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Entre barrios y exclusión

Emiliano Tapia
Del barrio, de narcotráfico, de instituciones y mucho más...

Hay recortes sociales y mucho más

Los datos de la realidad de la exclusión social nos llenan a muchas personas de las que tocamos estas situaciones todos los días, de preocupación por todos los lados. Pero, sobre todo, nos sentimos sobrepasados al tener que tocar y mirar cada día los rostros y las situaciones concretas que llevan consigo historias humanas llenas de dolor, y solamente con tremenda impotencia escuchas; pues la compasión que ponemos en ellas no son, evidentemente, respuesta suficiente para acompañar con dignidad y justicia a quien las sufre.

En los diez últimos días, por referirme a ellos solamente como un ejemplo, hemos recibido hasta siete peticiones de orientación y ayuda para acompañar y dar salida al problema que supone atender dignamente a personas mayores solas.

En estos mismos días, nos hemos encontrado con media docena de casos de personas que salen de la cárcel y, o no tienen dónde ir o no tienen los recursos humanos y económicos necesarios para comenzar el nuevo tiempo que les espera, con la familia o sin ella, con €œpapeles€ o sin ellos; después de la dura experiencia carcelaria, (hasta 17 años en ella); después de experimentar fracaso tras fracaso, sin haberse podido plantear las causas que le llevaron a la cárcel; con una media de edad de 40 años, y como consecuencia , con una situación difícil en toda su complejidad.

En estos mismos días, más de una veintena de personas, la mayoría con historias familiares y personales muy duras, que acuden con curriculum o sin él pidiendo apoyo laboral, o incluso apoyo para poder tener un techo y la comida de cada día..

Y... mientras todo esto y más sucede durante estos últimos 10 días, los primeros de septiembre, continuamos con todos los esfuerzos y dedicación posibles, acogiendo; porque qué menos que tener techo y comida. Continuamos acompañando con la información y formación que cada caso pueda necesitar, con el deseo de que ellos mismos puedan ser protagonistas de su vida y reivindiquen sus derechos frente a una sociedad que cada vez es más fría y burocrática. Continuamos apoyando a muchas personas en la búsqueda del empleo, que no parece existir, creando y apoyando nosotros mismos iniciativas laborales que apenas podemos sostener, apelando a la solidaridad de todos para que con una buena organización y ayuda nadie quede tirado, o poniendo todo el esfuerzo para crear y emprender nuevas iniciativas en el medio rural y en el propio medio urbano...

Mientras así se suceden los días oímos a personalidades responsables de la acción política decir, y permanecen tan tranquilos diciéndolo: QUE NO HAY RECORTES SOCIALES.

Este trabajo integral que desarrollamos algunos grupos y colectivos apoyándonos todavía en subvenciones, después de casi nueve meses continuamos sin recibir la mayoría de los recursos concedidos; que por otra parte, en este año, se quedan en poco más del 50% de lo concedido en años pasados teniendo en cuenta la diversidad de programas. No hace mucho se nos dijo €œasí son las subvenciones, no las solicitéis€ , €œno hay dinero en tesorería para efectuar el pago€.

Que estos datos y reflexiones no suenen a amargura, a queja o a lamento. Quiero que suenen a derechos, a reivindicación y a justicia; y no para quienes en voluntariado o contratados estamos en estos colectivos; sino para con los únicos a los que les pertenece por vivir en nuestra misma sociedad; para con las personas y familias que ignoramos e intentamos olvidar o silenciar como si no existieran ; y tienen vida, !vaya que la tienen!; y tienen rostro, !vaya que lo tienen!; y tienen derechos , !vaya que los tienen!; e individualmente y colectivamente estamos obligados a responder aunque ya sabemos que este sistema socioeconómico y sus poderes no parecen entender de todo esto.

ÂżCómo vamos a poder plantearnos la continuidad del trabajo y acompañar a partir de los primeros días del año 2012?

Las personas enfermas, por ejemplo, que con más de 40 años han salido de la cárcel, estoy convencido que merecen otro trato más responsable desde la sociedad a todos los niveles.

Las personas €œsin papeles€ que quedan en la más absoluta precariedad, sean de donde sean y vengan de donde vengan, tienen derecho a otro trato.

Las personas con enfermedades mentales, hayan pasado o no por la cárcel, se merecen de esta sociedad y sus instituciones otro cuidado.

Tantas personas mayores solas que permanecen en medio de la despoblación que sufren nuestros pueblos, tienen derecho a seguir permaneciendo en ellos y a que la sociedad les procuremos atención aprovechando su saber.

La situación de exclusión, conflicto y abandono de un barrio como el de Buenos Aires, no parece volver a preocupar a las instituciones responsables, a la vez que culpables, de lo que en él sucede. ÂżNo piensan decir o hacer nada de nada?

Ya es histórica la reivindicación que hemos ido haciendo de tener otro espacio, que es posible, para la guardería infantil en el propio barrio. Silencio total por respuesta. Para este año logramos unos mínimos recursos para su funcionamiento, pero ÂżQué pasará en el 2012? ÂżNo sería ya el tiempo de programar y organizar, como se debiera, a tres meses vista como mínimo?

No estamos dispuestos a perder el ánimo y la esperanza a pesar de todo. Todas estas preocupaciones las llevamos muy dentro; pero...Autoridades y Responsables del Estado, de la Comunidad Autónoma o de la Provincia, ÂżDónde están ustedes?

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