Ihernandez original

Protókollom

Isabel Hernández

De cuando Pedro Ximenez dejo de ser una persona y se convirtió en un vino

 

El miércoles pasado asistí a un examen de excelencia para elegir al mejor Sumiller de Ávila, salido de un curso organizado por la Cámara de Comercio. Está de moda que la gente entienda de vinos pero es mucho más complicado de lo que parece, y algunos se las dan de listillos pero tiene mucho trabajo detrás.

En protocolo es muy importante saber maridar diferentes tipos de bebidas y comidas para que nuestro evento quede perfecto y me hizo especial ilusión saber que la segunda parte del examen se llamaba precisamente “Protocolo y Maridaje”.

Puede que sea una de las partes del temario que suelo impartir en los cursos que más me gusta, y es que mi familia se ha dedicado a la hostelería toda la vida y aunque sólo sea por ver como lo hacía mi padre algo habré aprendido.

Pero los tiempos han cambiado mucho, cuando el comenzó se adquirían conocimientos de forma autodidacta y ahora hay que estudiar muchas materias. Puedo decir que en mi familia hay tres sumillers: mi padre que aprendió de forma autodidacta, mi hermano que pertenece a la Asociación de Sumiller de Ávila y mi hermana que el otro día tenía que haber participado en el examen de excelencia.

Pero “una metedura de pata” le obligó a renunciar a su puesto, a pesar de llevar estudiando desde noviembre y dedicándole muchas horas en casa y en clase, además de cambiar días de descanso y tener horarios de trabajo maratonianos para poder hacer el curso. Así que es a la primera persona a la que le dedico el blog. Os dejo un video con la carta que escribió a sus compañeros (a partir del minuto 4,25).

El examen para ser el mejor Sumiller de la II edición del curso de la Cámara constaba de tres partes:

  • En la primera parte los alumnos tenían que hacer un Servicio y Descorche de vinos en el que se valoraba la presentación que se hacía del vino elegido (Un Pesquera del 1996), el descorche, la decantación y oxigenación del mismo, como se servía a los miembros del jurado.
  • En la segunda, la que más me gustó, fue el examen de Protocolo y Maridaje. El jurado dio a los tres alumnos un menú formado por once platos (lo podéis ver pinchando aquí) que tenían que maridar con vinos españoles y del mundo. El ganador del examen, Pablo Parro estuvo casi doce minutos hablando de vinos, con pasión y emoción, daban ganas de pedirlos todos y beberlos (alguno de los que nombró tienen un precio inalcanzable para el común de los mortales).
  • La tercera fue el análisis descriptivo y deductivo, es decir, primero con la vista, después con el olfato y luego con el gusto de dos vinos diferentes. Y luego una cata a ciegas sólo utilizando el olfato; se les puso en una copa negra un destilado que tenían que descubrir de cuál se trataba, como hay sido elaborado….y lo más difícil de dónde procedía.

Proceso de decantación de un vino con una vela

Y es que aunque somos un país vitivinícola la mayor parte de la gente no conoce nada sobre el vino. Es cultura general, pero para alguien que se dedica al protocolo es algo fundamental porque hay que elegir la comida y la bebida adecuada a cada evento.

En uno de mis cursos hablando de vinos una alumna, a la que dedico esta parte del blog, se empezó a reír cuando hablé de una variedad en concreto, el Pedro Ximenez, y le pregunte que por qué se reía. Le daba vergüenza porque había creído que cuando hablan de PX (otra forma de denominarlo) era un cocinero y no un tipo de vino.

En una cena en el curso, lleve una botella de tan preciado y apreciado vino, ideal para dulces; y os aseguro que jamás olvidará el nombre, pero desde ese día a descubierto que en España (bueno y en el mundo, porque también probamos algún vino extranjero) para disfrutar de una buena comida hay que acompañarlo de una bebida adecuada.

Y no siempre tiene que ser un vino caro, hay muchas variedades de vinos, por ejemplo en la provincia de Ávila tenemos muy buenos “caldos” que no les damos la importancia que merecen. Y porque no si te vas al campo, una buena sangría, elaborada con mimo, también nos puede alegar la jornada. 

Mañana voy a disfrutar de una sangría elaborada según el método Hernández (el de los 3 Sumillers), que se la he copiado; espero que les guste a mis acompañantes. Prometo brindar por mi hermana para que le den el alta y se recupere, y por la de “Pedrooooooo” que mañana tiene una cita muy importante.

Tres Excelentes Sumillers

Podéis encontrar más información sobre PX en www.pedroximenez.es

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