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Andrés Miguel

¡Con la botella en la mano!

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Un joven, de 20 años de edad, conduce completamente borracho por las calles de un pequeño pueblo… Hasta ahí, todo normal.

http://www.tribunavalladolid.com/noticias/conduce-borracho-por-las-calles-de-pedrajas-y-esta-a-punto-de-arrollar-a-los-usuarios-de-una-terraza/1408205516

 

 

Un joven, de 20 años de edad, conduce completamente borracho por las calles de un pequeño pueblo, entre 100 y 120 kms. por hora (según el radar móvil del alcalde, que estaba allí viéndolo todo), un coche que no era suyo, sin carnet de conducir y sin seguro, y se golpea contra un vehículo que estaba aparcado, estando a punto de llevarse por delante a un buen número de ciudadanos que tomaban un piscolabis en una terraza… Hasta ahí, todo normal.

 

Un joven, de 20 años de edad, conduce completamente borracho por las calles de un pequeño pueblo, entre 100 y 120 kms. por hora (según el radar móvil del alcalde, que estaba allí viéndolo todo), un coche que no era suyo, sin carnet de conducir y sin seguro, y se golpea contra un vehículo que estaba aparcado, estando a punto de llevarse por delante a un buen número de ciudadanos que tomaban un piscolabis en una terraza. Habida cuenta el susto que se llevan y el peligro que, sin saberlo, han corrido, ellos y sus hijos, algunos de esos ciudadanos increpan al conductor. Al rato, el padre del joven sale en defensa de su hijo; ¿qué padre no saldría en defensa de sus hijos?… Hasta ahí todo normal.

 

Un joven, de 20 años de edad, conduce completamente borracho por las calles de un pequeño pueblo, entre 100 y 120 kms. por hora (según el radar móvil del alcalde, que estaba allí viéndolo todo), un coche que no era suyo, sin carnet de conducir y sin seguro, y se golpea contra un vehículo que estaba aparcado, estando a punto de llevarse por delante a un buen número de ciudadanos que tomaban un piscolabis en una terraza. Habida cuenta el susto que se llevan y el peligro que, sin saberlo, han corrido, ellos y sus hijos, algunos de esos ciudadanos increpan al conductor. Al rato, el padre del joven sale en defensa de su hijo; ¿qué padre no saldría en defensa de sus hijos? Avisadas las Fuerzas del Orden, se personan en un “pis-pás”  en el lugar de los hechos. El “fitipaldi” sale del vehículo con una botella de Ballantines en la mano y da 0,70 en el control de alcoholemia.

 

¿Hasta ahí todo normal?...

 

¡Vamos, no me fastidies! ¿Un tío que lleva viviendo más de 5 años en Pedrajas no sabe que los allí no beben Ballantines? ¡Lo saben hasta en la República Dominicana! ¡Los de Pedrajas beben Magno con Cola! ¡No me digas que ésto no se merece una reprimenda de las serias, qué se yo, algo fuerte, vamos, algo así como la obligación de sacar el carnet de conducir en una academia fea de narices y con pupitres de madera donde casi no te caben las piernas... éso sí, más las 3 ó 4 horas que pase el tío en el cuartelillo de Iscar, hasta que se le pase la cogorza, porque más no va a ser!

 

Fuera de coña...

 

Me trae sin cuidado si el tío era natural de Escocia, por lo del Ballantines, o de Sanlúcar de la Barra Libre, provincia de Burgos, pero deberíamos evitar que alguien pueda conducir completamente borracho, a las pruebas me remito, a 100 kms. por hora por las calles de cualquier pueblo de España. No sé qué coño dirán las leyes al respecto, pero hay que dejarse de "milindres" y poner fin a cosas como ésta. ¿O vamos a esperar a que el próximo se lleve por delante a 3 ó 4 niños que jugaban tan tranquilos en un parque? Quizás ya es hora de que dejen de parecernos normales cosas que, por más literatura que le echemos, no son en modo alguno normales. ¿No lo creen?

 

Por desgracia, los de Pedrajas ya tienen cierta experiencia en tragedias que, quién sabe, quizás pudieran haberse evitado. Hace no mucho tiempo, un conductor se llevó por delante la vida de dos ciclistas de esa localidad.

 

http://www.tribunavalladolid.com/noticias/fallecen-dos-ciclistas-en-un-accidente-de-trafico-en-la-cl-602-entre-pedrajas-y-olmedo/1375005500

 

Lamentablemente, un código sancionador, miles de bolardos, peraltes u otro tipo de elementos disuasorios de la velocidad no solucionarán para siempre los atropellos, ni nos devolverán la vida de Sergio y Diego. Lamentablemente.

 

 

Comentarios

Marco 30/08/2014 00:00 #1
Excelente artículo. Una manera muy original de enfocar un asunto tan bochornoso.

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