Oscar sanchez original original

Frente al muro

Óscar Sánchez Alonso (UPyD)
Blog de Óscar Sánchez Alonso. UPyd Salamanca

El poder corrompe€Ś a los corruptos, por supuesto

Sucede algo parecido a cuando se dice aquello de que la televisión nos vuelve tontos. Especialmente, habría que añadir, si uno brinda el entontecimiento en bandeja para que, a partir de ahí, el 'entontecedor' se aproveche del ya previamente entontecido.

Con el poder y la corrupción sucede algo parecido. El poder no corrompe: brinda, eso sí, la ocasión de corromperse. Quien se corrompe es quien así lo decide: con su voluntad, su decisión, su engaño y sus manazas.

La corrupción en el poder (como la corrupción en cualquier escenario político, o en la sociedad civil, o en cualquier otra parcela) no es un sino ineludible. No es que el poder corrompa a Menganito o Citanita. Es Menganito y Citanita quienes venían corruptos de casa, por así decirlo. Menganito y Citanita eran corruptos 'en potencia' (Aristóteles 'metafisiqueó' algo al respecto). Faltaba que lo fuesen 'en acto'; y el poder, en ese caso, les brindó la oportunidad de ejercer como lo que ya eran: unos corruptos de tanto tomo como lomo.

Al fin y al cabo, esa 'posibilidad de' o esa 'facultad para' (cosa distinta a que el poder obligatoriamente predetermine una actitud y un comportamiento) está presente en la conocida frase de Lord Acton. Aunque la sentencia de aquel historiador británico habitualmente se ha traducido como que €œEl poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente€; la literalidad de la cita sería bastante más precisa: €œPower tends to corrupt, and absolute power corrupts absolutely€. Ese verbo `tend´ apunta, a mi parecer, en sentido más certero.

Traigo todo esto a colación a raíz del artículo de la semana pasada: €œLa 'soplagaitez' de que todos los políticos son iguales€. El post suscitó algunos comentarios de amables interlocutores (comentarios favorables y comentarios que mostraban su disconformidad: todos ellos los agradezco). Aunque pude responder o contrarreplicar a distintas consideraciones, faltaba por abordar una alusión a esa presunta corrupción obligatoria que, para algunos, el poder conlleva.

Coda: Y como en este blog siempre se ha apostado por la argumentación racional y verificable (si no hiciéramos sitio a los juicios, siempre acabarían aflorando los prejuicios), me animo de nuevo a discernir. Discernir entre prácticas políticas de unos y otros. Distinguir y diferenciar entre las dinámicas de unos y otros partidos.

Por ejemplo, UPyD acaba de hacer públicas sus cuentas de 2010. El saneado balance (excedente de 46.552 euros) muestra la notable autofinanciación que llega a través de sus afiliados, y el austero manejo del presupuesto (lejos de esos ostentosos y obscenos despilfarros en los que otras siglas andan envueltas).

Por otra parte, el mostrar de manera abierta y clarificadora el completo desglose de gastos e ingresos es un innegable ejercicio de transparencia. Cualquier ciudadano puede consultar las reseñadas cuentas del último ejercicio, como puede consultar las cuentas de años precedentes o los gastos que acarreó cualquier contienda electoral en las que ha participado UPyD. ÂżHay muchos partidos que ofrezcan estas informaciones desde su propia web? UPyD, sí.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: