Silueta ruth pindado original

El Brindis

Ruth Pindado
El blog de Ruth Pindado en Tribuna de Ávila

Un brindis por La bodega Garnacha Alto Alberche

Tengo cargo de pregonar los vinos que en esta ciudad se venden, y en almonedas, y cosas perdidas, acompañar los que padecen persecución por justicia y declara a voces sus delitos.

 

            Reza Lázaro, en su tratado séptimo, cuando se asentó con un alguacil.

 

Y así, con el mismo entusiasmo que el Lazarillo, pregona el maestro sus encantos embotellados… toma una botella de vino entre tus manos, aprecia la consistencia del vidrio, su forma, su temperatura, su peso, ábrela con cierta parsimonia, dedicándole tiempo, esperando que lo que te dé al abrirla sea tan bueno como la idea que tienes formada. Ve despacio, con paciencia, pronto estará lista para llegar a la copa, para darte todo lo que puse en ella.

 

"El peregrino, antes sin bordón, que sin bota de vino"- piensa Rafa rememorando viejos refranes. Y una mueca entre pícara y simpática asoma en su boca, se sabe peregrino, pero ahora su mente está puesta en sus 7 Navas, en Catalino, en Faustina, y le viene los aromas a su tierra, a su campo, a los frutos que con tanto mimo ha cuidado desde que en primavera comenzaran a brotar.

 

Un sombrero de medio lado, un delantal marrón de cuero firme, un tastevín colgado del cuello recordándonos a los maestros bodegueros de Borgoña, pero él, osado, como siempre cata en copa de cristal, grande, elegante, escogida para la ocasión y deja caer el vino sobre ella, transformando el cristal transparente en una explosión de tonos rojos, brillantes, intensos... el líquido fluye, cobra vida, despierta sus aromas tanto tiempo encerrados, invitando a ser probado, bebido con pasión. Y tomando la copa, lo mueve para que muestre sus matices, entregue su olor, respirándolo intensamente.... inclina la copa y toma un trago y ahí, en ese momento de la verdad, cuando el sabor se debe dar a conocer, fundiéndose en su boca, entregándose, es cuando sabes que ha hecho algo realmente especial.

 

Jornaleros silbando  entran cargados con sus cestas, cada cual lleva en su mano las tijeras, el garillo o la navaja y vuelcan sus racimos en las prensas, despalillan y empieza el proceso. La bodega está en plena ebullición, genta que entra, vuelca, sale, apilan sus cestos, se miran, sonríen, el arromanador calibra las uvas de cada uno, anota a la antigua usanza con un lápiz gris colgado tras la oreja. Y pasa, silencioso el maestro agitando su rosado con brío, para obtener la garnacha más pura. Recién recogida la uva se sangra el mosto en barricas donde fermenta con levadura autóctona a baja temperatura para mantener todos sus aromas. En unos meses, en botellas bordelesas, saldrá victorioso el caldo.

 

Sin dejar de pasear, Rafa relee con interés una noticia de Hatay (Turquía) donde se ha descubierto un mosaico que representa un esqueleto recostado con un cuenco en su mano, y junto a él dos panes y una jarra de vino que formaría parte de una casa de la antigua ciudad griega-romana de Antioquía y tiene una inscripción en griego antiguo que reza “sé feliz, disfruta la vida” y con una mueca de satisfacción piensa… “con vino”. Y viene a la memoria otro mosaico  con la cabeza de Baco en actitud desafiante, fechado en los siglos III-IV d.C., que encontraremos en el Museo Vivanco de la Cultura del Vino. Y sigue sabiendo que la belleza de la vida se consume a tragos largos…

 

Neruda en su Oda al vino

 

Amo sobre una mesa,
cuando se habla,
la luz de una botella
de inteligente vino.
Que lo beban,
que recuerden en cada
gota de oro
o copa de topacio
o cuchara de púrpura
que trabajó el otoño
hasta llenar de vino las vasijas,
y aprenda el hombre oscuro
en el ceremonial de su negocio,
a recordar la tierra y sus deberes,
a propagar el cántico del fruto.

 

Y sé que el vino inteligente abre en la mesa la espita de la conversación, de la amistad, de la confidencia y yo soy hablador y el vino me estimula. De la cepa a la copa. Y ahora está aquí conmigo, en mi copa lo que vino de la cepa para darme la mayor de las alegrías. No puedo parar de olerlo, de sacar sus aromas, de embriagarme con él. Y a pequeños sorbos te recuerdo. No hace tanto y es para mí una vida de dedicación a ti, de entregarme por entero, de verte nacer, cuidarte y crecer juntos. Y el semblante se torna en melancolía, y el recuerdo casi en dolor y noto que quiero salir al campo a coger el aire frío con el que ahora atardece en el Barraco.

 

La añoranza me trae a la memoria las canciones de mi infancia, un Antonio Machín cantando “Tengo una debilidad” y yo siento que eres la mía…

 

Y silbo paseando

“No me abandones nunca 
al anochecer
que la luna sale tarde 
y me puedo perder”.

 

Y las horas van pasando y la tarde me coge entre las cepas desnudas. Quiero que corra el tiempo para ver si evolucionas y creo en ti… ya te siento… ya te sueño…

 

Y recuerdo que de niño leía con atención un libro de Amicis, “Corazón”, y me viene a la mente “Sangre Romañola” por la intensidad, el color, el fuego. Recuerdo al pequeño Escribiente Florentino, por su interés, por la constancia, por el trabajo. Rememoro al Pequeño Patriota Paduano, por sus ganas, por el tesón, por la cordura… y vuelve esa melancolía, unión de añoranza y felicidad que saca lo mejor de mí.

 

Y entre recuerdos y recuerdos, sigo agitando mis 7Navas rosado, soñando degustarlo con unas judías de la huerta, rehogadas con tomates y ajos y brindo, en silencio y en solitario por el trabajo bien hecho…. por ti.

Comentarios

Pedro García 01/11/2016 13:18 #13
Un saludo y muchos éxitos. Escribes igual que hablas y piensas, eres una auténtica maravilla de persona.
Lola 01/11/2016 13:16 #12
Precioso Ruth. Para cuándo el siguiente?? Estoy deseando leer más. Me emocionas.
Laura hHernández 23/10/2016 09:46 #11
Me encanta. Un saludo.
flor 18/10/2016 11:34 #10
Me a gustado mucho
teresa García 18/10/2016 11:33 #9
gracias amiga por tus palabras. reflejas perfectamente esa delicadeza, ese positivismo, esa forma elegante y simpática de ver la vida. un brindis por ti.
. 17/10/2016 18:03 #8
En dos viernes el siguiente artículo lo estoy deseando
Lobo feroz 17/10/2016 18:03 #7
Estaría amándote hasta el amanecer, mi caperucita.
Tu mío en la sombra 17/10/2016 18:02 #6
Veo que hay gente que pone un no me gusta a los comentarios ajenos. Es porque no les gusta el comentario o no les gustas tú... eres un amor de mujer, generosa, simpática, trabajadora y con una pluma preciosa. No hagas caso a comentarios de envidiosos.
C.A. 17/10/2016 18:01 #5
Es una maravilla como escribes.encuentro mucha belleza en tu escrito y mucha sensibilidad. A veces es necesario levar viajar a los sentidos, volar, soñar, irse por las nubes. Un beso cariñoso y lleno de respeto.
Sandra 17/10/2016 17:59 #4
Gracias Ruti, vuelvo a leerte con mucho placer.

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