo que, en mi opinión, todos deberíamos estar de acuerdo.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: