Fernando sanchez original

Territorio Pyme

Fernando Sánchez Salinero
Empresas al borde de un ataque de nervios

ÂżCómo le dices a alguien a quien quieres que la cosa está jodida sin acojonarle?

€œPrefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones€. Séneca.El dilema al que se enfrentan muchos empresarios o líderes de proyectos es que no saben si comunicar lo grave de la situación sin que cunda el desánimo, los enemigos se regocijen, se menoscabe su imagen, o por, el contrario, disimular, y con ello agravar los problemas por falta de adoptar medidas.

Vivimos en un país de hidalgos de Lazarillo de Tormes, donde soportamos el ayuno, pero rociamos de migas de pan nuestra barba y nuestra pechera, para mostrar así que comemos, aunque no sea cierto, pero no nos remangamos a currar por no correr el riesgo de mancillar nuestra hidalguía.

Me estoy encontrando con muchos empresarios que les preocupa más ocultar la situación que ponerle remedio. Incluso algunas veces lo hacen por precaución, para que no caiga la moral de la gente a su cargo y, cuando por fin, desbordado por los hechos, abre la puerta a la realidad, lo describe como el apocalipsis y propone medidas infundadas, descapitalizadoras de la empresa, y que terminan por quitar la poca vida que faltaba.

Es como si un capitán de un barco con importantes vías de agua, cerrara con un candado la bodega para que no se apreciase la entrada de agua, y para ocultar el ruido, ordenara a la orquesta tocar en cubierta, y una vez descubierta la situación, imposible de ocultar por más tiempo, corriera como un loco tratando de cerrar las brechas con un hacha, y atacando, en la desesperación, a todo aquel carpintero que se disponía a tapar las vías de agua, impidiendo la reparación y mandando el mensaje de que era más tentador apuntarse al naufragio, que intentar impedir la catástrofe.

Así hemos visto el triste episodio de la satanización de los que hablaban de la crisis, llamándoles antipatriotas, y colgar sambenitos, con toda la potencia de fuego mediática de que se dispone, a cualquiera que cuestionara la viabilidad de las cuentas públicas del estado, comunidades autónomas, ayuntamientos€Ś
Si quien intenta traer sensatez es tachado de apocalíptico, vamos arreglados, porque en una situación de crisis (y creo que de eso no hay duda) es preferible pecar de prudente, que de arriesgado, de austero, que de pródigo.

Igual ocurre en una empresa. Una cosa es tratar de tapar la situación absurdamente y otra aparecer como alguien desbordado, cuyo única ocurrencia es recortar todo gasto que se ponga delante.

Un líder es alguien que busca soluciones, que reordena los recursos escasos para adaptarse a las nuevas situaciones, no alguien que lo oculta para seguir pareciendo un machote, o, por el contrario, va llorando por los rincones, o dice a todo NO, simplemente porque supone un coste, imposibilitando la recuperación de su empresa.
La valentía es atributo de los líderes, es hora de escuchar a los que más sepan. En las empresas hay mucha inteligencia y conocimientos desperdiciados, oxidados tras años de abundancia. Pero no hay que dar la impresión de la impotencia más absoluta.

No es lo mismo decir que la empresa está mal y que no se van a hacer más gastos de ningún tipo, lo que evidencia la falta de ideas, que decir que la empresa está mal y que, para mejorar la situación, se van a hacer determinadas apuestas, aunque éstas lleven aparejados algunos sacrificios.

Si quieres dar malas noticias en tu entorno, propón un camino a seguir, que se vea que hay PROYECTO, y proyecto no es decir: €œhay que ser austero y ahorrar€, eso no es un proyecto, eso es una declaración de impotencia. Al margen de que haya que ahorrar y ser austeros, que nadie lo discute.

El subconsciente del que te escucha dice: vale, muy bien, ahorrar y austeridad, pero Âża dónde vamos? porque no se puede ahorrar hasta cero, algo habrá que gastar. Y los más avezados preguntarán: muy bien, ahorrador, pero, Âżcómo piensas generar ingresos?

El equivalente en una familia con muchas dificultades económicas sería alguien que dijera que hay que ahorrar, e inmediatamente alguien debería proponer vías para generar ingresos, porque comer hay que comer, Âżno?

El próximo día comentaremos la diferencia entre gasto necesario, estratégico e innecesario. Y seguiremos invocando el esfuerzo y la generación de ideas como atributos irrenunciables de los empresarios.

Fernando Sánchez Salinero
www.escuelaprofesionalventa.com

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