Emiliano tapia original

Entre barrios y exclusión

Emiliano Tapia
Del barrio, de narcotráfico, de instituciones y mucho más...

Vergüenza e incredulidad

Yo no sé si alguna de las personas que os acerquéis a este blog, en algún momento, pensasteis que en tan breve plazo de tiempo, apenas dos años, podríamos estar sometidos a una situación tan extrema, o llegaríamos a ver y vivir de cerca cuanto está aconteciendo. Llega hasta mi mismo la vergüenza, como estoy seguro que a muchos y muchas de vosotras, de poder ver cómo sufren tantas personas las decisiones de estas gentuzas.
Tanto tiempo luchando grupos de personas por conseguir asomarse a algunos derechos sociales; muchas personas de mi entorno ni siquiera habían podido, ni se les había permitido asomarse, y, ¡¡zas!!, un zarpazo de desprecio para hundirles mucho más al fondo del empobrecimiento.

Apenas si tiene un mes de vida. ¡Preciosa!. Por hija de padres extranjeros, este hecho le dificulta para poder ser atendida con los cuidados médicos necesarios de una niña de su edad. No puede tener tarjeta sanitaria mientras no se realicen los trámites que le lleve a poder tener una nacionalidad. Nació siendo extranjera, sin papeles, y, en principio, sin derecho a algo tan necesariamente humano como la tarjeta sanitaria.

Más de 150.000 personas extranjeras, en nuestro país, van a vivir en sus propias carnes las consecuencias de verse sin el derecho a tarjeta sanitaria o a no poder renovarla en los próximos días y meses. ¿Cuántas personas de éstas sirvieron a muchos empresarios o sirvieron a muchas familias para solucionar, en su momento, la necesidad urgente en la que se vieron? Es verdad que esta sociedad no camina por derroteros de buenos o malos; pero no es menos cierto el decir que no veamos enemigos en quienes no lo son. Busquemos señalar con toda las fuerzas a quien se está manifestando como el único enemigo común, el capital y quienes con rostro o sin él lo gobiernan, lo disfrutan y lo dirigen.

¿Cuántas familias se están viendo en la calle como consecuencia de un desahucio? Y da lo mismo que tengan niños o no, no importan las circunstancias ni las situaciones. ¿Ni siquiera hemos podido llegar a este derecho tan fundamental?. Incluso ya se está desahuciando a familias en viviendas sociales. ¿Hasta dónde vamos a llegar con esta panda de inconscientes y ciegos de ambición?

Y no parece que todo esto vaya a parar aquí. Son demasiados años la misma historia; protagonizada por unos o por otros porque casi todos se han prestado a ser sus servidores sin ningún escrúpulo desde el poder. Parece que ahora viene el IVA, y luego la revisión de las pensiones, (habrá que pagar tarde o reducir las extraordinarias), y más tarde la revisión de la miseria de ayudas al desempleo… Y muchos de nosotros pidiendo las rentas básicas universales. ¡Bendita reivindicación y lucha!

Mientras esto sucede o sucederá, a bombo y platillo, a la hora “H”, hay que darse un baño de autoestima y de soberbia sin límites; cien mil millones de euros puestos sobre su mesa, que no la de todos y todas, para saciar a los que parece que nunca se sacian. Y la deuda de ellos la pagaremos una vez más entre todos; y hasta nos volverán a culpabilizar de tanto desmadre; ya lo veréis.

Pero, ¿nadie será capaz de poner algo de sentido común?; ¿nadie va a renunciar, a dimitir o a sentir que puede ser cómplice como político, banquero o gobernante de tanta injusticia y desfachatez?. Su religión, su ética, su sentido de la dignidad, ¿dónde queda?

¿Hasta cuándo vamos a callar pacientemente los ciudadanos? Los más pobres ya no pueden más; no sólo ahora, sino desde hace mucho tiempo. Quienes desde la posibilidad de ejercer el poder, callan en este momento, están haciendo suya esta desvergüenza. Pero, ¿no oís y veis? Es vuestra propia gente. Bajar un poquito y mirar. ¿Tan ciegos estáis por el poder político y económico?.

Un ejemplo significativo, real, de esta semana, para terminar esta reflexión. Me ha sucedido a mí mismo y como ha sido a nivel personal, no me importa. Aunque, ¿qué les estará pasando a quienes no les llega lo poco, y aún eso, se lo roban?

Me ha llegado esta mañana una comunicación bancaria de un recobro de cuota de préstamo del vehículo que utilizo. El pasado día 25, al no haber dinero suficiente en la cuenta corriente, cobran solamente poco más de 190 € y quedo adeudando 29.66 €. Cuando en la fecha del día 28 pueden cobrar esa deuda, recobran el importe adeudado y además un gasto de 30.05 €; total 59.71 €. ¿Cómo se llama esto? Me parece que ¡Robo! Y además con el consentimiento legal.

Seguro que esto no tiene importancia; pero seguro que a muchos y muchas de vosotros y vosotras conoceréis o os habrán pasado situaciones mucho más escandalosas. Incredulidad, primero, ante estos hechos; pero vergüenza, después, por haber empujado, (aunque haya sido poco), a vivir, a haber creado y a haber alimentado una sociedad así.

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