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Victorino García Calderón
Blog de Victorino García

Carta abierta a José Ignacio Sánchez, presidente de Iberdrola

Sr. Presidente: Le escribo esta carta en la casi segura certeza de que no me va ni a contestar. Con más certeza aún, estoy seguro de que no me va a hacer ni caso y que Vd. y su empresa seguirán a lo suyo: a sacar dinero de mi bolsillo, todos los días un poquito que día a día harán un "muchito", lo decía mi abuela, que no conoció la luz eléctrica hasta el final de sus días.

Aunque yo soy de Retortillo, muy cerca del lugar de nacimiento del presidente actual de Iberdrola, D. José Ignacio Sánchez Galán, Villavieja de Yeltes. Ambos pueblos de la provincia de Salamanca y ambos en boga desde hace un tiempo por otro asunto energético no despreciable como es la explotación de "las minas asesinas", así las llaman, a las minas de uranio que, en breve, se pondrán en funcionamiento para mayor gloria de las centrales nucleares de Iberdrola.

Ahora vivo con mi familia desde septiembre de 2009 en Morille, un pueblecito también de la provincia de Salamanca a una veintena de kilómetros al sur de la capital, provincia, que como todo el mundo sabe, es puntera en eso de exportar energía eléctrica de origen hidráulico al resto de España, especialmente al País Vasco, cuya riqueza se forjó en buena parte en los años de miseria salmantina de posguerra, en la que no sólo exportábamos energía eléctrica cuando se llamaba Iberduero, sino también familias enteras a ese trozo de España, dejando esta provincia con déficit humano que se me antoja irreversible.

Tal es el calado de la emigración sufrida en los años sesenta que actualmente en un centenar largo de ellos, en invierno, no hay más que personas cuya edad media es de casi ochenta años. Aunque esto no parece inmutar ni al señor José Ignacio, ni a su empresa, ni a los políticos de aquí y de allá.

Pero vamos al motivo de mi carta que no es otro que es una protesta más de las muchas que llevo haciendo desde hace dos años y medio por teléfono, pero ya me he gastado demasiado dinero llamando a un 902, una, dos, y hasta tres veces al mes, protestando por el Âżservicio? que nos dispensan de un valor necesario para el normal funcionamiento de un domicilio en el siglo XXI, como es la electricidad. Electricidad que, sin previo aviso (nunca nos han avisado con la antelación suficiente para tomar las medidas oportunas) nos cortan, con el consiguiente deterioro de los muchos electrodomésticos que tenemos en casa y cuyas averías nunca he podido demostrar que se deban a dichos cortes de suministro y que suelen durar entre diez segundos y un par de minutos. Así la caldera de la calefacción, el frigorífico, el horno, los ordenadores sufren y han sufrido especialmente cuando se corta el suministro. Hasta ahora todo el gasto ocasionado lo he pagado yo, puesto que, cuando he querido demostrar relación causa-efecto, Vds. me han contestado, eso sí, en papel couché para más recochineo, que dicha relación es inexistente pese a aportar documentos de horarios de corte de suministro y averías producidas.

Hoy, una vez más, se ha vuelto a reproducir el "micro-corte", así lo llaman Vds. justo cuando redactaba esta carta, con lo que la he tenido que volver a escribir. Pero esta vez va a ser leída por cientos o miles de personas a través de las redes sociales.

Sr. José Ignacio, no nos conocemos, quizás nuestras familias sí. Sea como fuere, ya no hay contemplaciones en el trato hacia Vd. y su empresa. Mientras Salamanca languidece y se queda con las bellísimas piedras que dan de comer a los que viven del turismo, en los pueblos, las infraestructuras tercermundistas como las suyas, son sistemáticamente dejadas al €œalbur de las cigĂźeñas€, según Vds. justo cuando estábamos en eso, inauguran a bombo y platillo (léase con políticos a diestra y siniestra, dicen que del pepé, pene-uve, socio-listos, perdón, socialistas (con esto de la R.A.E. ya no da uno ni pie con bola) las crónicas no hablan de que estuviera presente Amaiur, pero sí los Reyes y de su vocación y admiración por Bilbao.

"El anclaje de la empresa a Euskadi", así como "el firme deseo de mantener los centros de decisión en España" ÂżLas recuerda?, son palabras suyas de ese día tan alegre y jovial para los que aparecen en la foto, pero tan triste para los que ayudamos a que sea así con nuestro esfuerzo, nuestros impuestos, y sus tarifas y pésimo "servicio".

Desde luego el centro de decisión no es este pequeño y humilde pueblo de la fría estepa salmantina, tampoco somos el anclaje de nada, más bien al contrario, pero tiempo al tiempo y "arrieros somos y en el camino nos encontraremos". Tómelo como quiera.

Victorino García Calderón

Maestro del mirar

Comentarios

jac 10/01/2014 14:23 #1
Totalmente de acuerdo contigo paisano. Es una vergüenza, que esta panda de ladrones, comandada por nuestro paisano José Ignacio, qué vergüenza que sea de Salamanca, estén cobrando lo que les dé la gana, compinchandose con las otras eléctricas (esa es la pena, que no hay opción para cambiarte, ya que Endesa, Gas Natural, etc.. son igual o peor) y enriqueciéndose con sus teléfonos de At. Al cliente/paciente (los famosos 902, 905,...) atendidos por pobres gentes al otro lado del Atlántico, que sabe Dios lo que les pagan (una miseria). En fin, un desastre. Lo que no sé, es cómo la gente tiene tanto aguante, y no van a la sede de Iberdrola y la queman, con su presidente dentro, claro. H.P.

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