Veronica original

De la tele a mi sofá

Verónica Fernández
La huelga que batió récord en los directos

Una ración de caraduras, por favor

Recién cumplidos mis 29 años, ya tengo constancia de lo que es que mi país atraviese una de las crisis económicas y financieras más duras de todos los tiempos. Me entristece saber que la pobreza en España es “más extensa, más intensa y más crónica que nunca”, según advirtió Cáritas la pasada semana. En concreto, matizó que la proporción de hogares españoles que viven por debajo del umbral de la pobreza es de casi el 22% y que otro 25% de los hogares está en “situación de riesgo”. Ante tal panorama, resulta difícil creer que, aun con la que está cayendo, existan caraduras que, sin necesidad alguna y por el simple hecho de ampliar y mejorar sus expectativas de vida, se aprovechen de los que menos tienen y, cuando la Justicia les triza, se hagan los mártires de la película.

Mártires fueron los que murieron en la guerra civil española sin que la cosa fuera con ellos, los que mueren diariamente en África por no poder llevarse un trozo de pan a la boca, los que acuden en ayuda humanitaria y tienen la mala suerte de pisar en minas antipersonas… Esos sí que son mártires sin habérselo buscado. No un Ruiz-Mateos, no ninguno de sus hijos implicados en el caso Nueva Rumana, ni tampoco un Iñaki Urdangarin por muy yerno del Rey que sea, aunque ahora nos quieran demostrar, a través de entrevistas y declaraciones por televisión, que son unos angelitos y, sobre todo, inocentes de todo aquello de lo que se les imputa.

Más desvergüenza junta es imposible. ¿Pero cómo puede hablar con la cabeza bien alta un señor que ha estafado a los bancos, ha arruinado a un sinfín de proveedores y ha destrozado la vida de otros tantos ahorradores? Si lo tuviéramos delante, no creo que nos respondiera a esta pregunta, como tampoco lo hizo el jueves pasado a ninguna de las que les formularon la presentadora de ‘Espejo Público’, Susanna Griso, y sus colaboradores, atreviéndose además a descalificarles. ¿Pero para qué Ruiz-Mateos concedió esa entrevista? Para lo que sí que valió, aparte de otorgarle la mañana a Antena 3 con un 16,3% de audiencia, es para mostrarnos a los espectadores la persona tan impresentable que es este empresario jerezano.

Pero qué se ha de esperar de una persona que ha escrito en una carta abierta frases tan ridículas como que “Para que se enteren los jueces, que sin ánimo de ofender, no dan conmigo pie con bola, por lo tanto quiero que sepan que en lugar de estar muy arrepentido de mis actuaciones, por el contrario, me siento orgulloso, feliz y satisfecho de haber hecho mucho bien, especialmente en todo lo referente al mundo obrero, al que he dedicado siempre mi amor, mi devoción y mis esfuerzos”. U otras lindezas como “aunque tenga muchos defectos y miserias personales, mi conciencia está limpia, sosegada y en paz”. ¿Seguro?

La última palabra la tendrán los jueces y entonces se verá si la familia Ruiz-Mateos jamás ha destinado ni un solo euro, como ha asegurado, proveniente de los inversores, para pagar las viviendas de los miembros de la familia. Entonces se verá si las viviendas de todos sus hijos, como nos ha querido hacer ver, son “casas sencillas y normales, sujetas a una hipoteca que ha sido pagada con los ingresos correspondientes a los salarios que han tenido por su trabajo y que posteriormente han sido embargadas”. Un día de éstos Sr. Ruiz-Mateos le tengo que invitar a mi casa para que vea lo que es una casa sencilla y normal… Y después compara.

Más vídeos en Antena3



Otra invitación similar es la que le haría al que ha pasado de “yerno ideal” del Rey de España a persona non grata, D. Iñaki Urdangarin, quien el pasado sábado declaró en los juzgados de Palma de Mallorca. Fue allí donde admitió que la Casa Real le pidió que dejara los negocios con el sector público y fue allí donde todos los españoles, a través de las cámaras de televisión, pudimos ver su cambio de estrategia. ¡Enhorabuena a su equipo de asesores! Por preparar tan bien y de una forma tan meticulosa todos sus movimientos y palabras.

Y es que en pocos días ha pasado de huir despavorido por las calles de Washington ante la presencia de una cámara a detenerse ante centenares de medios que le aguardaban a las puertas de los juzgados de Palma. Me alegro de que ya no nos vean a la prensa como un enemigo a combatir. Es todo un acierto… porque, permítanme que les diga, no tienen a más enemigos que a ustedes mismos.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: