E blazquez 80x111 original

EL JARDÍN DE HÉRCULES

Eduardo Blázquez

Espejos II: Esther y Meryl ante el tocador

Espejomemoriasde%c3%81frica detail

El Espejo del Tocador es un altar femenino, un parnaso, una morada para fortalecerse y entrar en los aposentos de la Casa.

 


¿El espejo del Tocador es una ventana de libertad, de subjetividad femenina?

 

 

En la película Memorias de África, Meryl Sreep se refugia en su Tocador que, convertido en altar pagano, ilustra el viaje de luz y de oscuridad, entre lo apolíneo y lo dionisíaco, organiza cada objeto poetizado para rememorar las vivencias íntimas con su amado; aunque no puede tener hijos, adopta a todos los animales. Esther es como ella, idealiza junto a Apolo y se defiende con Dionisos para definir las escenografías acuáticas de los jardines italianos.

 


 

“Espejo dionisíaco versus espejo apolíneo"
Al parecer los espejismos ya se utilizaron en el espectáculo romano para ampliar el espacio y generar incertidumbre. En los jardines del Manierismo contribuyeron a la sorpresa y la ilusión sobrecogedora. Un trompe l´oeil vívido que se trasladó a la magnificencia barroca. Era el Reflejo. De la luz y del Alma, de la realidad y de la ficción, de la presencia exterior como de la interior, cual retrato de Dorian Grey. Una concesión al mundo de las tinieblas, a las sombras inherentes en la Naturaleza y el ser humano, de aquél carácter báquico que causaba la distorsión de las facciones y del espíritu, donde radicaba, sin embargo, el artificio y la creación artística.

 

 

Arte, artificio y espejismos regidos por la diosa de la especulación y el intelecto, de las Armas y de las Letras, nacida de la misma mente del padre olímpico, cuyo símbolo era la alada lechuza.


El mochuelo que vigilaba la ensoñación de Meryl en el tocador íntimo de Memorias de África. Sin sonido, en medio de una bruma que embargaba todo el dormitorio, la imagen no se reflejaba sino que se prolongaba al otro lado del espejo, como Alicia en el país de las Maravillas, al otro lado del cuadro de las Meninas de Velázquez. Idéntica perspectiva aérea para introducirse en el mismo interior de la escritora nórdica. Era la cuenta historias sin fin, la protectora de la creación en medio del páramo estepario protegido por leones, la Atenea del desierto en medio de la plantación, la guardiana de la cultura y de la memoria inmortal del héroe, del amor nostálgico, de la virtud guerrera para continuar en la desdicha.

 

 

Bienaventurado aquél que pronto abandona el lugar donde la gloria no perdura…porque es en el corazón de Meryl frente al espejo de su tocador donde vivirá para siempre el ideal de Apolo y las Musas”.
(Esther Merino Peral, Universidad Complutense)

Comentarios

El de Madrid 20/08/2013 13:43 #2
Gracias prof. Blázquez, con su capacidad analítica hace que el cine cobre un compenete simbólico y metafórico sorprendente
Fiorentina 18/08/2013 13:12 #1
Es una delicia total poder leer estas reflexiones.ensoñaciones a través de la ventana del espejo. El alma de las personas a través de las artes plásticas. Mi amigo, mi compañero, mi alter ego Eduardo ha conseguido encontrar un nuevo cauce para desentrañar la poética de las personas.

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: