Rondando original

¿Rodando?

Borja Campillo

Azores, paraíso natural tal y como suena

La primera vez que volé en avión tenia miedo, o eso me han contado porque yo tengo bastante mala memoria y era un niño cagón como dice mi abuelo, o sea que me cuadra.He estado una semana rodando en Azores (Portugal) entre dos Islas Terceira y San Jorge. 

Cuento lo de cuando era niño porque ha sido como volver a volar pero por primera vez; seguro que hay aviones mas pequeños aun pero estando acostumbrado a montar en aviones grandes, cruzar los mismos controles de seguridad para montar en un avión de 20 plazas tripulación incluida pues me daba la risa, al principio... Luego ver como temblaba aquello tampoco me reía mucho; no fue muy largo porque el trayecto entre Terceira y San Jorge son 20 minutos. 

The Faja

Llegue a Terceira y a desde el avión las vistas son bastante increíbles. Solo un día  y ya no me quería ir. La vida es tranquila se ve y se siente. Llegando a Azores directamente desde New York lo primero de lo que uno se da cuenta es que el tiempo funciona deforma diferente. 

El segundo día ya volamos a San Jorge y la verdad que me recordaba un poco a La Palma en Canarias, todo vegetación, como un vergel en flor a pesar de no estar la primavera en su máximo apogeo; nosotros teníamos que llegar a una parte de la isla que se llama la falla del Santo Cristo; un lugar recogido perdido al final de la isla a donde tras 2 horas de coche la única manera de acceder es en caballo, andando o en quad. Un lugar donde no llega la electricidad ni el gas natural, no tienen agua corriente y que los lugareños llaman "El Paraíso". 

El cielo Faja Cielo de Faja 2

Solo un noche basta para entender porque lo llaman así.  Jamás he visto tantas estrellas juntas en el cielo. Brillaban de forma especial y la primera noche apareció un increíble cielo despejado, así que trabajando, si pero con un espectáculo así la pena es no volver pronto.

La paz que se respira es purificadora. Al no tener electricidad, las calles por la noche no están iluminadas por lo que una linterna o un par son necesarias. 

Por la mañana nos echamos la mochila a las costas y a subir para poder rodar desde arriba en la montaña-desfiladero. 

Este sitio es especial. Empezando por que es una reserva natural donde a causa de un terremoto allá en los años 80 se crearon unas lagunas que están conectadas con el mar por unos pequeños canales. Dentro de la laguna el agua es tranquila, porque no quita decir que a este lugar no se puede acceder por barco precisamente por la mar tan brava y el fuerte oleaje. Dentro de la laguna está la única variedad de almeja de las Azores y que solo se da allí, en esta laguna precisamente.

Faja

Tras el terremoto la mayoría de la gente dejo sus casas abandonadas y sus pocas pertenencias y huyó exceptuando algunos locales, entonces llegar a este sitio es una vista bastante impresionante; con una ojeada todo parece un cementerio de casas, pero lo más sorprendente es que la naturaleza se ha encargado de repoblar tan profundamente que donde una vez fueron casas está ahora tomado por naturaleza totalmente salvaje. Todo un espectáculo ver como árboles y flores tienen tomado el control sobre las ruinas. 

Pronto saldrá público un pequeño tráiler sobre lo que estuvimos rodando allí así que os mantendré informados, de momento os dejo un par de fotos.

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