Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

Los O.G.N.I.S. ...

Llevo algún tiempo dándole vueltas a este tema, y aún no se muy bien si el enfoque es el correcto; de vez en cuando, en ciertos 'ambientes' relacionados directamente con la alimentación , me encuentro cosas que no tienen ninguna razón objetiva para estar allí y que por lo tanto , podrían ser considerados como Objetos Gastronómicos No Identificados; por eso hoy quiero 'desclasificar' para vosotros algunos 'expedientes', para ver si entre todos, arrojamos un poco de luz en estos misterios...

El primer caso del que nos vamos a ocupar es conocido en el mundillo como 'las abducciones de verduras'; este fenómeno, en un principio difícil de entender, corresponde al de un sinfín de vegetales que desaparecen de sus países 'de residencia', para luego aparecer 'súbitamente' en España, en forma de conserva, etiquetados y engalanados para que den el perfil del producto que no son. Cada día se confirman más casos de Pimientos del Piquillo, que se comercializan como tal, a pesar estar cultivados en Perú. Ciertamente alarmantes son también las cifras de espárragos chinos, cuyo último recuerdo antes de ser vendidos como 'Cojonudos' navarros, es el de encontrarse creciendo alegremente en su país. Hay muchas otras variedades afectadas, pero estos son los casos más flagrantes y tampoco tiene mucho sentido citar otros, como pudieran ser las alcachofas, porque vengan de donde vengan, no se que coño le hacen para que estén tan asquerosas...

Ahora nos centramos en el misterioso caso del limón en mi paella; Âżqué significado tiene? ÂżDe dónde viene? ÂżQuién lo envía...? Y es que en ocasiones veo limones...

Esa fruta que está muy bien para hacer canciones veraniegas -a base de contarlos por medios o por enteros, rollo vacaciones santillana-, o que da mucho juego en los chistes  -normalmente con la cara del ya difunto Fary-, poco o nada puede aportarnos como complemento gastronómico, más allá de matar los sabores originales y de que hagamos un ceviche sin saberlo.

Y lejos de ser un fenómeno puntual, se manifiesta en otros muchos casos... Âżpor qué lo ponen cuando pedimos churrasco en algunos lugares de la costa? ÂżO en nuestra ración de calamares? ÂżY en los berberechos/almejas? ÂżEn mariscos de 100 euros el kilo también...?

No sólo destrozan estéticamente el plato, debido al mal gusto general a la hora de cortarlos -forma de 'casita', 'estrellita' o 'fortaleza templaria'- sino que dan opción al típico 'anticristo gastronómico', a que estire su brazo como en el tragabolas, y antes de que puedas detenerlo, ya haya bañado toda la fuente con su jugo; llamadme raro, pero es que yo siempre he pensado que la limonada esta mejor en vaso...

Otro fenómeno que me fascinaba -hablo en pasado, porque gracias a la ley antitabaco, ya no se da- era el proceso de ahumado 'natural' que sufrían los jamones en los bares; 'crucificados' durante días e incluso semanas del techo hasta conseguir un producto final que en ocasiones se asemejaba a chupar un cenicero una mañana de resaca; además, si la tasca alcanzaba la calificación máxima, -es decir 'palillo en boca', el grado de ahumado llegaba a su culmen, debido a la incorporación de tabaco negro y puros en su particular 'coupage'. Yo todavía me estoy riendo de tradiciones 'milenarias' como el salmón noruego, el irlandés, el queso Idiazabal o el San Simón... y es que tienen tanto que aprender...!

Y cerramos por hoy con el escalofriante caso de los mostradores de género; algunos restaurantes se empeñan en enseñarnos la 'mercancía' a la entrada de sus locales y muchas veces lo que consiguen es que, lejos de entrar a comer allí, lo que hagamos es evitar a toda costa pasar por esa calle. Esta costumbre, salpicada con ciertas gotas de exhibicionismo tipo 'barrio rojo de Amsterdam', vivió su momento de esplendor en los 80-90 , cuando la gente tenía un 'rollo más Âżrudo?'; entonces si que incitaba a la lujuria gastronómica, pero hoy en día ya no tienen sentid, al menos en su versión más 'bodegonera', consistente en colocar unas cuantas naranjas, plátanos y uvas (en ocasiones llevan tanto tiempo allí, que yo creo que son de plástico y exactamente el mismo modelo con el que decoran los centros de mesa de sus casas-, una merluza que a base de guiñar el ojo a todo el mundo se ha quedado bizca como El Dioni y para completar el 'Museo de los horrores', algún animalillo abierto en canal... porque Âżhay algo más estimulante para el apetito, que ver a un cordero degollado y lleno de sangre? #estamoslocos

PD: estoy de vacaciones, buscando posibles OGNIS en chiringuitos...

Twitter: @DavidMonaguillo
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