Respeto por el trabajo

Desde siempre se ha tomado a los profesionales que trabajan en los medios de comunicación como personas que trabajan poco y que su trabajo lo podría hacer cualquiera. No sólo es una profesión minusvalorada, sino que quienes intentamos trabajar de ello somos, en múltiples ocasiones, insultados y agredidos de una forma u otra. No hay respeto por nuestro trabajo, y eso no se puede permitir.

Lo ocurrido el otro día al compañero Juan Postigo de Tribuna de Valladolid durante el Toro de la Vega de Tordesillas es uno de tantos ejemplos. ¿Se puede saber a razón de qué un periodista y fotógrafo ha de ser agredido por hacer tan sólo su trabajo? ¿En la mente de quién cabe que le intentaran quitar su instrumento de trabajo y ser tumbado en el suelo? La única razón que yo encuentro es que son unos animales irracionales. Ni tan siquiera el toro al que mataron a lanzazos haría semejante acción en condiciones normales.

 

¿Acaso cuando yo voy a tu oficina te pregunto que cuánto cobras al mes? ¿Te digo en innumerables ocasiones que no haces nada y te pagan un pastizal? ¿Que cualquiera podría hacer tu trabajo? ¿Que no sirve para nada lo que haces? Estas son sólo alguna de tantas preguntas que tenemos que soportar de mucha gente que no comprende el valor de nuestro trabajo. No quiero decir que este sea importante que ninguno, pero es un trabajo tan valioso y costoso como el de otro cualquiera.

 

Respeto. No creo que sea tan complicado el respetar el trabajo de los demás, aunque no estés de acuerdo con lo que se haga, diga o muestre. Pero también hay que tener en cuenta que la línea editorial de una televisión o radio no es cosa del trabajador de a pie que ha ido a cubrir un acto, eso a él no le incumbe, sólo trata de hacer su trabajo lo mejor que pueda. Por eso de poco te sirve llamar "manipuladores" a los reporteros que van a cubrir una noticia o intentarles impedir que realicen su trabajo sólo porque no te gusta la cadena. No, cada uno cumple lo que le mandan sus jefes, como en cualquier otro trabajo.

 

Suficiente tenemos con soportar día a día que los políticos nos intenten chulear y torpedear para que hagamos nuestro trabajo con normalidad. O con la posibilidad de que un ejército decida disparar a matar a un hotel donde saben que se encuentran los periodistas (nunca se me borrará de la memoria la muerte de José Couso en el Hotel Palestina). O incluso ser detenidos por la Policía, como una cámara de laSexta durante un desahucio en Sevilla. Demasiadas trabas nos ponen las administraciones para intentar mostrar la realidad a los mismos que luego nos agreden, como para permitir que sigamos sufriendo estos ataques.

 

Por eso quiero aprovechar este espacio para pedir la utopía de que no se repitan más las agresiones a periodistas, fotógrafos, cámaras o técnicos, ni que nos intenten complicar la vida como por ejemplo haciendo la gracia de cortar cables, haciéndonos duplicar nuestros esfuerzos sólo porque el niño quería hacer la gracia. Respeta el trabajo de los demás como te gustaría que respetaran el tuyo (qué bíblico me ha quedado esto) y si no te gusta lo que se emite o publica, cambia de cadena o web y a otra cosa, no te dediques a atacar a quien no tiene culpa.

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