Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

La cultura de la incultura...

La RAE nos define la palabra cultura como €œel conjunto de conocimientos que permiten a alguien desarrollar su juicio crítico€; pero rápidamente, todo el mundo se pone a fumar en pipa, se calza la americana de coderas, asociándolo a la rama artística y presumiendo de saberse de memoria toda la discografía de Sabina o de tener toda la bibliográfica de Dan Brown, porque eso para la inmensa mayoría de la gente, si que es cultural.

Pero, Âży si nos llevamos ese término al ámbito de la gastronomía? Y con esto no estoy hablando de que me den el nombre de cocineros con estrellas michelín, ni que me reciten de memoria sus €œobras€ más representativascomo si de la generación del 27 se tratara; con esto me refiero a una culturilla €œde calle€; posiblemente tú, que me estás leyendo, sí que conocerás cuatro variedades de tomate -y sobre todo ahora que los supermecados se empeñan en vender falsos raf y kumatos-, de alubias o de patatas....

Sin embargo, Âżqué creéis que pasaría si al ciudadano de a pie , -ése que presume de que los domingos hace la mejor paella en cientos de km. a la redonda- le pedimos que nos diga tipos de grano de arroz? ÂżLlegaría a hablarnos de Calasparra, Bomba, Senia, Carnaroli, Jazmin, etc? ÂżSe quedaría en los dos más usados en su cocina, el SOS y el que no se pasa? (Para apostillar más tarde un tercero, que es el que fríe Arguiñano).

Vivimos durante mucho tiempo en una sociedad muy cómoda, dejando que prácticamente nos masticaran la comida antes de dárnosla, hasta que llegamos a ese punto de no retorno en el que hubo -y sigue habiendo- tantos timos por metro cuadrado en el lineal de los supermercados, que el consumidor ha terminado demandando ese €œplus€ de información, y hoy en día somos cada vez más los que nos preocupamos por conocer la procedencia de lo que vamos a comer. Aunque también siga habiendo quienes compran langostinos -por poner un ejemplo- de esa especie de rastros con montones que tienen en algunas pescaderías de supermercado.

Aunque en este aspecto la superficialidad también está a la orden del día y no hace falta buscar mucho para encontrar a algún iluminado de la comida sana que sin un solo titubeo te diga el contenido, las calorías y el % de fibra de todas las marcas de muesli del herbolario y, sin embargo, siga utilizando un aceite de oliva que no es virgen extra. Y aunque conozca las bondades transito-intestinales del trigo, la cebada y el centeno, no va a ser capaz de decirte un par de variedades de aceitunas (no valen la con hueso y la sin hueso).

Por eso, en este sentido siempre me han gustado las empresas que además de tener las puertas abiertas a cualquier consulta -eso significa que no esconden nada- también apuestan por la cultura de base, por hacer las cosas bien, por formar a la gente en el ámbito en el que ellos se mueven, más allá de hacerse publicidad a toda costa; al igual que eso me sucede con el patrocinador de Aceite de Oliva Virgen Extra que tenemos en el videoblog -gran desconocido en este país aunque nos llevemos las manos a la cabeza - a partir de la semana que viene también pasará con el mundo del ibérico, porque el nuevo patrocinador del blog -Jamones Aljomar- nos ha abierto sus puertas para de vez en cuando grabemos desde sus instalaciones alguna €œmaster class€ para ayudarnos a separar €œel grano de la paja ibérica€.

Porque a pesar de que presumamos de saberlo todo del cerdo ibérico, no creo que sea muy tanto el % de personas que sepan la diferencia -por ejemplo- entre cebo, recebo y bellota; así aunque sólo sea por esta vez - ;)- desde gazpacho y cilicio vamos a tratar de hacer cultura y es que hay las cosas desde dentro se entienden mucho mejor...

Twitter: @DavidMonaguillo
pecadosmonaguillo@gmail.com

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