Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

Meriendas de enmiendas...

Llegados a estas alturas de diciembre todo el mundo tiene más o menos preparada €“a falta de alguna última chorrada para rizar el rizo- una lista de propósitos para el nuevo año, con la que el perro de Scottex podría empapelar toda la mansión de Ángela Channing; un listado de mamarrachadas con las que auto engañarse aunque sea por unos días, porque seamos serios y reconozcamos que muchas de ellas las incluimos en la lista sabiendo que están muertas antes de ni tan siquiera nacer.

Pongamos que hoy es día 7 de enero, que tú eres un neófito en esto de la cocina, que te ha picado el gusanillo de la gastronomía y no sabes por donde empezar; el primer impulso posiblemente sea comprar un libro, pero te encuentras de frente con el primer problema, porque los clásicos, puristas €“o puretas€“ te lanzarán a los brazos de Simone Ortega o a su versión masculina y con fotos de estudio que vendría a ser Karlos Arguiñano, mientras que sin embargo, los "quimicefa" que apuestan por €œtolonuevo€ te recomendarán alguna de las joyitas €œescrita€ por un michelín -que no bajará de los 60 ‚Ź- y cuya utilidad será la misma que esas copas tan caras que tienen tus padres guardadas para las ocasiones especiales y que no sacan de la vitrina por miedo a que se rompan.

El resto de publicaciones en formato papel -tipo coleccionables- tampoco son la panacea y además de aportar poco o nada a la gastronomía, tienen esa €œcosa€ de que después de obligarte a estar comprando durante 3 meses un periódico que sólo abrirás por compromiso, te das cuenta de que has acumulado un montón de estampitas, aun por encuadernar €“cruzando los dedos porque siempre suele faltar alguna de aquel día que estabas de resaca- y que para colmo son terriblemente feas; pero no todo es malo y seguro que tus hijos o nietos las podrán vender dentro de 50 años en el rastro, si es que sigue existiendo para aquel entonces...

Así que seguimos con el mismo problema y como la pela es la pela, lo mejor será aprender a través de blogs, porque la gente es tan altruista como para repartir sus conocimientos sin pedir nada a cambio ; en un principio pueden llegar a engancharte, pero después de unos días -sobre todo si no sabes diferenciar entre lo bueno y lo €œregulero€- puedes enviarlos al carajo, por que debido a los nombres tipo €œLa cocina de no se quien€ o €œCocina con no se cual€ y a sus diseños con más extras que los coches de sus dueños, terminas pensando que todo es lo mismo y para mas inri te llevas la sensación equivocada de que España vive a base de hojaldre y/o masa quebrada, bacon, nata y atún de lata... y ocasionalmente salmón ahumado caliente.

Un poco desilusionado y sin saber muy bien que hacer para aprender a cocinar como dios manda, decides bajar tu orgullo de su pedestal y confiar en tu madre, esa a la que juraste no volver a explotar nunca más después de haber sobrevivido durante toda tu vida a base de sus tuppers; de esta forma tan fácil €“y barata- te aseguras tener información de primera mano sobre como coño hacer esos platos que tanto te gustaban, pero después de intentarlo unas cuantas veces te das cuenta de que no te sale igual, principalmente porque tu no tienes su sartén, ni sus manos, ni dominas igual los fuegos, ni picas la cebolla sin llorar; y para colmo ahora llego yo y te echo encima toda la mierda del mundo, diciendo que las madres cocinan de miedo, pero no todas, o no muchas o quizás solo tu madre es la que cocina bien, porque entre otras cosas llevas toda la vida comiéndote su tortilla de patata, o su guiso de garbanzos y a base de engullirlo semana tras semana, tu paladar se acostumbra a esos sabores y terminas reconociéndola como la mejor del mundo ...... (nota: mi madre cocina genial y yo soy objetivo) :)

Cansado de esta situación vuelves con un segundo intento y te contratas canal cocina, hasta el día que a base de ver como los presentadores usan cosas muy raras -y porque la mosca del huevo frito se termina haciendo pesada- decides que aquello tampoco es lo tuyo y apuestas por un salto tecnológico, que consiste en descargar algunas de esas aplicaciones móviles que prometen enseñarte a freír huevos con saliva y que como tampoco son muy baratas terminas comprándote, pero sabiendo de antemano que no servirán de nada, porque para que te decidas a hacer un plato, el filete ademas de aparecer terso y brillante tiene que verse del tamaño de la alfombra de aladino.

A base de tanta prueba/error te das cuenta de que ya es abril y recuerdas que otro de los propósitos era adelgazar y ponerte bonito para el verano, en vez de comerte 4 tigretones doblaos después de cada intento fallido; así que lo mejor es desistir de aprender a cocinar, comprarte el AB Shaper, salir a correr y pensar en que el año que viene lo mejor será que te apuntes a una academia o vayas a cursos de cocina impartidos por algún profesional, que posiblemente también use cosas raras y se tire el €œpego€, pero oye, ya de gastarte el dinero, por lo menos salir de allí comido...


Twitter: @DavidMonaguillo
pecadosmonaguillo@gmail.com

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