Ihernandez original

Protókollom

Isabel Hernández

Del yerno y otros miembros de la realeza

 

Si en mi anterior post hablaba de los tropiezos en palacios, esta vez tenía que hablar, obligatoriamente, de Iñaki Urdangarín.

Y que coste que no voy a hacerlo desde el punto de vista judicial; ya que no soy ni juez ni parte, ni me gusta hacer juicios paralelos. Prefiero resérvame mi opinión para que no sea tergiversada por contertulios de café que nada entiende de leyes pero que se creen los más sabios del lugar.

Voy a empezar hablando de un gran fallo que se está cometiendo desde el punto de vista protocolario, y que es repetido hasta la saciedad. Iñaki Urdangarín NO ES DUQUE de Palma, y que yo sepa de ninguna otra cosa.

El título  de Duquesa lo ostenta la Infanta Cristina desde el 26 de septiembre de 1997, regalo que recibe de su padre el Rey por la boda con Iñaki, y que apareció publicado en el BOE; el primer periódico existente en España, y cuya letra debe ser tenida como la única verdad del reino; y no lo que dicen en el Hola, Sálvame, y otros medios de comunicación.

BOE del 26 de septiembre de 1997

Por tanto, para todos los que dicen que le tendrían que quitar el título de duque, lo siento por ellos, porque nunca lo ha tenido, y por tanto, no lo puede devolver. Otra cosa será que le exijan que devuelva el dinero que se llevó a paraísos fiscales; pero aquí os lanzó una pregunta Âżquién es más culpable el que pidió dinero, lo cogió y se lo llevó?, Âżo el que teniendo un cargo público se hizo €œamigo del Duque€ y le contrato para tener más repercusión?....

Aquí cada uno es libre de pensar lo que quiera; porque estamos en un país libre, y uno puede criticar a sus cargos públicos (e incluso a los privados) siempre y cuando no cometa injurias y calumnias. Y para eso los españoles tenemos €œmuxa€™ guasa€, ya me ha llegado un e-mail con €œEl Romance del Duque€, el día que entraba en los juzgados había performance, bailes, y otros saraos; incluso una señora que decidió hacer la tortilla (española por supuesto, que la francesa tienen menos huevos y encima nunca van de frente) en el coche de Urdangarín solo para tener algo que contar delante de la tele.

Palabras de Urdangarín al entrar en los juzgados

Aunque ahí tengo que destacar que hasta el yerno lo llevaba todo muy estudiado, lo que hace tener un buen equipo de abogados. Que el juez no te permite entrar con el coche hasta los juzgados y tienes que ir a pie delante de una hilera de 500 medios de comunicación (ni que fuera un Madrid-Barça o Barça-Madrid, para que nadie se ofenda), pues sácale partido a tus 30 segundos de gloria: pon cara de no haber roto un plato en tú vida, no te cubras las ojeras, adelgaza unos cuantos kilos, no te tiñas las canas, y acércate a los periodistas, di lo que llevas semanas estudiando y no contestes preguntas€Ś.

Si alguno ha visto la serie €œLie to me€€Śsabe que los gestos son más importantes que las palabras; y eso mismo debió hacer €œel consorte€ fuera y dentro, delante del juez, por lo que nos han contando los que estuvieron allí. Siento decirles que la minuta de estos abogados no nos la podemos permitir cualquiera, una pena, así se libra hasta el más pintado.

Pero voy a €œcambiar de tercio€, porque llevo meses oyendo hablar de ese chico tan guapo que se casó con la Infanta (Âżquién se acuerda ya de eso?) y estoy algo saturada.

Ahora quiero hablar de una princesa, pero no de sangre azul, sino morada€ŚSí morada, del color de los billetes de 500 ‚Ź que su padre tiene a mansalva. Claro lo habéis adivinado de Marta Ortega, digna heredera de un €œimperio€, que no reino, textil.

Y es que para tener un título nobiliario ya no hace falta haber nacido en €œalta cuna€ como cantaba Victor Manuel sino estar bien formado, rodearte de los mejores, y no hacer nunca ostención de lo que tienes. Porque si por algo se caracterizan las ricas herederas de la revista Forbes (con la misma credibilidad que el BOE cuando se trata de hablar de dinero) es que todas tienen los pies bien puestos sobre la tierra y elijen a sus amigos no para que les hagan favores sino para que no se aprovechen de ellos.

Amancio Ortega ha sabido ser protagonista de la boda del año, sin perder su sencillez y saber hacer. No sale en los medios de comunicación, pero en la boda de su hija se dejó fotografiar dos veces para evitar el acoso de los periodistas. Tiene todo el dinero que nadie puede desear pero no tiro la casa por la ventana porque se casará €œsu niña€, ni él ni sus invitados, con los que compartía ceros en la cuenta corriente. Y como regalo pidió dinero, pero no para su hija, sino para varias asociaciones benéficas (de su ciudad) con las que colabora desde hace tiempo, y todos cumplieron.

Y es que para concluir os diré que los títulos nobiliarios en estos tiempos no sirven para mucho sino no se sabe llevarlos; €œel duque debería aprender de la princesa€.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: