Raulgasco original

Sobre Ruedas

Raúl Gasco Casaos
Toda la actualidad del mundo del motor, semana tras semana en "Sobre Ruedas". Lanzamientos, salones, actualidad, pruebas de conduccion, toda la actualidad del Planeta Motor, de la mano de Raúl Gasco

Cerrado por vacaciones

Cerrado por vacaciones detail

El hecho de que con frecuencia hable de otras épocas en el mundo  de la automoción, y de coches con bastantes más años que yo, no significa que tenga que ser a la fuerza más rancio que el NO-DO. Todo lo contrario. No está mal hacer retrospectiva para ver cómo hemos evolucionado y mejorado con el tiempo.

Hasta el título de la entrada de hoy, es casi un clásico en extinción en la época estival. Llegaba agosto y si tenías algo que resolver, en todos los sitios te decían "llame  usted a  primeros" (de septiembre). O a la inversa, ibas a comprarte el coche para irte de vacaciones, y los vendedores desde abril te estaban diciendo: "haga usted su pedido ya, porque en agosto cierra fábrica y luego...". En los tiempos que corren, no conozco ninguna empresa que se atreva a bajar la trapa un mes entero,  aunque todavía  haya (y conozco) algún vendedor de malas artes, claramente forjado (formado) durante el franquismo y transición que tira de esa frase para intentar colarla. Amigo, a la distancia de nueve números en el teléfono, 3 minutos de conversación, y un límite provincial, me lo van a vender y si me apuras, mas barato y con mejor servicio que tu.

Llegaban las vacaciones y toda la familia entraba en el coche. Daba igual los que fueran. Entraban todos. Y su equipaje.  Seat 600 y 850 eran los reyes de la carretera. En la misma linea el citroën 2Cv, o el Ami 8. El renault 4/4, Gordini, Ondine, Simca 900 y 1000... Se lanzaban a lo que realmente era una aventura.  Daba igual a donde fueras, tenías que luchar contra la Naturaleza y sus elementos. Si no era el calor, eran los .... ¿cómo decía mi maestro? ¡ah si! los accidentes geográficos. Y vaya accidentes. Si ibas al norte, los puertos de Pajares, Pozazal, El Escudo... si bajabas al sur, La cuesta de la Media Fanega, o Despeñaperros, que solo oir el nombre, a mi de niño me hacía estremecer, y es que ver los impresionantes desniveles de desde la ventanilla... no hacia más que imaginar a los pobres perritos cayendo por ellos. Viajes que hoy nos parecerían eternos, teniedo que hacer noche, en la actualidad son meros paseos.

 Fíjense lo que representaban aquellos viajes, que la publicidad de los años 60 remarcaba para el SIMCA 1000, que te ofrecían dos días más de vacaciones, uno de ida y otro de vuelta, gracias a su potencia (asombrosos 43 Cv). Tal vez hayamos  perdido el toque aventurero de todo aquello. Yo no lo añoro, y  desde luego que desde una perspectiva actual, no tiene el más mínimo glamour. Los coches que en España se podían comprar eran los  que eran, aunque por entonces tampoco nos preocupaba demasiado. Y el tema seguridad ocupaba en nuestra conciencia el primer puesto... por la cola.  Y eso que  yo creo que viví todo esto casi al final. Mi primer coche de vacaciones  fue un Seat  127, un modelo revolucionario en comparación a los que antes mencionaba. Recuerdo que cuando le pegaba el calor, los plásticos del interior desprendían un olor especial,  diferente, y  mi hermana y yo decíamos que el coche olía a vacaciones. Llegaba la revisión anual en "Garage Del Canto". Un taller oscuro, con aquel terrorífico foso, y un mecánico con un increíble parecido a Antonio Molina que parecía que sabía un montón de coches. Al salir, el cartoncito colgado de la palanca de los intermitentes. Pero mi papá siempre lo quitaba.¿Le molestaría? No lo sé pero otros coches tenían varias colgando.

Llegaba el día del viaje. Queríamos salir de noche. Con la fresca. Con mamá todo se retrasaba una hora. Me fastidiaba porque a mi me gustaba mas de noche, y ver la diferencia de luces cortas a largas. Íbamos con mis abuelos, total 6. ¡Qúe locura!. Yo me sentaba atrás pero metiendo las piernas entre los asientos delanteros, pendiente de cada metro de carretera por delante. Un simple frenazo fuerte y saldría disparado por aquellas lunas que con un chinazo se rompían en millones de cachitos. Pero la de mi papá no. Mi papá ponía sus dedos mágicos  haciendo presión en el cristal cuando el de adelante desprendía piedrecitas y nunca se rompió.  Pero había papás que no tenían magia en sus dedos y ponían un curiosos dispositivos  pegados  al cristal y a la vez al salpicadero, como gótico contrafuerte, que hacía  presión para que la luna aguantase. Lo anunciaba en la tele Paco Costas, pionero en España en la divulgación de seguridad en el automóvil con su programa "La segunda oportunidad". Son recuerdos que ahora casi veo como locuras.

Pero hemos crecido, y hasta en algunos campos madurado.  Las cifras de victimas han bajado y mucho. También las cicunstancias, carreteras, coches etc han mejorado. Yo no montaría a mi hijo en el coche sin su correspondiente dispositivo de sujeción. Y yo mismo no arranco el motor  sin colocar y tensar el cinturón de seguridad. Aunque mi abuelo desafiase a la física colocándoselo solo por encima y sujetándolo con la mano, que pensaba yo.... si tiene que ser más incómodo. Pero era mayor y por algo lo haría. El viaje de vacaciones ya no es lo que era,sin duda. Mucho menos emociante (le preguntaré a mi hijo por si es cosa de la edad) pero mucho más confortable y seguro.

Comentarios

Chunti 27/11/2013 09:00 #3
Muy interesante y emotivo texto, Raúl, sobre todo porque muchos nos identificamos con lo que nos has contado y tenemos los mismos sentimientos, añoranza, sí, pero también alivio por el hecho de que las nuevas generaciones no tengan que correr los riesgos que nosotros corrimos. Por cierto, el 127 era un gran coche, aunque ahora nos parezca casi "prehistórico".
manuel y paula 18/07/2013 18:56 #2
¡¡¡ GRAN ARTÍCULO RAÚL ¡¡¡ Por suerte o desgracia no tuve que vivirlo ya que soy muy joven como sabes pero me hago una idea solo con leerlo se me ponen los pelos de punta,,, Para bien por supueto. en cuanto a la seguridad si que hemos mejorado y me alegro la verdad, pero aquellos viajes debieran ser fascinantes. Enhorabuena por otra semana de éxito
Mon 18/07/2013 13:52 #1
Q buena crónica Raúl! Nos has devuelto a las vacaciones de nuestra infancia. El coche de mis vacaciones fue también un 127, ibamos cn los abuelos también, laa jaula del periquito de mi abuelo y el "mi nene" de mi hermana, jeje ellos también tenian derecho a las vacaciones!!en una ocasión nos paró la Guardia Civil de lo cargados que ibamos,jeje. Aquello si que era toda una aventura!!! Como diria Javi Nieves somos generación EGB!!! Gracias x esta maravillosa crónica vintage de las vacaciones y los coches!!!genial la referencia a los contrafuertes goticos, aunque x su función serian mas bien románicos, jejejejeje Enhorabuena x el texto, muchas gracias

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