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¡Es tu derecho!

Teresa Jiménez Sastre

LOS CONTRATOS

Un contrato es un acuerdo mutuo, ya sea verbal o escrito, entre partes que aceptan ciertas obligaciones y derechos.


Los contratos tienen que cumplir tres requisitos: consentimiento (voluntad de las partes), objeto (las cosas o servicios) y la causa (el motivo que lleva a las partes a celebrarlo).


Es muy frecuente en el tráfico jurídico que los contratantes no tomen las precauciones necesarias a la hora de firmar este tipo de documentos y una de las partes resulte seriamente perjudicada. Por ello, conviene informarse y leer muy bien el texto del contrato a firmar antes de hacerlo porque el acuerdo suscrito entre las partes es legalmente válido y eficaz.


No se debe firmar nunca un contrato en blanco ni incompleto que obligue a condiciones no  especificadas en el mismo ni en un idioma que no entendemos.


Los contratos verbales, vulgarmente llamados de “apretón de manos”, no son recomendables porque suelen presentar dificultades para probar su existencia y contenido.


Aconsejo firmar siempre el contrato por escrito y para el supuesto de que ese documento haya sido redactado solamente por uno de los contratantes es prudente y acertado consultar con un abogado para su revisión, comprensión jurídica y aceptación de todos sus términos.
Es elemento esencial para la validez del contrato que las partes tengan capacidad para contratar, pueden firmar un contrato:


1. Los mayores de 18 años.
2. Los menores de 18 años legalmente emancipados.
3.  Los mayores de 16 años y menores de 18 años con la autorización de sus progenitores o de quien los tengan a su cargo.


Algunos tipos de contratos:


Contrato de arras: Las partes pactan la reserva de la compraventa de bienes muebles o inmuebles entregándose como prueba una cantidad de dinero en concepto de señal de garantía.


Contrato de compraventa: Una de las partes (vendedor) se obliga a entregar una cosa determinada y la otra parte (comprador) paga por ella un precio cierto.


Contrato de arrendamiento: El arrendador se obliga a la entrega de un bien mueble o inmueble para que el arrendatario goce y use de él, pagando al arrendador un precio de forma periódica.


Contrato de depósito: El depositante cede la posesión de una cosa de su propiedad al depositario para que se encargue de guardarla y restituirla cuando se le reclame. Se puede pactar un precio por la custodia de la cosa depositada.


Contrato de donación: El donante transfiere gratuitamente total o parcialmente sus bienes a otra persona (donatario).


Contrato de fianza: Contrato de garantía personal mediante el cual un tercero se obliga a responder ante un acreedor del cumplimiento de las obligaciones asumidas por un deudor.


Contrato de hipoteca: Contrato real de garantía que permite al acreedor asegurarse frente al deudor el cobro de su crédito, tomando posesión de uno o varios bienes determinados del deudor para cobrarse el importe de su venta, en caso de que éste no cumpla su obligación principal.


Contrato de obra y servicio: Se pacta la realización de una obra o prestación de un servicio determinado a cambio de un precio.


Teresa Jiménez, Abogada en ejercicio del I.C.A. de Ávila.

Comentarios

WKra 01/04/2014 08:25 #1
Práctico, didáctico y conciso. Continúa en esta línea.Gracias.

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