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Garrido is not Spain

Fernando Rodríguez
Blog de Fernando Rodríguez

Jaque a la muerte

Llevo aproximadamente veinticinco años y una semana queriendo escribir este artículo y ahora que llega el momento no sé muy bien cómo hacerlo. Me iré, por eso, a lo fácil, a lo íntimo, a lo más familiar. El otro día, el viernes, le dije muy seriamente a mi sobrino Darío, diez años espectacularmente bien llevados, que no se olvidara de la fecha del 20 de octubre de este 2011. Que en unos años, la estudiaría en los libros de historia como el día aquel en el que todos fuimos un poco más felices. Lo entendió a medias, porque algo extraño me contestó en torno al inminente regreso televisivo del Tío la Vara, pero me valió.

El día que ETA dijo que dejaba de matar, murió, porque eso, matar, es lo único que ha sabido hacer durante estos innombrables 50 años. Fue la primera vez en medio siglo que una fecha ligada al nombre de ETA no proporcionaba pena, asco, desesperanza y toneladas ingentes del odio más desesperante. A mí, personalmente, me provocó una alegría casi inmensa y en el fondo me extrañó que no saliéramos a la calle en masa como aquella noche sudafricana en la que Iniesta se convirtió en nuestra propia vida.

Lo han dejado porque no pueden seguir. Porque apenas quedan. Porque matar es muy fácil, pero conseguir iluminados que lo quieran seguir haciendo sabiendo que se pudrirán en la cárcel se estaba poniendo ya demasiado duro. Se les ha vencido. Se mire por donde se mire. Sólo hay que conocer la trayectoria terrorista de los tres mindundis que leyeron el comunicado de marras. A mí también me hubiera gustado que se hubieran entregado a las puertas de la Audiencia Nacional, con arsenales y todo, pero pensar eso es creer en los Reyes Magos y desconocer lo que es un terrorista, en general, y un etarra, en particular. Primero va el uno y después llegará el dos y hasta incluso el tres, pero sin el uno, no hay lugar ni para el dos ni habitualmente para el tres. Lo horroroso es que se les haya obligado a tomar esta decisión después de más de 800 muertes injustificables e inútiles de otras tantas personas inocentes que desgraciadamente ya no están aquí para compartir mi alegría. El recuerdo, siempre, con ellos. Sólo pido ahora que la negativa a atentar lo sea también a hacer la vida imposible a quien no piense como tú porque asesinados en vida los ha habido, y a cientos en estos últimos años.

Llegan ahora tiempos nuevos, sumamente complejos, en los que habrá que tragar sapos y culebras, taparse las narices, entornar los ojos, pensar en acciones hasta ahora impensables, incluso en ser generosos (Aznar ya lo dixit), porque ya no habrá muertos de por medio, ni como burda amenaza ni como lógica excusa. Habrá que aceptar, o no, perdones, creer, o no, arrepentimientos varios, ver cómo Bildu, o como se llamen, tenga más representación en Madrid que en toda su historia, aguantar las ocurrencias de Anasagasti y muchas veces, más de las jamás pensadas, mirar hacia otro lado. Y todo eso, en mi opinión afortunadamente, y por muy diferentes motivos, lo hará un gobierno del Partido Popular. Y me alegrará verlo. Y, escuchando estos días a Rajoy y a Basagoiti, tengo la impresión de que saldrá bien.

Coda 1: Nada más lejos de mi intención ser trágico cenizo: El atentado más brutal de la historia del IRA (Omagh, 1998, 29 muertos) se produjo meses después del acuerdo de Viernes Santo.

Coda 2: Fue, son, grandes días para ser periodista. Difíciles, también, para comprender y justificar la acción de algunos de ellos. Uno de aquellos con los que disfruto de vez en cuando, acabó llorando. Casi, casi, como yo. Será que seremos unos blandos.

http://www.cadenaser.com/espana/audios/lagrimas-emocion-carles-francino-programa-especial-bilbao/csrcsrpor/20111021csrcsrnac_8/Aes/

DESAPUNTES

- Obituario. Murieron el bueno, el feo y el malo. No me parecía singularmente atractivo el pobre Simoncelli, aunque no me considere un experto sobre el particular. Tampoco lo soy, ni de lejos, en el arte de los toros, pero sí lo suficiente como para saber que la desaparición de Antoñete –ese hombre a un cigarro pegado- es la de un torero diferente, de los de otra época. El malo, por supuesto, es Gadafi, aunque dudo si tanto como para cargárselo como lo han hecho. Como las imágenes del espantoso dictador libio y del gran piloto italiano, pueden dar pelín de congoja y ya han sido vistas por casi todos los niños de la casa, prefiero quedarme con la entrañable de Chenel con el toro “Romerito”.



- Nos siguen provocando: Y por partida doble.

Uno: El ex alcalde de León se lleva más de medio millón de euros por su trabajo durante 38 años, los últimos en excedencia como político, en Caja España.

Y dos: Los eurodiputados se niegan a bajarse el sueldo ni un 5%. Y ante esto ¿qué? ¿Exactamente qué?

- Sólo para atléticos: No me gusta como caza la perrina.

CONTRA LA PARED



Harto de no saber quién es el tal John Titor, que en mi ciudad aseguran que existe, me decido a navegar en su busca. Busco los manguitos, me sumerjo en la Red y a remojo me pongo para saber que se trata de un nombre comúnmente usado en tablones de anuncios que representa a un viajero del tiempo del año ¡¡¡¡2036!!! Parece ser que el fulano en cuestión hizo una serie de predicciones, entre otras, una que hablaba de una Guerra Civil en Estados Unidos que comenzaba en 2004. “Rappel existe”, sería la versión cañí.

MÚSICA PARA LLEVARSE A UNA ISLA DESIERTA… O A CASTELLÓN Jamás pensé que me pudiera interesar escuchar a un hombre tocando el banjo. Hasta que llegó Bela Fleck con sus inseparables Flecktones y se encargó de desmentirlo. Su concierto, hace unos años, en el increíble marco del patio de Fonseca, se mantiene imborrable en mi mente musical. Y en la otra, también. Como siempre digo, envidio al que se enfrente con él por primera vez.

 

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