Silueta javier hernandez original

Pases de pecho

Javier Hernández

La canción del verano

Georgie detail

Nací en mil novecientos sesenta y cuatro. En ese año yo todavía bebé y mi madre “disfrutando de mi carácter”, distraía su agotamiento escuchando la radio con sus seriales y sus canciones. Aquel año este país iba dejando la bata de cola y al sombrero cordobés para acercarse a un género más contemporáneo.

 

 

En aquel año Marisol, irrumpía con ritmo y color: Tómbola. Pero para que se hagan una idea de nuestro retraso cultural y social en el mundo sonaban temas como La Casa del Sol Naciente, de Eric Burdon & Animals –impagable-,  The Beatles o Rolling Stone y más cerca y mediterráneamente hablando un tema de fondo de armario: Sapore di Sale de Gino Paoli.

 

Esta década emergente musicalmente hablando quiso subirse al tren y, de repente y como setas, hacen desparecer la guitarra del Tío Pepe y aparece la Fender Stratocaster. Llegaron formaciones como: Los Brincos, Los Bravos, Pequenikes, Pop Tops, Canarios, Karina, Los Mismos y un largo etcétera…

 

Pero son los setenta y con la llegada del aperturismo, el turista, el Meyba de Fraga en Palomares y otras cuestiones, dan paso a la canción del verano. También se adapta su reproductor de radio y, como no, un elemento fundamental: el crecimiento del Vinilo. Es fácil de adivinar una canción icono de aquella época: “un Rayo de Sol”, Los Diablos, Los Mismos y Fórmula V, entre otros, amenizan fiestas, el mar,  las piscinas y los Rios, y digo Rios, por que este país, y lo digo por lo que me rodeaba –chico de meseta- no se permitía visitar el litoral, ni ver “la fauna” que lo habitaba, la que por cierto alucinaría…

 

Al final de esta década, para mí, se producía una anunciación: “la llegada de la canción italiana”. Estos vecinos y hay que reconocérselo, nos llevan unos años en esto de aparentar y seducir. Y si no que se lo digan a las del “sindicato de la laca”, que caían fulminadas ante su príncipe azul, que era un Carabinieri que parecía un Jefe de Estado Mayor atendiendo a su uniformidad.

 

En aquella época irrumpió también “el macherio” valenciano: Nino Bravo, Juan Bau, Juan Camacho y el mejor posiblemente: Camilo Sesto. Hoy este último se puede confundir perfectamente con La Dama de Elche. No podemos olvidar en este recorrido musical de verano a Manolo Escobar. Era tan necesario como una copa de Soberano.

 

Después los ochenta y 'Los Pajaritos', -aún siento escalofríos- Mecano, Alaska y Bailando, y como no el de siempre: Georgi Dann. Los noventa más de lo mismo: canciones para tontos con ritmo fácil: Tractor amarillo, La Lambada, La Barbacoa, Devórame otra vez, El Tiburón, Mueve tu Cucu….

 

En los noventa seguía la amenaza: La Macarena, Aquí no hay Playa, Los Manolos, Azúcar Moreno, ...

 

Ya en la década del 2000 se va controlando la enfermedad pero aún quedaban brotes: “Bomba”, de King África, David Civera, Coyote Dax, Paulina Rubio, El Koala, Papi Chulo y sobre todo El Asereje. Pero luego todo fue a peor: Operación Triunfo.

Comentarios

badenes 20/07/2014 02:34 #1
Aqui no hay playa es de 1989

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: