Antonio moreno original

La anomalía

Antonio Moreno
Lo que no podemos permitir

Tras la resaca de las europeas, un poco de autocrítica

Transcurrida ya más de una semana de las Elecciones al Parlamento Europeo, a pesar de los buenos resultados de IU, lo primero, es agradecer a quienes han confiado en nosotros, porque saben que más que nunca será un voto útil, pero también, desde lo personal, pedir disculpas a todos quienes me han dado la enhorabuena por el resultado y no he sido capaz de estar a la altura de su entusiasmo. Hemos triplicado los votos a nivel nacional y en Salamanca hemos multiplicado por 4. Es para estar contentos, pero no satisfechos.

Porque pasar de 2 a 6 eurodiputados es un buen resultado, pero no basta para cambiar las políticas que tanto sufrimiento están provocando en la mayoría de la población. En Salamanca, pese a todo, seguimos estando a casi tres puntos de la media nacional. Hemos crecido, pero en una comunidad y una ciudad tan peperas es difícil hacer un hueco a políticas de izquierdas. Además, resulta frustrante la desproporción entre esfuerzo y resultados. Aprovecho también para agradecer y felicitar a todos quienes se han volcado en la campaña.

 

También es de justicia felicitar a Podemos por sus buenos resultados y alegrarse por la irrupción con tanta fuerza de una formación política de izquierdas en el previsible mapa político español.

 

Lo bueno es que IU ha obtenido un 10% de los votos, pero, más allá del resultado concreto, evidencia que el electorado ha abierto un espacio político diferenciado para la izquierda alternativa a la izquierda del PSOE, que entiende y comparte sus propuestas políticas y que obliga ahora a redefinirse frente a ellas al PSOE.

 

Lo malo es que este espacio está fraccionado, lo que no significa que haya que “sumar” votos y escaños, ni que una hipotética concurrencia común hubiera logrado el mismo resultado o mejor. Los buenos resultados de Podemos indican que hay ciudadanos dispuestos a votar a la izquierda, pero que no quieren votar a IU. Habrá que analizar con cuidado estos “sorprendentes” resultados para saber si Podemos ha sabido captar solo el voto descontento que se iba a la abstención, cuánto voto obtenido es “prestado” de electores socialistas y, sobre todo, cuánto constituye fuga de IU. Por las razones que sean, los ciudadanos no ven a IU como la Syriza española. El descontento, la desafección política y la indignación no estaban cuestionando sin más el bipartidismo, sino a todas las formaciones políticas, también y muy especialmente a IU, y exigiendo una renovación profunda de los modos de participación política y las formas de comunicación. Por eso, la “refundación” de IU ha sido un proceso insuficiente y ha visto más la paja en el ojo ajeno que ha viga en el propio.

 

Sería interesante, por tanto, que IU realizase con el reposo suficiente y más allá de la euforia inicial, una reflexión profunda sobre el desastroso proceso de elección del candidato y confección de la lista electoral, un proceso nada transparente, improvisado, gestado en los pasillos, que estuvo a punto de acabar en los juzgados y que, por supuesto, no ha satisfecho ni de lejos las exigencias de democratización  y renovación política de una fuerza política de izquierdas ni las expectativas de sus militantes y simpatizantes. Pero también tendrá que valorar la ceguera o la cobardía política que ha supuesto, primero, menospreciar a Podemos y, segundo, no saber llegar a acuerdos más amplios, lo que ha significado abrir un agujero electoral difícilmente explicable. Una reflexión que se debe trasladar a los militantes y que debería cerrarse no con un simple reconocimiento de la falta de previsión, sino con la asunción de responsabilidades políticas. En IU especialmente, “dimitir” no puede confundirse con un nombre ruso.

 

Queda ahora lo más interesante: hecho el pulso en el que se convirtieron las Europeas y vistas las fuerzas de cada uno, queda encontrarse y converger. Sin prisas, pero con altura de miras y sentido de la responsabilidad. Los próximos meses se presentan apasionantes para definir, más allá de la constatación de similitudes de programas y propuestas, la capacidad de diálogo y de estar a la altura de las exigencias de quienes tienen puestas las miras en un verdadero cambio de las políticas que tanto sufrimiento está provocando y para quienes la izquierda alternativa constituye la única esperanza.

lanomalia.blog@gmail.com   

Comentarios

para por si 03/06/2014 18:08 #2
la proxima vez que nos enteremos que adoctrinas a tus alumnos del Insti en el Stanilismo te vas a llevar unas cuantas denuncias
LA HABEIS CAGAO 03/06/2014 18:07 #1
Con no llevar en las listas al coletas del PODEMOS, y en las proximas vais a bajar otra vez

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