Emiliano tapia original

Entre barrios y exclusión

Emiliano Tapia
Del barrio, de narcotráfico, de instituciones y mucho más...

Lo comunitario

El camino de la experiencia comunitaria será solamente la que nos acerque a ser capaces de afrontar las situaciones difíciles con las que siempre los excluidos y los excluyentes nos hemos encontrado para construir una sociedad y mundos diferentes.
De esta forma tan rotunda hemos concluido un buen grupo de personas de todo el Estado español que durante este fin de semana pasado nos hemos encontrado para buscar caminos de salida al momento que vivimos, desde la vida compartida con los que casi siempre pierden.

Desde las distintas realidades y acentos que hemos aportado cada persona; siendo conscientes de las dificultades que arrastramos y del momento que social, política y económicamente vivimos; reconociendo nuestras propias debilidades personales y colectivas para afrontar con esperanza y eficacia los muros y la dureza con la que se presenta la realidad de las personas con mayor precariedad de nuestra sociedad; creemos que hay que recorrer procesos que nos conduzcan a construir lo colectivo y a ser responsables de lo público con una única estrategia: la de que un futuro más gozoso y justo sólo pasa por la comunidad y lo que esta comunidad genere; a nivel social, afrontando el problema de la precariedad; a nivel cultural, afrontando el problema de la falta de pensamiento; a nivel económico, afrontando el problema de la pobreza; o a nivel político, para ser protagonistas de un futuro generado entre todos y todas.

Nos hemos atrevido a sugerir algunos pasos para este difícil camino.

Crear y fortalecer un pensamiento propio que desmienta el sentir con el que a veces vivimos, “es mejor no pensar”, o tragarnos el “pensamiento único” que la mayoría de las veces nos lleva a estar convencidos de que “estamos en el mejor mundo y sistema de los posibles”. El pensamiento propio que generemos, si es de todos y todas, hará posibles signos importantes de esperanza y hasta posiblemente utopía.

Tomar la palabra en una sociedad donde nos parece que lo mejor es el silencio y callar, pues cuántas veces pensamos que de nada sirve hablar ante un mundo tan dirigido, tan aparentemente hecho, controlado e imposible para que otra palabra tenga cabida y efectividad.

Sentir la necesidad de unirse y hacer visible esta unión con signos que ponen lo comunitario por encima de lo individual; lo público y de todos por encima de lo privado; lo colectivo y las acciones colectivas, por encima del interés individual que da al traste con tantas iniciativas tremendamente sugerentes. Ser pueblo y sentirse pueblo es todo un reto.

Finalmente, concluíamos, que siendo conscientes de la importancia de los tres pasos anteriores, ninguno lo es tanto como el actuar. Hacerse presente en el espacio público con las reivindicaciones, propuestas e inquietudes que tengamos. Aquello que se mantiene invisible y escondido es porque molesta a alguien que salga a la luz, porque no nos atrevemos a visibilizarlo o porque los verdaderos culpables de esta situación están muy interesados en que sea así.

Hay que apostar por salir de esta situación. Probablemente estas reflexiones y propuestas queden solamente en eso. ¡Ojalá que no!. Pero sea así o no, si de algo soy consciente es de que favorecer lo público, lo colectivo, lo comunitario…molesta mucho.

Tenemos el reto de hacer que moleste más a quienes más han hecho y continúan haciendo esta sociedad a su antojo y capricho; como su propia finca.

Aunque a veces no acertemos y nos equivoquemos, tenemos cada día la posibilidad de corregir e intentarlo de nuevo.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: