E blazquez 80x111 original

EL JARDÍN DE HÉRCULES

Eduardo Blázquez

ELÍAS AGUIRRE, BAILARÍN, ALADO COREÓGRAFO EN EL REINO ANIMAL

El universo de Elías Aguirre se alimenta de relatos y mutaciones, sus creaciones se alimentan del reino vegetal y animal, de mundos velados que observa con detalle, enriquecidos con fantasía; en cada representación, observada con detalle, logra poner de relieve uno de los grandes rasgos de Aguirre: mostrar el silencio para ensalzar los matices del movimiento. Los movimientos y sus trayectorias en las coreografías, en solitario y en compañía, canalizan el alma de los animales, de los árboles, para elaborar fábulas que, como las del Asno de Oro de Apuleyo, construyen imágenes renovadas, retratos y claves del ser humano, de los conflictos y de las luchas internas.

 


Elías Aguirre tiene numerosos recursos, su genialidad, en parte, se apoya en la visión unitaria de las artes, en su capacidad para unir pintura y danza, que proyecta en nuevas expresiones del cuerpo; como en las esculturas, su lenguaje del cuerpo narra historias renovadas, se dinamizan lo tangible y lo intangible, lo concreto y lo abstracto, para evocar un cálido y orgánico himno a la madre naturaleza, motor de cambios y espejo de los sentimientos del bailarín/coreógrafo.


Aguirre es investigador, busca y contrasta imágenes e ideas, para traducir a sus acciones la unión entre lo representado y el entorno; ruinas y grietas reproducen la importancia de las huellas y de las fisuras mostradas desde el lenguaje de las coreografías, dibujadas y coloreadas con precisión para reconstruir lienzos en movimiento.


La luz, esencial en la poética de Elías, marca el sentido de las estructuras y de las transformaciones; las atmósferas reproducen la esencia de la creatividad de uno de los genios del siglo XXI, un artista de gran talento dotado de ingenio para los procesos creativos y científicos.

 

 

1-¿Dónde están las claves de su proceso creativo?

 


Una de las claves fundamentales de mi proceso creativo es “la observación”. Creo que es muy importante tener la curiosidad de un niño  para poder descubrir nuevas vías, nuevos caminos…sin grandes pretensiones y sobre todo a través del juego, un juego que fluye sin más garantía que la de disfrutar del proceso…

 

Para crear necesito sentirme libre, libre de hacer lo que quiera y de tomarme el tiempo que necesite. Obviamente, esto es muy complicado en la sociedad en la que vivimos, pero siempre trato de “engañarme” y buscar esos momentos de libertad total en los que todo fluye y el tiempo llega a detenerse…

 

Desde hace años vengo compaginando dos facetas de mi vida, dos necesidades que se complementan y que han acabado definiendo mi trabajo artístico. Por un lado , el trabajo físico derivado del deporte y la danza y, por otro lado, el desarrollo intelectual y creativo relacionado con las artes plásticas y mi pasión por la observación de la naturaleza.

 

2-¿Qué significado tiene la Naturales en sus obras?


La naturaleza  siempre ha estado muy presente en mi vida y por tanto en todo lo que hago, en mis dibujos, pinturas, fotografías, videos… y finalmente en la danza. La naturaleza me transmite honestidad, la verdad de las cosas, la magia de lo inesperado; para mi es una fuente de inspiración inagotable. Nunca deja de sorprenderme. Aunque a veces vea escenas repetidas en realidad nunca son iguales, cambian las circunstancias, el tiempo, el lugar y otros aspectos que hacen que estas escenas sean tan únicas y mágicas como la primera vez.

 


3-El reino animal es una fuente de conocimiento para usted, ¿Cómo se canaliza este universo en la danza, en el lenguaje del cuerpo y en los movimientos?


Sin duda el reino animal es una de mis grandes fuentes de inspiración, si no la más importante; no obstante, esta inspiración no supone una reproducción literal del movimiento de las distintas criaturas, sino que intento ir mucho más allá, trato de entender su esencia. En este proceso de entendimiento, la observación juega un papel muy importante. De alguna manera trato interiorizar estos comportamientos que, sin esperarlo, surgen de forma espontánea… en pequeños detalles, en una calidad de movimiento, en una sensación…En este sentido, la “impredictibilidad” está presente en cada una de mis obras…pero además de esta capacidad para sorprenderme a mi mismo y a los demás, lo que realmente me fascina es “la Naturaleza Invisible”.

 

Aquellos pequeños detalles que pasan inadvertidos para la mayoría de personas siempre han atrapado mi atención. Hablo de acontecimientos mágicos, propios de escenas en las películas, pero en los que es posible sumergirse, observar, escuchar, sentir…experimentar

 

Podría contar innumerables anécdotas pero me voy a limitar a relatar muy brevemente una de ellas: “Recuerdo que en una ocasión presencié una escena en el jardín de la casa de mis padres en Torrevieja, cercana a las salinas. El protagonista era un saltícido o arácnido con gran capacidad de salto, que pretendía saltar desde la hoja de una higuera hacia los dátiles de la palmera que se encontraba justo al lado. Durante más de media hora me quedé ensimismado observando todo el ritual de preparación: la forma en que pegaba su telaraña  a la hoja con la parte posterior de su abdomen para asegurarse…, la manera en que calculaba la distancia del salto, aquellos movimientos entrecortados y altamente precisos que la ayudarían a catapultarse y llegar hasta los dátiles. Todo esto me recordaba  al ritual de salida de un velocista justo antes del disparo. Sin embargo, tras todos los correspondientes preparativos el pequeño saltícido no consiguió llegar a la meta por menos de un centímetro. Tras este primer intento infructuoso, la araña quedó suspendida de la tela como si fuera un banji jump pero no se dio por vencida.  Precipitadamente subió por su telaraña y repitió de nuevo el rápido ritual para lanzarse hacia el dátil… pero una vez más falló en el intento. En su empeño por conseguir su meta repitió varias veces el ritual, pero siempre sin éxito. Siendo testigo de este acontecimiento decidí acercar los dátiles un poco para facilitarle el trabajo sin que se diera cuenta…. Finalmente lo consiguió y continuó su camino adentrándose en una espesa selva de dátiles flotantes, que quién sabe las cosas tan increíbles que le depararían”

 


4-¿Qué aporta la pintura a la danza ?


Yo antes de bailar pintaba, pero pintaba moviéndome. Mi primer profesor de pintura (Mariano Pintado) no daba crédito pero en el fondo me animaba. La pintura supone movimiento en los trazos y por tanto existe danza en la acción de pintar, al menos así lo siento yo. Cuando comencé a pintar simplemente actuaba de forma libre, me gustaba pintar moviéndome, me lo pedía el cuerpo.


Hay casos muy claros en la historia en los que existen estrechos vínculos entre la danza y la pintura: Los cuadros sobre bailarinas de Degas, las pinturas corporales de numerosas tribus indígenas que usaban en sus danzas rituales como algunas africanas o incluso pintores como Mark Rothko que realizaba verdaderos rituales muy próximos a la danza a la hora de pintar.


5-Qué sueños desea cumplir  


Vivo soñando. Creo que sueño demasiado, tanto dormido como despierto. En cierto modo no todo son ventajas, pues esto me ha generado algunos problemas de atención en el mundo académico, laboral, e incluso en mis relaciones. Sueño tanto que prácticamente recuerdo mis sueños como parte de mi día a día. Si la vida fuera como en mis sueños creo que sería el mejor de mis sueños… a veces la vida real es aburrida y dejo de prestarle atención, desaparezco…pero en otras ocasiones inspira mis mejores sueños…


La mayoría de mis sueños están llenos de surrealismo: volar, lugares imaginarios, seres extraños,… aunque en esos sueños también hay monstruos que me hacen la vida imposible, perdón, “los sueños”, jejeje.

 

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: