Emiliano tapia original

Entre barrios y exclusión

Emiliano Tapia
Del barrio, de narcotráfico, de instituciones y mucho más...

Solidaridad comunitaria

Quería y era mi intención reflexionar, hoy, en voz alta, sobre el discurso de hace pocos días, desde mi punto de vista, fuera de lugar en este momento, del Sr.Rouco como Presidente de la Conferencia Episcopal y referencia de la Iglesia española. Me pareció su discurso, miedoso y para nada el que pueda necesitar, en nombre del Evangelio, la sociedad española de hoy, representada en la más que preocupante situación de empobrecimiento de muchos colectivos y personas. Apenas si les nombró, y ¡de qué manera!.

No me puedo creer que piense de verdad que en esta sociedad la esperanza para los más necesitados ya está viniendo, precisamente, de quienes han provocado y continúan provocando tanta desfachatez, sufrimiento, dolor y pérdida de derechos sociales fundamentales. Al estilo de Francisco, aunque solo sea a nivel personal, sea usted en nombre de la Iglesia, quien signifique palabra y gesto de esperanza; todos y todas los y las creyentes, estamos llamados a ser eso, SIGNOS DE ESPERANZA para los más pobres allí donde vivimos.

 

Esto es cuanto voy a intentar con mucha sencillez, pretender con mi reflexión. Como creyente, junto a muchas personas de buena voluntad, desde hace años, vivo desde ASDECOBA, (Asociación de Desarrollo Comunitario Buenos Aires), el compromiso por una sociedad sin empobrecidos; y, desde hace algunos meses, ante esta realidad de un buen grupo de familias y personas procedentes de distintos lugares de la ciudad, nos hemos visto obligados a crear conjuntamente una nueva iniciativa que llamamos ESPACIO COMUNITARIO SOLIDARIO.

 

La opción de la asociación por dar visibilidad a las situaciones de pobreza y luchar contra las causas que la generan, nos ha llevado a dar cada vez menos importancia a las ayudas individuales y, por el contrario, apostar fuerte por la dinámica comunitaria, con el protagonismo y necesaria participación de todas las personas que estemos dispuestas a implicarnos en este proceso solidario.

 

A través de este Espacio, nos encontramos permanentemente en búsqueda de respuestas y recursos comunes; igualmente llevando a cabo acciones de denuncia pública de las causas de estas situaciones que acoge la sociedad habitualmente con demasiado silencio y comodidad.

 

Una de las respuestas más urgentes ha sido como cubrir los derechos básicos de personas y familias que tienen dificultades en satisfacer  con dignidad un derecho tan fundamental como el de la comida de cada día.

 

Siempre hemos planteado un no al Banco de Alimentos, como igualmente hemos hecho con las grandes cadenas de la alimentación. Y es que la buena voluntad de muchas personas voluntarias en estas organizaciones, que respetamos y aplaudimos, no anula la extrema culpabilidad que suponen en el negocio de la alimentación estos colectivos que colaboran directamente a que se niegue este derecho básico a muchas personas.

 

Siempre hemos creído en nuestros colectivos en la solidaridad comunitaria y en este Espacio estamos concretándola con el apoyo de otras personas y agrupaciones.

 

Llevamos un buen puñado de meses compartiendo la comida entre más de setenta personas y familias, y en los próximos tres meses, por circunstancias, tenemos que hacer un esfuerzo renovado por continuar haciendo que podamos cubrir este derecho fundamental con dificultades añadidas. Es esta la razón por la que reclamamos una mayor disponibilidad, si cabe, en la solidaridad de otras personas y colectivos.

 

En este esfuerzo común estamos también implicándonos con otras acciones de lucha y de propuesta. Cada quince días, desde hace algún tiempo, estamos tomando más conciencia de lo que supondría que en nuestra sociedad y en el sistema socioeconómico que nos conduce, entendiéramos que una de las herramientas para avanzar en la búsqueda de soluciones al empobrecimiento, que ni a corto ni a medio plazo va a tener  solución; las RENTAS BASICAS para todas las personas, puedan ser un camino que apueste por una verdadera justicia social.

 

Desde este espacio de Asdecoba estamos aprendiendo a vivir solidariamente, aunque nos queda, somos conscientes, mucho camino por andar y compartir; para saber con toda la sabiduría humana que se nos supone a todos y todas, la manera de afrontar con dignidad el derecho a cuidar y defender las vidas de todas las personas.

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