Ebueno 80x111 original

Retratos de mujeres

Ester Bueno

Más conductas machistas, más violencia, menos ayudas

Esta semana han muerto tres mujeres víctimas de violencia de género. La última en Álava. En Córdoba y León han perdido la vida otras dos mujeres a manos de sus parejas en las últimas 48 horas.

Hace tiempo que desde todos los ámbitos relacionados e implicados en la lucha contra la violencia de género, se vienen dando voces de alarma sobre el incremento soterrado de esta lacra social en gran parte debido a la disminución de ayudas, de recursos y de campañas de sensibilización que estaban haciendo visible un problema que no acaba, que nuestra sociedad es incapaz de arrancar de raíz para evitar estas tragedias.

 

Nada es casual y todo tiene una razón, un enganche en la lógica. Hay hechos ciertos. Es cierto que el Gobierno de España ha reducido en más de un 30% el presupuesto destinado a la lucha y prevención de la violencia de género. La consecuencia es que existen menos casas de acogida, menos sistemas personales de protección, menos alertas en los medios de comunicación… También existe un proyecto implementado por el Ministro Gallardón que pretende la reforma del código penal y que aboca a las mujeres víctimas de violencia y a sus hijos a una total indefensión ante los maltratadores, porque se pretende en esta reforma que en condenas por casos de violencia de género, el maltratador pueda sustituir la pena de cárcel por una multa, cuando la Ley actual impide expresamente esta posibilidad. También podría ocurrir que la mayoría de los delitos de violencia sean considerados leves y prescriban en un año o que se despenalicen las vejaciones injustas leves, algo que cualquier experto puede corroborar son el inicio del maltrato. También desprotegería a los menores al dejar de considerar un agravante que el maltrato se produzca en su presencia.

 

Me pregunto si lo que se pretende es que volvamos atrás, a que las mujeres vivan el maltrato en silencio, en el ámbito familiar, como algo inevitable “que les ha tocado” en la vida, y que con paciencia cristiana sobrelleven la cruz que dios les ha dado. ¿Es esto lo que se pretende desde el  Gobierno de la Nación?. Y no lo digo gratuitamente, lo afirmo porque los datos lo corroboran. En el año 2012 disminuyeron de forma alarmante las denuncias por violencia de género, sólo 7 de las 43 víctimas mortales del año pasado había denunciado a su agresor, es decir, un 83% de ellas no habían presentado ninguna denuncia y no se les había puesto medidas de protección alguna. También las llamadas al 016 bajan a un ritmo alarmante y se enjuicia cada vez a más menores en casos de violencia de género, un 24% crecieron estos casos entre menores de 18 años el año pasado.

 

No hay que dejar de luchar. Es necesario continuar reivindicando que no se recorten derechos, que se eduque en valores humanos no cristianos, que no se ponga un ábaco sobre la mesa para ir contando las víctimas que inexorablemente se producen sino que los gobernantes ser rebelen contra ese hecho mediante políticas reales de control y de sensibilización, con fondos suficientes.

 

Detrás de esas vidas segadas, estamos todas, estamos todos. Nuestras familias, nuestros hijos, nuestra dignidad.

 

Ester Bueno Palacios

Presidenta de la Asociación Josefina Aldecoa

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: