Luna azul original

Lunes en la Luna

Nuria Herrera

Mariposa o la unión todo lo crea

Quinto día creciente de la luna de escarcha

escribir un poemario sobre tu voz. sobre tu voz, cataratas, catedrales, los sonidos, las frecuencias que prefieras, pero tu voz quiero oír cerquita, cerquita del cielo subes, te elevas como el humo, como el vapor te incrustas, titilas igual que una estrella y siempre tu voz, siempre tu voz repentismo percutivo.                                                                                                                                                                                           

                                                                                          Cintia Pérez      


***
Naranja:  

Floto en la orilla del mar anaranjado que hay entre Tornadizos y Ávila,
todo arde y el agua está en calma.
Diviso una pequeña ola que se me acerca poco a poco, viene cabizbaja con
las zapatillas en la mano.  

Corazón lenteja que tirita,
entre los ojos péndulo de luz.  

Arrastra un mechón de pelo,
y las puntas de sus alas.
Tres apéndices que al reflexionar
se inclinan, lamen el agua y
dejan surco mientras camina.  

Desde el fondo sus protectores acarician las plantas de sus pies y la
sostienen.  

Corazón lenteja que germina,
ayer no sentía.
Hilo de luz entre los ojos,
que le ancla a la orilla.
                                                                

                                                                           Eduardo Sánchez Cruz     

 

 


 ***                                                                                                             
Estamos en creciente y Edu ha hecho una foto en la que se pueden rascar
los cráteres.
Poemas me llegan al asiento de atrás de un coche.
Alcanzo la mano y doy las gracias.
Los tres somos seres vivos  que aman.
Levanto levemente los párpados.  

Todo.Es.Transparencia.

***  

Un horizonte despejado se ha abierto a mis ojos en medio del bosque. Es todo silencio y piedra. Procura el paso. No promete.
***  

Mi manera de  discernir queda manifiesta cuándo y dónde. Me tejo en la sombra como todos los bichos.  

***  

Avanzo,
la siguiente cara del poliedro me observa en punta y en paralelo, a la derecha, todo recto, la yo misma de antes, primero la espalda y luego la cara, mírate la cara Nuria, mírate la cara. Ahí está feliz.

*** 

Probar siempre recompensa.   

***  

Era un hombre de pulso moreno y con su ojo moreno, con su cuerpo moreno, con su moverse moreno, se plantó  a lo moreno delante de mí, creciendo en moreno, hablando moreno y como el mejor de  los morenos a los ojos directo, a los ojos directo, abrió su rayo y me dijo, ahora, lo que tu quieras, y queriendo que dijera sí, procurándolo su olfato moreno,  esperó,

 

y luego,

 

se dejó besar.

Subimos al techo

y allí, nos habían puesto mesa,  

se dejó ver,
se dejó mirar,
se dejó peinar a tres dedos todo el  (largo) pelo             

 

le metí la punta de la lengua en el agujero de su pendiente plata
le toqué con las yemas el octavo tatuaje
le lamí las sienes calavera y ancla
con las manos encajamos la mandíbula-victoria en el suelo  del techo  del bar   ese,

vacío de gente,, 
 

hacía tres vidas que no lo veía  

ya no me acordaba cómo  

 

y me abrió el tercer ojo y el labio de arriba y nos fuimos sin  pies a pisar cebada,,

corríamos en círculo porque él me buscaba  

y yo,

del todo,  
no me iba.    

voy a sembrar aquí tu descendencia

te voy a destatuar bajo el manto de estrellas  

Por pisar  carretera nos recogió una furgoneta que iba camino de todos los paisajes.

Paró en cualquier calle. 

Cuando el vaho empezaba a cubrir los vidrios le salió el marino y amé todo el oro negro del mundo, lo quise robar. Eso convirtió en océano absoluto el mar de colinas atrevidas a triunfar sobre la ciudad. Las olas no eran verdes, de noche. Ni siquiera pardas. Ni siquiera sé si eran agua o mercurio.  

La playa amenazaba con  amaneceres naranjas y eso hizo que temiéramos al sol.


Me escapé por el humo, y de ahí, a la farola.  

En la farola me puse a pensar otra vez en luciérnagas.  

En su luz natural.  

Volví al vehículo y nos quedamos mirando la chimenea. El humo y su  madera. 

Todo se puso, por si acaso, muy moderno,

se me cayó del pelo  la guirnalda de flores medieval,

me salieron uñas rojas para darle al play,


había, una caja de cartón con muchos ratones tocando  
la guitarra
la guitarra
el bajo
la batería
la flauta
la garganta

de verlo, quería bailar.  

Frío
Aire
Luna
Tierra  

Eso fue lo que nos llevó al horizonte de una cama morada custodiada por vampiros y hadas. La liturgia repite los pasos. La ostia está consagrada y mojada en vino, come, oh sueño soñado, el cuerpo que te soñó. Este es mi cuerpo, esta es mi sangre, sangre de la alianza viva y eterna, come y bebe ( sólo tú)  de él.  

El cirio pascual tardó horas en apagarse, recuerdo,
un punto de luz,
y orbitar en una cueva mirando paredes de alas negras y blancas.
(Cuando iban a llegar los gallos con sus bocas de pico,   
salí ,  
sin ser notada. 

Susurrando dije “ hasta luego”) .    

***  

Todo fue ayer, que a todos los efectos, es lo mismo que mañana.    

***  

En el asiento de atrás de un coche, poemas me llegan, dios existe y todo el rato sueña.  

***  

Mi petición es que de la noche azul, de las estrellas claras, bajen a todos los corazones todas las ganas, que no haya un  solo corazón sin ganas de amar. 
 
***  

Si las ganas bajaran, imagina, si el mundo cambiara a paraíso, llegaría el paramundo, que semánticamente debe ser algo así como el mundo al margen del mundo.  

***  

Voy hacia el margen atravesando el  claro. Sé  que sé pulsar el silencio y acariciar las piedras. Rodar en poliedro. Volar en furgoneta.    

***  

Poemas me llegan en el asiento de atrás de un coche.
Los tres somos seres vivos que aman.
Alcanzo la mano y doy las gracias.
Levanto levemente los párpados.

Todo.Es.Transparencia.        
 

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