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Ocio y negocio

Susana Pérez

Vamos a abrir la primera puerta…

Todos lo conocemos por el Centro de Documentación Histórica y el Archivo de la Guerra Civil, pero he tenido la oportunidad de oír otras historias de este edificio que no siempre ha tenido el mismo uso: Hospital de los Niños Expósitos, Residencia de San Ambrosio…
A través del Programa de Las Llaves de la Ciudad que organiza el Ayuntamiento de Salamanca, voy a ver este espacio con otros ojos. Estoy segura que al arquitecto que diseñó el edificio le hubiera encantado tener una “bola de cristal del futuro” y ver cómo es ahora en el siglo XXI!!  

Porque hablamos de tres siglos de historia, de 292 años de vivencias, de sucesos; al fin y al cabo de vida.  

En el año 1720 se inauguró como hospital de Los Niños Expósitos; un hospital que dependía del Cabildo y donde llegaban los niños que eran abandonados en las calles o puertas de las iglesias y conventos. Los bebés eran cuidados por nodrizas contratadas y por monjitas que parece ser eran Jesuititas, aunque no se ha encontrado ningún documento que lo confirme.  

Pilar nos enseña una ventana que antiguamente era el torno donde los niños eran dejados.  

Año 1820; en plena desamortización de la Iglesia se expropió el edificio.  

En 1903 el hospital fue comprado por la Fundación San Ambrosio que lo convirtió en residencia dedicada a albergar a los estudiantes universitarios más brillantes, los cuales recibían una beca de alojamiento gracias a dicha Fundación.  

Llega el año 1936 y nos trajo el comienzo de la Guerra Civil Española. Franco se instaló en Salamanca en el Palacio Episcopal donde estuvo dos años.  

En este periodo la Fundación San Ambrosio cedió gratuitamente el edificio a los sublevados; al principio lo utilizaron como  residencia de la Guardia Mora de Franco, pero cuando éste se fue en el 37 a Burgos, el espacio se utilizó para albergar todos los documentos que las tropas franquistas incautaban a los republicanos y que traían directamente a Salamanca.  

Se puede decir que desde 1937 hasta hoy en día prácticamente no han parado de llegar documentos y otros objetos relacionados con este periodo; al principio incautados, posteriormente obtenidos por compra, donación o transferencia.  

En 1979 cambio de régimen político, llega la democracia. En este momento el edificio pasó a ser un archivo estatal, con unas funciones totalmente contrarias a las anteriores. Abrió sus puertas al público en general y empezaron a trabajar funcionarios.

En el 98 se construyó un edificio anexo destinado exclusivamente a depósito de documentos originales. Cuatro años más tarde hubo una rehabilitación del edificio para adaptarlo totalmente al Centro de Documentación Histórica, momento en el que se puede recuperar parte de la estructura original.
                                                

Visitamos la sala de consultas (que está abierto al público) donde es posible consultar documentos que a lo largo de los años han sido utilizados de muy diferentes formas, para mal o para bien, y que sin duda cambiaron  la vida de miles de españoles.                                                            
Seguimos la visita. De repente se abre una puerta y ¡me quedo de piedra! ¿Qué es esto? ¡Realmente impresiona!                                                            

Pues resulta que en su momento Franco decoró esta habitación con el objetivo de hacer un pequeño museo antimasónico ya que consideraba a los masones enemigos del régimen y recreó un cuarto que transmitía un impacto negativo. Curiosamente nunca llegó a abrir sus puertas al público (por motivos que desconocemos) y permaneció cerrado de los años 40 a los 90.

La estancia recrea un lugar de reunión de los masones, lleno de símbolos, vestiduras, mobiliario utilizados en esta época.                                                            

No dejes de visitar el patio sobre el que gira la vida del centro y giraba la vida del hospital. Una higuera centenaria la llena de vida.  

Ya salgo del Centro de Documentación y me fijo en la fachada que se conserva tal y como era. Creada por Churrigera tiene estructura de retablo donde puedes ver a San José con un niño en brazos, como símbolo de Padre de todos los niños abandonados.                                               

Si doblas la esquina hay un pequeño bar en el que justo encima de la puerta aun está la inscripción de niños expósitos ya que antiguamente el hospital ocupaba todo el espacio.                                                           
Una visita totalmente recomendable, ya sea a través de Las Llaves de la ciudad o en cualquier otro momento (la entrada es gratuita y libre para todo el mundo), pero la verdad es que hacerlo con una persona tan conocedora de su historia merece muchísimo la pena. Te deja con ganas de saber más.  

Si te apetece ver más fotos pincha aquí: FOTOS CDHS   Seguro que antes de diciembre abriré otras puertas con estas Llaves y os contaré lo que veo.  

Si te interesa visitar alguno de los espacios que Las Llaves de la ciudad nos ofrece, puedes entrar en www.salamanca.es o acercarte a la oficina de turismo de la Plaza Mayor. Estas visitas son gratuitas, pero hay que reservarlas con antelación ya que son plazas limitadas.
 

Si te apetece visitar el Centro de Documentación Histórica, éste es el link a su página donde puedes ver horarios…  

http://www.mcu.es/archivos/MC/CDMH/index.html  

Nos vemos el domingo que viene,  

congresos@turismodesalamanca.com    

www.salamancaconventionbureau.com  

Comentarios

Hello! bddgede interesting bddgede site! I'm really like it! Very, very bddgede good! 13/04/2013 10:58 #2
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Salmantino 25/11/2012 12:58 #1
me encanta el blog. Soy salmantin. Nunca había visto Salamanca con estos ojos. gracias!

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