Silueta ruth pindado original

El Brindis

Ruth Pindado
El blog de Ruth Pindado en Tribuna de Ávila

Un brindis por Agosto, bodega Maestro Tejero

Arranca con fuerza el tercer movimiento de  “El verano”,  suenan los violines en un crescendo  que me despierta del sopor… me sirvo otra copa, grana, brillante, sinuosa y me pierdo entre los sueños… “degustar es leer un libro lentamente, frase a frase... es escuchar un concierto en el más profundo recogimiento” (Pierre Poupon) Y así,  recogido, imaginando mi viñedo crecer, sano, alimentado de María Thun (calcio vivo, el sílice vivo y el estiércol)  lleno de vida, de energía, dinámico, alegre sigo.

 

Fluye el caldo, y los sueños, y aparece en verdes El Marciano, venido y asentado en tierras de Navarredondilla, de garnacha cuidada con las manos fuertes y sabias del labriego. Es un vino muy de la Tierra, generoso, alegre, limpio con aromas a flores,  a fruta roja madura, fresco, de acidez equilibrada. Abierto a ser vivido y bebido entre amigos, a ser disfrutado y acompañado con un buen guiso, una carne de ternera roja a la brasa, y más sofisticado con  quinoa real y tubérculos.

 

Y salgo de mi letargo  y camino entre las cepas, unas atadas, otras libres, todas cuidadas y mimadas con amor, como solo un padre sabe cuidar a un hijo. Me emociona su  belleza, su entorno otrora desgastado por el tiempo y la edad, y  ahora radiante por mis manos. Y las lágrimas que alimentaron mi sentido en estas tierras aparecen quebradizas por mis mejillas, nostalgia de un acogido como solo un castellano sabe hacer.

 

Al amanecer en la viña, con arado y  Ocho (mi caballo) avisto los marcianos, los siento, noto su presencia y su esencia se traslada a esta tierra alimentada por antroposofía que da vigor y sustancia a las parrizas.

 

 

HE ANDADO MUCHOS CAMINOS

 

He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares,
y atracado en cien riberas.

 

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,

 

Y pedantones al paño
que miran, callan, y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

 

Mala gente que camina
y va apestando la tierra…

 

Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

 

Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan a dónde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,

 

y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca.

 

Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra.

 

Soledades, Antonio Machado

 

Y esperanzado camino entre las cepas, flora viva, construcción de naturaleza en todo su esplendor,  arquitecto de mi huerto, de mi campo, de mi viñedo.

 

Y viene a mi memoria Tom Builder construyendo de la nada, como yo, nuestras vidas.

 

Sonrío, de soslayo, para no ser sorprendido por el éxito, y morir de él. Y sigo amamantando las plantas con desechos de vida, para crear más vida, entorno perfecto de Guddom, mi luz.

 

Suenan las campanas  y me recuerdan que debo partir, el tiempo apremia y en la bodega sigue el trasiego de los tanques, para limpiarlos y ponerlos a punto, para  cuidar su temperatura y garantizar que la buena cosecha se transforme en un buen vino, para marcar los pedidos  y enviar a los amigos sus botellas. Y sigo, casi en silencio, creando el nuevo vino de parcela que saldrá de estos terrenos arenosos, pedregosos,  minerales.

 

Suben los aromas de El Marciano, húmedo, equilibrado, de cuarta añada, asentado, redondo,  vertical, maduro… y me dejo llevar por las ganas y el entusiasmo, esas mismas que hace cinco años me trajeron aquí, a estas tierras abulenses de paz y creación, de fríos inviernos y acogedoras gentes, de promesas que se cumplen y sueños que se realizan.  Y vuelven los violines a sonar con fuerza, y vuelve Tom a recordarme que soy arquitecto de mi sueño y visualizo su catedral y mi bodega, sus Pilares de la Tierra y mis cepas enredadas y me sirvo otra copa, y soy El Rey del Glam, (quilty pleasures) frutal, húmedo, alegre, profundo… y sé que esto crecerá, mi legado a estas gentes que me han hecho grande será devolverles las garnachas más hechas, más fuertes, más pizpiretas para enriquecer los caldos y alegrar las mesas.

 

¡Ah, el vino!... “de noche en invierno no ay (otro) tal escallentador de cama. Que con dos jarrillos de estos que beua, quando me quiero acostar, no siento frío en toda la noche… me calenta la sangre; me sostiene continuo en un ser; esto me faze andar sempre alegre… y si desto vea yo  sobrado en casa, que nunca temeré el mal año… esto quita la tristeza del coraçon, pone color al descolorido, coraje al cobarde, al floxo diligencia; conforta los celebros… no sé quien no se goze en mentarlo…”  (Celestina, acto IX).

 

Abandono en silencio mi pueblo, cabizbajo y dejo detrás  de mí el tiempo regalado…las conversaciones de banco, las tardes de silencios…los días y sus noches cedidas por amor… este es mi legado…

 

brindo por ello… 

Comentarios

. 17/10/2016 18:06 #11
Muero de amor por ti, por tus palabras, por tu vino.
Luis 17/09/2016 00:46 #10
Me gusta bastante, estupendas palabras.
... 12/09/2016 15:46 #9
Bonito, lo compraré
Tete 09/09/2016 09:36 #8
Me gusta mucho este vino de Alfredo. Es un gran tipo, y tú muy bien reflejado.
Lorenzo 07/09/2016 09:10 #7
Muy bonito Ruth. Cada mes espero con impaciencia tus palabras.
Esther 06/09/2016 11:07 #6
Pues bebamos
Leti 04/09/2016 09:48 #5
Guai
Teresa García 18/08/2016 18:10 #4
¡Qué bonito, Ruti!
Esme 07/08/2016 01:58 #3
Mola mucho tia. Quiero encontrarme contigo y tomarnos unas cañas. Molas
Lorena 01/08/2016 01:51 #2
Me encanta

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