Chemaok original

In Campo Veritas

Chema Díez
Blog de Chema Díez. Tribuna de Salamanca

Entre sueldos millonarios y pérdidas de dinero

Sí, aunque no queramos reconocerlo, así se mueve España. Unos se llevan casi todo sin ‘dar ni clavo’ y otros tienen que poner de su propio bolsillo para no defraudar a su gente, para creer en su proyecto y llevarlo a cabo. Como la noche y el día, como el yin y el yang… la política esconde mucha mierda, quizá demasiada.

Una vez hecha esta reflexión, porque todo en esta vida tiene una explicación, la provincia de Salamanca (y el resto de la Comunidad) se encuentra inmersa en una incógnita en cuanto a su nuevo modelo de distribución del territorio, los llamados ‘DIC’, o lo que es lo mismo, Distritos de Interés Comunitario.

No se sabe muy bien qué significan los ‘DIC’ pero sí está claro que la ronda de conversaciones que el delegado de la Junta, Bienvenido Mena, ha realizado por toda la provincia, no ha convencido ni a alcaldes ni a concejales, que ven como sus municipios pueden perder su identidad y capacidad de gestión.

También se habla mucho de todo lo que cuesta mantener un ayuntamiento de un pueblo pequeño y que muchas funciones se solapan; pues bien, que varios municipios se agrupen para compartir gastos en basura, luz, agua, arreglo de caminos… cosa que en algunos aspectos ya se realiza. Pero lo que no pueden hacer es vendernos la moto de que los alcaldes y concejales de los pueblos pequeños cuestan mucho porque es mentira.

Ellos hacen su labor de manera altruista y en algunos casos es a ellos a los que les cuesta dinero hacer las cosas, velar por su gente y luchar por los proyectos del municipio. Por el contrario, quiénes sí se lo llevan ‘en crudo’ son los de los municipios más grandes de la provincia. ¿Hay no existe amor al trabajo? De todos ellos, ¿cuántos estarían en política si sus cargos un fuesen remunerados?

En cambio, en los municipios más pequeños, eso no pasa, porque no hay nada o muy poco que llevarse. Sí, ahora me dirán que no es el mismo volumen de trabajo el que trae consigo un pueblo de 200 habitantes que otro de 2.000 o 3.000. De acuerdo, pero los que dirigen ‘los pequeños’ tienen otro trabajo, mientras que algunos de los ‘grandes’, no.

¿Qué es eso de pagar una cantidad de dinero en casos desorbitada por asistir a los plenos? ¿Acaso me pagan a mí por venir a mi trabajo cada día? Hay cosas que sí se pueden permitir, como el sueldo en algunos casos si la dedicación es exclusiva, de lo contrario nada de nada. Pero lo de recibir dinero por pleno es una tomadura de pelo.

Echen cuentas: ¿cuánto se ahorrarían las arcas municipales, provinciales, regionales y estatales si se suprimiesen los privilegios de aquellos que cobran por ir a un sitio a hacer su trabajo? No me lo quiero ni imaginar. Cientos de millones de euros, que podrían ser utilizados para no subir el IVA o no recortar tanto en Sanidad y Educación, por ejemplo.

Por tanto, la demagogia debe quedar a un lado y ser realistas de una vez por todas. El nuevo modelo territorial, si es verdad que ahorra mucho dinero, que se haga, pero en realidad lo dudo, y muchos de los que lo están explicando o lo han hecho, tampoco comparten esta idea. De hecho, la gran mayoría de alcaldes y concejales de la provincia no lo ve con buenos ojos.

Quizá, como ya dije antes, sería mejor empezar por quitar privilegios a los políticos como el de los plenos en lugar de que los ciudadanos paguemos (como siempre), los platos rotos. Pero, amigos, ahí ni rojos, ni verdes, ni azules, ni amarillos dan el paso. A la hora de la verdad, casi todos los políticos son iguales.

Por lo menos nos queda ese ‘casi’ y habrá que aprovecharlo el tiempo que dure…

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: