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Prevenir y curar

Eduardo Grande
Blog de Eduardo Grande

Estrategia de Atención al Paciente Crónico en Castilla y León

 

El día 16 de Enero se publicó en el BOCYL, el plan estratégico en la atención al paciente crónico, diseñado por la Consejería de Sanidad de La Junta de Castilla y León.

Va destinada a toda su población, el elemento fundamental sobre el que van a centrarse las acciones clave de la estrategia es el llamado paciente crónico en situación de complejidad o pluripatológico. La pluripatología ha sido definida por la “coexistencia de dos o más enfermedades crónicas que conllevan la aparición de reagudizaciones y patologías interrelacionadas, que condicionan una especial fragilidad clínica que grava al paciente con un deterioro progresivo, y una disminución gradual de su autonomía y capacidad funcional, generando una frecuente demanda de atención a diferentes ámbitos asistenciales (atención primaria, atención especializada, servicios sociales)” . Este paciente viene determinado por un perfil de patología crónica con las siguientes características:

 

• Presencia de varias enfermedades crónicas de manera concurrente.

• Alta frecuentación hospitalaria, tanto de urgencias como de consultas externas y hospitalización, con ingresos de estancia media prolongada.

• Tratamiento farmacológico con polimedicación.

• Disminución de la autonomía personal de forma temporal o permanente,

con frecuentes situaciones de discapacidad y dependencia.

• Consumo de gran cantidad de recursos sanitarios y sociales.

• Y que presenta otros factores adicionales a tener en cuenta tales como edad avanzada, vivir solo, escaso apoyo familiar y social, presencia de secuelas de patología previa, etc.

 

En general estos pacientes requieren tratamiento médico y cuidados de forma continuada. Las enfermedades crónicas son, con frecuencia, causa de discapacidades y situaciones de dependencia, por lo que una coordinación adecuada con el ámbito social se hace imprescindible de cara a mejorar la calidad de vida de los pacientes y optimizar los recursos. La atención al paciente crónico requiere un abordaje multidisciplinar e individualizado a lo largo de todo el proceso clínico y una actuación proactiva y preventiva sobre los factores de riesgo que conciencie a la población y fomente la participación y corresponsabilidad del paciente y de sus familiares en el proceso de la enfermedad.

 

Dar una respuesta global al reto de la cronicidad exige pues reconfigurar el modelo de atención a los pacientes de manera que asegure la continuidad asistencial entre las diferentes estructuras que prestan los servicios y la gestión integrada de la atención, adaptando el nivel de cuidados que se les presta a las características propias de la persona y al grado de avance de la enfermedad. Para ello es necesario conocer previamente las necesidades de cuidados de la población, mediante sistemas de clasificación de pacientes según necesidades y riesgos, establecer o reforzar los sistemas de información compartida, la selección y gestión adecuada de los procesos asistenciales, impulsar la participación del paciente en el control de su enfermedad, la implicación de los profesionales en el proceso y el desarrollo de nuevos perfiles profesionales y la puesta en marcha de algunos recursos específicos para la atención a este tipo de pacientes. Se trata, en suma, de conseguir una gestión efectiva de la enfermedad crónica con una gestión más eficiente de los recursos.

 

Aunque esta Estrategia está dirigida fundamentalmente a todos los pacientes crónicos, se ha considerado necesario establecer prioridades en su implantación en función de la mayor prevalencia e impacto en los ciudadanos y en el sistema sanitario, con el fin de facilitar su desarrollo. En este sentido se han priorizado de manera inicial las siguientes patologías:

 

• Enfermedades del área cardiológica: insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica y arritmias.

• Ictus.

• Enfermedades neurodegenerativas y demencia.

• Diabetes.

• Enfermedades respiratorias: EPOC y asma.

• Enfermedades del área digestiva: enfermedades inflamatorias crónicas y hepatopatías crónicas.

• Enfermedades osteomusculares: artrosis, osteoporosis y artritis.

• Enfermedades mentales: trastornos psicóticos, depresión mayor crónica.

• Enfermedad renal crónica.

 

El hecho de que otras patologías relevantes como el cáncer y la infección por VIH no aparezcan en el listado anterior, a pesar de ser procesos crónicos en muchos casos con alto impacto sanitario, es consecuencia de que ya existen en nuestra Comunidad Autónoma estrategias específicas para su abordaje, aunque se contempla la posibilidad de adaptación del proceso de atención de estas patologías al marco de atención a la cronicidad.

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