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"Rockin' Roca"

Iván Velayos
El Buzo en el Purple (Festival Internacional Purple Weekend 2012)

El Buzo en el Purple (Festival Internacional Purple Weekend 2012)

León es mágico, siempre me lo ha parecido; rock and roll y tapas, el río y la arquitectura, el barrio húmedo y la peña... y la concentración Mod más “tocha” de toda Europa en una población que no llega a los 150.000 habitantes

Las circunstancias que hacen que dicho evento se celebre en el “mágico” León y que la ciudad sea capaz de ver el sustancioso ingreso que supone y el escaparate que es el festival, generan ese acuerdo tácito de convivencia entre la música y la población que tan extraño resulta (cada vez menos), sobre todo en la triste y marchita Castilla, pero será por eso de que León no es Castilla o más bien y creo yo, que el “milagro” se debe a una escena, la de León, histórica e hiperactiva que dio lugar a un público con interés e inquietudes como para que programar conciertos fuera sostenible, tener un grupo algo normal y los establecimientos de superchería contracultural tuvieran su sitio para existir; bares donde la música era algo importante y que se cuidaba, conciertos y hasta alguna de las iniciativas pioneras en asociacionismo de todo el país; fanzines y un interés creciente con una clara seña de identidad, tanto en la forma de entender una estética musical como de razón de autoafirmación e integración adolescente... , caldo de cultivo en ebullición como suficiente motivo para atarse la manta a la cabeza y ponerse a liar un festival que empezó sin contar con apoyo institucional alguno y que solo por la constancia y el tesón, ya ha superado la veintena de convocatorias y es un referente dentro de los festivales que se celebran en España por innumerables motivos, pero principalmente por el cuidado y cariño que se le pone a la música y a la selección del programa que configura el cartel de todas las ediciones, que lejos de desaparecer, cada año se le nota más asentado y consciente de su sitio; ajeno a las “voracidades” y mega promociones de tanto macro festival que anda por ahí suelto, con una selección de artistas desmalazada, con el único reclamo de una estrellona de turno y de instalaciones semejantes a las de un campo de concentración. Si lo de ir de festival, siempre mola, en mayor o menor medida, lo de el Purple también es siempre un triunfo fijo.

 

Cualquier “festi”, cada cual se lo puede tomar o ver como a cada uno le dé a entender sus necesidades o prioridades para cada ocasión y momento; yo que siempre he sido de apetitos insaciables, sea de la manera que fuere, me pongo bobo y me lo tengo que tragar todo, más si es como en esta ocasión, que iba “flotáo” con eso de tener acreditación y echar fotos para probar, casi de verdá, todo eso que me habían enseñáo en clase y he experimentáo tantísimo con los escenarios anodinos y decorados perpetuos de la Abulense ciudad amurallada donde resido; y así me presenté en León, a las 10 de la mañana del jueves 6 de Diciembre, tras 3 horas de autobús, en las que ya iba haciendo el revelado digital de fotos que quería dar boleto rápido y hacer hueco en la memoria del ordenador para lo que se avecinaba; estrés pá llegar a la pensión y estrés en llegar al “Albéitar”, instalaciones de la Universidad de León donde suele haber siempre alguna actividad del festival y que ya son un escenario clásico del evento, lugar en el que todo mi estrés se derrumbó en cansancio y somnolencia que me dejaron ver entre cabezadas el fantástico documental que siguió a la charla de “Los Mockers” y que se llama “Meio Metro de Pedra” de Eduardo Morais y que es un interesantísimo recorrido por toda la trayectoria histórica de la contracultura del país Luso más que recomendable y al que pienso dar caza y captura.

 

Hay gente a la que le molesta o no le agrada eso de tener que desplazarse de un sitio a otro de la ciudad, a las distintas ubicaciones en las que se realizan los distintos conciertos, pero a mi me sucede exactamente lo contrario, eso de ir dando un rulo a la vez que ves la ciudad es un lujazo y más en el caso de León, así que tras tomar un “cañaveral” con Alicia y Raúl (que grandes sois, tróns), era de rigor el dejarse mecer por las calles Leonesas hacia los rincones de la rica tapa y el pimentón picante para tranquilamente llegar al “Gran Café” y el “Alldayer”, pinchada “taciturna” (nunca mejor dicho) que fue la línea de salida “crápula” del festi y en el que se empezaban a ver a los primeros perjudicados de la ingesta alcohólica entre torpes pasos de baile al ritmo del musicón que habitualmente se gasta en estas timbas; cachondeo, reencuentros, fiestuki y ahorrarse la entrada del siguiente bolo, hacen que mucha gente, directamente, no se mueva de la pinchada, ellos se lo pierden, ya que lo que siguió fue un concierto de altura; “Arsel Randez y los Cuervos” engrasáos a medida con single nuevo bajo el brazo y a plena potencia sostenida en el auditorio del albéitar, calentando los paladares y espíritus hacia la siguiente parada y fonda, aterrizar en los “The Kik”, arrasadores y speedicos power poperos “Neantherbeat” (o algo así se escribe) y ser devorado y regurgitado por la mongolada cincuentona de los “Rezillos” y el Buzo (que buen chico), se piró a sobar jodido y muy dolorido, sobrio y caminado hasta el hostal (que bonito es León de noche).

 

Como un reloj estaba al día siguiente al mercadillo, las expos y las tapas de chorizo blanco, que estaban de vicio, y a la energizante sobremesa de los “Midnight Shots” y su Rithm’n’Blues Soulero, bien surtido de revisiones de los clásicos, paseo Leones y al siguiente escenario, en inmersión psychedelica pop flotante con “Jacco Gardner” y a la elegancia energética poper de alta factura de “The Ripe”, “pincharrismo y botijall paseíto y al garito” (mú bueno lo del “photocall” de la vespa)”.

 

Lo de “Bart Davenport & Biscuit” y el repertorio de los Jam fue de otro mundo, de felicidad coral, flipante, os lo aseguro y el power pop de corte e intenciones punks de “Gentleman Jesse”, de nivel y altura. Los Mockers cerraron la tanda del día echándole garra y sus formas al repertorio de clásicos propios y ajenos que forman su legado, especial y fantásticos. Y este (yo) que tenía cosas que hacer, se fue dando su paseo nocturno particular al hostal, completamente vencido y con los dientes largos por no quedarme a la pinchada, que tuvo que ser la hostia.

 

Tras un desayuno de órdago, una píldora de trepidante Jazz Soul soberbia a cargo de “Talk! ”, para coger de nuevo el recorrido y sus rincones; de primer ejercicio, papeo y en tropel intenso, descarga adrenalítica de efervescencia Mod por “Stanley Road”, merendola dejándote caer por tus rincones favoritos, o a descubrir, y entrar sin miramientos a la poderosa sesión que se clavaron unos apabullantes “Phantom Keys”, situarnos a merced del “feeling cool” delicioso de “Les Terribles”, poner rumbo y dejarse llevar por lo que la calle te va dando y unirse a la fiesta de kaos y juerga a todo trapo de roller punk and droller, que de vacilón se marcaron los “Kings of Makaha”, sensual tensión soul de caricias y rubores de “Nick Waterhouse” con impoluta maestría y dejarse abrasar por las dimensiones paralelas a las que “Roky Erickson” y su mundo transporto al abducido público.

 

Como no podía pirarme del festi sin darme una buena bailada, arrasé la pista como un energúmeno (sereno y energúmeno, si, ¿Qué pasa?), con el brutal sonido del Oh! León, sus dos ambientes, el fiestón que allí había, el musicón que sonaba, un estado casi “onírico” ya de por si, de proporciones en las que los graves se convertían literalmente en palpables y comestibles y te arrastraban a no recordar cansancio ni mañana alguno.

 

De día y completamente deshecho, me permití el lujo indispensable de regresar en taxi al hostal y rendirme a plomo. De vuelta en el bus, haciendo el revelado digital a las fotos , la peña de las plazas colindantes, ojipláticos con las fotos que iban saliendo, que creo que hablan por si solas y por eso no me he querido entretener en desparramar sobre esto y aquello de los conciertos, aparte de que yo no soy un profesional de esto y ya solo hacer esto, es una moovie pá mi, que también tengo mis jaleos, eh!, jajajajajaajajajajajjaajaajajajjajaja.

 

Echarle un vistacillo a las fotos, anda, que han quedáo mú chulas ;)

Comentarios

ROBER (Cronos) 22/02/2013 15:49 #4
Mirando en internet he descubierto tu blog, desde aqui te envio saludos, y animo porque se que esto te gusta. Animo y suerte.
Vallejo 05/02/2013 14:54 #3
Que grande el BUZO, musicalmente hablando eres todo un profesional, deberian aprender muuuuuuchos. Un abrazo amigo
Buzo 01/02/2013 18:52 #2
Gracias por las felicitaciones y los besos. Me miraré lo de los puntos, pero me gusta tirar más de comas y el punto y coma. Espero que os vaya gustando ;)
Miguel, un amigo 29/01/2013 19:10 #1
Buzo, amigo, mola tu blog y te mereces este foro y más donde mostrar todo lo que controlas sobre música. Esta ciudad, ¿cómo decías?, anodina y perpetuamente amurallada, agradece algún soplillo de aire fesco.... Pero usa más puntos, capullo, que no le dejas a uno ni tomar aire. El primero lo has puesto en la línea 25. No me extraña que te cansaras por León, incluso antes de empezar el festival. Una pausa a tiempo es una victoria, en la redacción, en la música (hay silencios que hablan) y en la vida. Besos

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