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Tras los Cristales

Antonio Casas
@casassimon

La despoblación

La despoblación no es un hecho natural, no es algo inherente a esta Comunidad, y por tanto no podemos resignarnos a que se produzca. Castilla y León necesita verdadera voluntad política para que los ciudadanos que aquí viven tengan todos los servicios esenciales cubiertos y, además, que los jóvenes tengan oportunidades de prosperar en esta tierra, ya que al final esto supondrá el bienestar de todos. 

Palencia ha perdido 1685 habitantes en el año 2013. Esta cifra, junto a la de la última década, contrasta con la evolución de la población en el conjunto de España. Se engloba en unos datos demoledores de la Comunidad de Castilla y León, que ha sufrido, más que ninguna, el azote de ver como el número de habitantes baja.

 

La noticia de la despoblación es escandalosa en términos sociales, pero sobre todo económicos. Una Comunidad no puede soportar esta sangría y este envejecimiento de la población, porque si perdemos el tren del desarrollo corremos el riesgo de no volverlo a coger nunca más.

 

Castilla y León tiene universidades públicas de reconocido prestigio en las que forma, desde hace siglos, a los jóvenes que aquí nacen pero que rara vez encuentran una oportunidad de desarrollarse profesionalmente cerca de su casa. ¿Nos lo podemos permitir? ¿Podemos prosperar si esta Comunidad no genera oportunidades de hacer rentable lo invertido en formación? La respuesta es clara y contundente: no.

 

Hay responsable y no es otro que el partido que aquí gobierna desde hace más de dos décadas, el Partido Popular. No ha sabido, o no ha querido, revertir la situación. Intenta hacer creer a los castellanos y leoneses que la despoblación es un hecho inevitable e inherente a nuestra tierra. Pretende que nos resignemos a que cada día abandonen esta tierra muchos jóvenes formados que buscan su vida lejos de aquí. Y mientras, la población sigue envejeciendo y la economía de la Comunidad cada vez se deprime más.

 

Necesitamos una planificación para esta comunidad que ataque la despoblación por todos los frentes. En primer lugar velar por el bienestar de quienes viven aquí, sin recortar en los servicios más esenciales y garantizando los servicios públicos de calidad esenciales a todos, independientemente del sitio donde vivan.

 

En Segundo lugar trazar un plan económico, analizar y aprovechar las potencialidades económicas en esta tierra, sin palos de ciego, para tejer una red economía que garantice el futuro de las generaciones venideras y que los recursos gastados en formación reviertan en la prosperidad de la Comunidad y del resto de España.

 

Por todo esto es necesario, cada vez más, reaccionar, no resignarse y tener claro que la despoblación es un hecho que tiene freno, que puede abordarse y que puede ser reversible. Solo es necesaria una inequívoca voluntad política.

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