Monaguillo original

Gazpacho y Cilicio

David Monaguillo
Blog de David Monaguillo. Autor de Pecados del Monaguillo.

Impacto inminente...

Impacto detail

No los reconocerás por su forma de vestir, ni por el aspecto desaliñadamente cuidado con el que asisten a los eventos. Tampoco por su especial elocuencia al hablar y ni tan siquiera porque piquen la cebolla como un Arguiñano de cuatro brazos. Apurando un poco, algunos no saben cocinar, aunque lo han visto en películas. Pero eso sí, tienen un paladar exquisito y miles de seguidores en redes sociales. Son los gastroinfluencers.

Hubo un tiempo en el que el mundo de los bloggers era un remanso de paz, un gastrospa, un juego de niños. La gente se partía la espalda por colgar buenos contenidos y por aportar una visión distinta, divertida, fresca y, todo ello, como mucho te hacía merecedor del gallifante al gastropirao del mes, por dejarte los cuernos y tus horas de sueño en algo, que era simplemente tu hobbie.

 

Pero unos años más tarde las cosas han cambiado y mucho. Hoy en día los niños ya no se quiere ser futbolistas, astronautas o bomberos, quieren ser bloggers; pero no de segunda regional, quieren ser influencers.

 

Alguno de vosotros vivirá en los mundos de Yupi y no sabrá a qué se refiere este término – y qué a gusto-. Os lo explico rápidamente.  Un gastroinfluencer es esa persona por la que, debido a su abrumador número de seguidores y los impactos que degenera, las agencias de publicidad se desviven para que aparezca en sus eventos y, por la que las marcas suspiran y sienten cosquillitas en el estómago, al más puro estilo amor de colegio, cuando usa sus productos. Los invitan a su cumpleaños, fantasean con que los lleven al baile de graduación y sus tuits cómplices, son las nuevas carpetas decoradas con mensajes románticos.

 

En cierto modo también tiene muchas similitudes con el mundo de las abejas. Reinas y reyes de las colmenas a los que aparentemente no se les puede discutir el trono porque están por encima del bien y del mal. Por debajo se encuentra la clase trabajadora que todas las noches se acuesta soñando y jugando al “¿y si yo algún día fuera?”. Y evidentemente también existe el target del zángano, al que debería dolerle la dignidad de hacer tanto la pelota y de retuitear a tumba abierta.

 

DIY – Tu puedes ser uno.

Hay varias formas de conseguirlo. Por un lado está la fácil, ya que debido al boom del fenómeno, mucha gente viene con los contactos de serie y eso le abre las puertas de par en par.

 

Pero posiblemente tú no seas uno de esos y tengas que currártelo desde el principio. Aún así no te preocupes, porque a base de prodigarte en todos los saraos – da igual que tengan el mismo interés que el Debate sobre el estado de la Nación-, conseguirás – no sin esfuerzo-, el primer millar de seguidores en redes sociales. Ni que decir tiene que si quieres acelerar el proceso, puedes hacer trampas y añadirlos tú, o comprarlos al peso, que últimamente también está muy de moda.

 

Llegado a ese punto, las marcas más modestas te meterán en su base de datos. No importa que no sepas hacer una brunoise como un canuto, ellos te van a querer igual, o mejor dicho a tus seguidores.

 

Evidentemente no todo el mundo podrá tener una carrera meteórica y el 99% se quedarán anclados en la fase anterior. Pero a esas futuras bestias de la comunicación, a base de ser “chicas Almodóvar”, le llegará el momento en el que algún grande se fijará en ellos y deberán  estar preparados y en guardia para el pelotazo.

 

El resto seguirán haciendo la pelota a sus senseis todo lo que puedan; poniéndose de rodillas hasta para comer un Calipo, abriendo una cuenta hasta en un banco suizo, diciendo que todo está buenísimo y desterrando por completo de su vida el afán crítico. Confían – a veces demasiado- en que su momento llegará, por el simple hecho de que las redes sociales cada día tienen más usuarios y aunque solo sea por probabilidad, muchos le deberían caer del cielo.

 

Perdonad si he sido muy brusco. Siento haberos decepcionado, pero tampoco os quería engañar. No todos podéis ser un gastroinfluencer; en algunos casos por “limitaciones técnicas” y en otros por principios.

 

Pero en el caso de conseguirlo, sabed que tendréis dos opciones: Seguir siendo alguien al que le gusta cocinar y compartir o endiosaros y creeros por encima del bien y del mal, aunque no diferenciéis unos mejillones congelados de unos frescos o una croqueta industrial de una casera. Si optáis por la segunda, aseguraos de tener una buena cantidad de zánganos de cabecera.

 

Llegados a este punto y haciendo un ejercicio de memoria con tirabuzón y medio, os diré que ahora mismo no se me ocurren más de cinco bloggers que realmente puedan influir de forma notable en los gustos y en los hábitos de consumo de la gente. El resto serán gastroinfluencers – de chichinabo- hasta el momento en el que toda esta burbuja estalle y los convierta en gastromutilados. Pero oigan, disfruten mientras dure y que os quiten lo bailao  trincao.

 

Amén

 

Twitter: @DavidMonaguillo

email: pecadosmonaguillo@gmail.com

Comentarios

Nacho Vazquez 06/03/2013 09:42 #18
#Infoxicacion #Yalodijeyo :http://nachovazquez.blogspot.com.es/2011/05/boirotrip.html Saludos.
elpedidohosteleria .com 26/02/2013 17:34 #17
Mi opinon, despues de haber estudiado cocina y haber trabajado durante años en restaurantes, es que el saber cortar una cebolla no te convierte en un buen cocinero, mucho menos en un buen critico gastronomico. Dentro de la cocina hay categorias y ser pinche no te convierte en cocinero, y ser cocinero no te convierte en chef, y todos saben cortar y picar cebollas muy bien. Voy más allá, ser chef no te convierte en un chef genial..de los que inventan platos y no se dedican solo a plagiar. Como en todo...hay de todo. Nosotros somos un directorio exclusivo para la hosteleria y la restauracion y ¿somos los únicos o los mas visitados?..no, aun buscando dar un buen servicio sin recurrir a altas automaticas (las nuestras son manuales y comprobadas) que hacen que un directorio pierda en fiabilidad de los datos que ofrece. Al final, Davidmonaguillo y cia. lo dificil no es llegar sino mantenerse en el tiempo y eso no lo paga ninguna marca, eso se trabaja dia a dia, para que todos esos seguidores, que convierten a alguien en un gastroinfluencer, no sean flor de un dia. Un saludo.
El pingue 23/02/2013 02:39 #16
"Vis", no bis. Mil disculpas.
El pingue 23/02/2013 00:24 #15
"Y se nos fue el humor de tanto usarlo". Y es una lástima porque en este post como en esta sección de David, sólo percibo su bis mordaz. Y nos hace falta, queridos.
Quo 22/02/2013 18:43 #14
Tienes razón en muchas cosas... que esto se está desmadrando mucho, mucho... y hay mucho jeta suelto en el gremio, aunque también hay gente seria, como en todos los sitios. El que se de por aludido por algo será, aunque es cierto que no todo el mundo es igual ni todos entran aquí. Es como si yo digo que no me gusta el queso y mañana me critican por intentar cargarme la industria quesera... pues no. Esta es tu opinión sobre un fenómeno que va en aumento y casualmente, coincido mucho con ella. Y para opinar no hace falta ser nada, uno dice lo que sinceramente cree aunque a veces no guste. Y luego el que quiera, que siga bajando las orejas para que las marcas le envíen mil y un productos y seguir subido en el burro... pero el lector no es tonto y ya aburre, en serio... hay blogs que me gustaban mucho que ya ni miro porque de cada diez entradas, siete son de televenta y paso. Ale... ya ta dicho! Otro día analizamos si a las empresas les compensa o no, que eso es otro cantar.
@Davidmonaguillo 22/02/2013 17:43 #13
PepaCooks yo en nigún momemto he generalizado. Eso ha sido una cosa tuya. Aunque si que hay muchos que van muy justos... Quizá en otro post toque analizar la gente que carece de visión global. Tampoco he dicho nada de que haya que tener estudios de gastronomía, conozco muy buenos cocineros que no han pasado por la escuela (profesionales también)... Eso también es cosa tuya... Y por último, ya sabe - o se dice- que como las madres nadie... aunque solo sea porque nos hemos criado con esos sabores y los reconozcamos como "los mejores del mundo mundial".... Por otra parte, hoy en día en los medios dejan escribir a cualquiera. Ya ves que me apunto a mi mismo, no hace falta que lo insinues tu :)
@Davidmonaguillo 22/02/2013 17:36 #12
gastroblogger guay... créeme, yo soy influencer. La gente que pueda seguirme es testimonial. Además no soy alguien fácil, que ría las gracias a todo y que diga sí a cualquier cosa que me propongan...
pepacooks 22/02/2013 15:01 #11
Hola, David Más de acuerdo con el Pingue que contigo, que no se mida el retorno de inversión no significa que los eventos de marcas no sean válidos, aunque haya que cambiar cosas... Todas las pasarelas y alfombras rojas siempre han sido patrocinadas y nunca nadie se acuerda de los anunciantes en los photocall... Pero de ahí a generalizar que los blogger no saben cocinar... Que todos no tengan una formación en hostelería, de acuerdo, pero mi madre tampoco y cocina de que te cagas. Lástima que no la den una columna en un periódico... Aunque no sea periodista (mi madre, quiero decir)
Otro gastroblogger guay. 22/02/2013 14:45 #10
Davidmonaguillo, que todos sabemos que tu también has ido a eventos, hombre... Y sin cobrar... Que en Salamanca no haya muchos no significa que no creamos que no eres influencer...
@Davidmonaguillo 22/02/2013 14:39 #9
El Pingue... Me ha encantado lo de la "lluvia fina que no empapa". Yo creo que las agencias miden muy por encima y le cuentan a las marcas lo que quieren oir (la inmensa mayoría vaya). Parece ser que todas las partes están interesadas en que todo siga por este camino. Veremos hasta dónde llega. Para mí, el callejón es largo, pero sin salida...

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