Silueta guisande original

Pues vale...

Manuel Guisande
Blog personal de Manuel Guisande, periodista gallego con amplia experiencia en medios tradicionales y desde hace unos años también a través de bitácoras personales y colaboraciones con medios digitales españoles.

Y a ti... ¿qué papel te tocó en la vida?

Esto del verano, con el sol, como que afecta al cerebro. Estaba estos días estudiando en profundidad la vida, y el planteamiento que me hice después de llevar casi una casa a cuestas a la playa fue: si no fuera ser humano ¿qué objeto me gustaría ser?

 

Tras descartar algunos tipos que conozco, llegué a una conclusión negativa, pues no sé lo que me gustaría ser, pero sí lo que nunca desearía ser. Y lo que nunca querría ser sería... papel; sí, papel, porque el papel es de lo más clasista, lo menos democrático que hay, no es de esta época y no van conmigo.

 

Como el papel de regalo, que es la pijería absoluta con sus lacitos de colores y siempre llevado de fiesta en fiesta con sumo cuidado para que no se arrugue; o el papel couché, que utiliza la prensa rosa, que es de una superficialidad que no tiene límites; o como ese, el papel moneda, siempre presumiendo de lo que vale, restregando su fortuna a los más desfavorecidos.

 

En esto del papel hay muchas diferencias sociales y mucho pirao, mucho esnob, como sucede con ese friki, el papel de aluminio, siempre brillante a lo Michael Jackson, dando el cante por ahí, o el papel de charol, totalmente demodé, pero que ni se entera.

 

De verdad que no mola ser papel, pero no mola nada, que igual te toca soportar esa degradación, como es el caso del papel higiénico, o aún peor, el papel de liar, que es como si fueras el delincuente de la película, el toxicómano, marginado siempre en los estancos con ese producto nocivo que es la nicotina.

 

Es que esto de la papelería, de la celulosa, es así, que naces papel e igual te toca ser el papel de envolver, que es como si fueras el mentiroso, el que engatusa, el que engaña... o sales terco, pero terco e inaguantable como el papel cuadriculado, o como el papel a rayas... que estas a medio camino entre desquiciado y cocainómano... es que ni es bueno el papel reciclado, siempre dando la vara con el reciclaje, que todo se recicla y se recicla y quien no se recicla es él.

 

Hombre, es cierto, igual tienes la suerte de ser el papel de seda, que eres sensible e incluso educado porque no te quieres hacer notar y siempre vas dentro de una cajita sin molestar; pero ¿y si te toca ser el papel secante, que es decir algo y no te deja ni acabar la frase?. ¿o el papel de lija, siempre arisco? Claro que ante estos tipos, ante el secante y el de lija, hay quien pasa de ellos, que le resbala todo, como el papel satinado, o los que se enfrentan analizando y rebatiendo todo, creando opinión pública, como el papel de periódico, que también de comecocos va servido...

 

Ser papel, ya te digo, no es bueno; por eso hay algunos que ya para no discutir, para no entrar en trifulcas, siguen a otros, se unen a su idea aunque no estén de acuerdo, se pegan literalmente, como el papel adhesivo; e incluso los hay que dan la razón a quien sea aunque no comulguen con ellos, copiando literalmente todo lo que dice otro como el papel de calco o incluso que tienen paciencia y rezan, como el papel de Biblia.

 

Y esto son unos pocos, porque hay muchos papeles; como ese que suena, el papel timbrado, pero que suena a que te va a dar un palo Hacienda, el Gobierno, el notario, el registrador... yo que sé, hay tanto organismos y vagos que viven del Din A-4... De verdad que nacer papel no es plan y ser humano como yo... ya empiezo a pensar si no será un papelón.

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