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Territorio Pyme

Fernando Sánchez Salinero
Empresas al borde de un ataque de nervios

Steve Jobs, un empresario sin miedo a reinventarse

€œLos hombres y pueblos en decadencia viven acordándose de dónde vienen; los hombres geniales y pueblos fuertes sólo necesitan saber a dónde van€. JOSÉ INGENIEROS

Cuando alguien dice que no hay nadie imprescindible, lo que quiere decir es que nunca ha conocido a ninguno, o algo peor, que habiéndolo conocido, ni siquiera se ha dado cuenta de que lo era. Steve Jobs es imprescindible.

Y es imprescindible por muchos motivos, de hecho, lo vamos a echar de menos, y si no, al tiempo€Ś

No voy a glosar todos sus muchos méritos y su capacidad visionaria para acertar con los pasos a dar, para conseguir que una legión de seguidores secundara cada una de sus iniciativas, al margen de que sus inventos y propuestas nos gusten personalmente más o menos.

Voy a referirme a una de las características más necesarias para cualquier empresario o profesional que quiera sobrevivir a este siglo XXI: LA REINVENCIÓN.

Aunque Heráclito ya nos dijo hace 2.500 años (año arriba, año abajo) que era imposible bañarse dos veces en el mismo río, porque todo cambiaba, los seres humanos somos especialmente propensos a decir: !Estoy de los cambios hasta la coronilla!

Hay en nosotros un deseo de €œhaber llegado€ para podernos sentar y resoplar de alivio y descanso. Es como si estuviésemos todos buscando esa oposición que una vez aprobada, nos permita bajar el nivel de exigencia y medio vegetar entreteniendo el tiempo. No hay más que ver cómo se concebía muchas veces el matrimonio en las relaciones de pareja, o el €œcontrato fijo€ como empleado o en tener un negocio:
Arreón para arrancar y hacer méritos y después €œno me aprietes que me estreso, que a esto no he venido€.

El problema es que a día de hoy el dejarse ir es muuuuy peligroso, porque en este lugar llamado mundo, seguro, seguro (vamos, seguro del todo) que hay otro pedaleando para llevarse tu merienda (aplícalo al campo que quieras) y para eso siempre he tenido y tengo a Steve Jobs como recurso para argumentar. Basta con invocar a Steve para cargarme de razón.

Es que lo de este tío es grandioso. Inventa Apple, que como suelo decir en los cursos, hay que tener muchos cojones para llamar a tus ordenadores €œmanzana€ y querer que te los compren. ÂżOs imagináis a alguien vendiendo unos coches marca €œfresa€ o un televisor marca €œlimón€? Pues este tío lo hizo. Lo tenía tan claro que ahora nos parece lo más normal del mundo.

Le echaron de su empresa (unos lumbreras chupatintas, como siempre, los de la contabilidad, que lo arreglan todo con balances). Y Âżpensáis que se puso a llorar por los rincones? Nada, el tío se reinventa y crea Pixar, que se parece a hacer ordenadores y sistemas operativos como un huevo a una castaña. Y lo hace tan bien, que le mete miedo al intocable dios Disney. Hay que ser muy, muy bueno Âżeh?
Cuando Apple, en mano de los lumbreras iba a quebrar, le vuelven a llamar, y Âżqué hace Steve? ÂżLes dice: hombre con los listos que sois no entiendo los números rojos que presentáis o se pone otra vez a remar? A remar.

Pero el tipo se da cuenta de que el negocio de los ordenadores, gestionado al estilo clásico, tiene los días contados (algo que los IBM, no parecían comprender) y lleva a la empresa a fabricar mp3 (un producto de bajo valor) en el que no eran nadie. Lo llama Ipod y la lía. Consigue que no fueras nadie sin tu Ipod. La gente dándose de tortas por comprar los MP3 más caros del mundo. Para que luego alguno diga que los consumidores lo único que miran es el precio.

Pero no se queda aplaudiendo su éxito y diciendo €œya he llegado€, ve el recorrido que puede tener y se adentra, se reinventa de nuevo, en el campo de la telefonía, un terreno híper competitivo, donde otras marcas le llevan años de experiencia. ÂżY qué ocurre? Que transforma el concepto de teléfono, dejando fuera de juego a monstruos como Nokia o Motorola.

Lo siguiente son los Ipad. El concepto Tablet que ha vuelto a cambiar la forma en que vemos el mundo. ÂżSe le puede pedir más?

Que gracias a todo eso su antiguo negocio de ordenadores se ha beneficiado muchísimo, poniéndolos de moda. ÂżCurioso, no?

En occidente vivimos en un mundo donde la gente quiere llegar a la meta, extender la tumbona, montar una forma de resolverse la vida y luego dar vueltas a la manivela para poder seguir haciendo lo mismo continuamente. Steve Jobs era el recurso fácil para demostrarnos que ese no es el camino, y que otra forma de hacer las cosas no sólo es posible, sino que es necesaria. Por eso es imprescindible. Porque si nos faltan referentes como él, muchos buscarán la excusa del €œpara qué intentarlo€, €œsiempre se hizo as퀝, y con ello no salvarán su situación, pero tendrán un buen tocho de justificaciones.

Jobs sabe que el camino no termina nunca y que hay que renacer cada día para mantener viva cualquier empresa. Jobs es imprescindible porque sin él, hoy seguramente Apple no sería más que un recuerdo romántico, en vez de ser la mayor empresa por capitalización bursátil.

No sé si será un capricho del destino, pero su apellido, Jobs, significa €œempleos€. ÂżNo será su conducta la forma más eficaz de crear empleos en occidente?


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