Silueta original

El callejón de Hamel

Fernán Labajo

Nadie hablará de nosotros

Mi0001397929 detail

Badfinger fue uno de tantos grupos malditos llamados a ser los sucesores de Los Beatles y candidatos a llenar estadios de dimensiones insultantes. Sin embargo, esta banda galesa liderada por Pete Ham encandenó una serie de infortunios que comenzaron cuando su manager se llevó todo su dinero.

Si algo hemos aprendido en la sociedad de internet y las nuevas tecnologías es que cualquiera puede cotizar al alza en el mercado de Google. Si el número de entradas sobre alguien, o algo, es muy elevado es porque es muy famoso. Youtube con los ‘likes’, Twitter con los ‘trending topic’... Nos movemos en un mundo globalizado en el que cualquiera puede ser susceptible de convertirse en tema de conversación en tan solo unos segundos.

 

Si en 1970 hubiera existido Twitter o Facebook, es muy probable que el 99% de la población hablaría de un grupo de música, Badfinger, y una canción Without You. La banda se hubiera convertido en la más famosa del momento, habrían ganado millones de euros y aquel tema habría sido versionado por cientos de artistas. Sin embargo, no fue así. Bueno, lo de la canción sí. El resto quedó en un sueño truncado.

 

A día 4 de febrero de 2015, si tecleas en Google “Badfinger Without You”, encuentras 223.000 resultados. Esta cifra se duplica si cambias “Badfinger” por “Harry Nilsson” y llegamos a los más de cinco millones de resultados si el nombre es el de Mariah Carey. En Spotify ocurre algo parecido en orden de escuchas. Without You es una de las canciones más rentables de la historia de la música, salvo para sus creadores, condenados a un anonimato similar al del autor de Platero y yo.

 

Badfinger fue uno de tantos grupos malditos llamados a ser los sucesores de Los Beatles y candidatos a llenar estadios de dimensiones insultantes. Sin embargo, esta banda galesa liderada por Pete Ham encandenó una serie de infortunios que comenzaron cuando su manager se llevó todo el dinero. Depresiones, suicidios y otras tristes historias acompañaron a todos sus miembros hasta que, finalmente, cayó en el olvido más absoluto. Lo único que perduraba en el tiempo era Without you, una desgarradora canción con tintes de balada que compuso Ham y que más tarde destrozarían (lo siento por los artistas) Harry Nilsson y Mariah Carey, haciéndose asquerosamente ricos.

 

Como tantas otras personas, nunca supe de esta banda hasta que en el último capítulo de Breaking Bad, viera a Walter White ‘a lomos’ de su laboratorio por última vez, con Baby blue de Badfinger de fondo. Es esta canción, del disco Straight up, la que les hizo resucitar, al menos musicalmente. Las casi seis millones de reproducciones en Spotify son la muestra de que, por fin, la obra de estos británicos ve la luz. Después escuché la auténtica Without you. Fue como descubrir que había estado conduciendo un carro de caballos en vez de un automóvil, como enterarme de que hay teléfonos portátiles en vez de cabinas. Y ya no pude escuchar nada más.

 

Supongo que los artistas serán conscientes de que son humanos y que, tarde o temprano, nadie hablará de ellos cuando hayan muerto. Pero han dejado un legado, una obra que se encargará de recordarles. El destino se cebó con Badfinger y ni siquiera su obra sirvió para conocerles. Internet les ha devuelto a la vida con Baby blue corriendo como la pólvora por todos los reproductores musicales, pagando una deuda pendiente desde antes de nacer.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: