Veronica original

De la tele a mi sofá

Verónica Fernández
La huelga que batió récord en los directos

La televisión huele a putrefacción

Según la Real Academia Española (RAE), la televisión es la “transmisión de imágenes a distancia mediante ondas hercianas”. Pero bajo un análisis más exhaustivo y a tenor de lo que nos llega a través del televisor día sí y día también, yo diría que la televisión es la ´caja tonta´ que sólo entretiene al espectador, le aleja de sus problemas y lo hipnotiza hasta hacerle perder su sentido más crítico acerca de lo que sus ojos ven. ¿Por qué al sentarnos frente a la televisión automáticamente merma nuestra capacidad de reflexión y autocrítica? Pues esto es precisamente lo que quiero intentar con este blog, mi primera experiencia bloguera, aunque no mi primer contacto con un medio de comunicación puesto que soy periodista. Quiero conseguir que todos los que me lean cada semana vean la televisión más allá, desde un punto de vista más analista y crítico y, por supuesto, nada conformista. Quiero que entre todos aportemos ideas para ver cómo se podría cambiar el formato televisivo que a día de hoy las grandes cadenas nos están vendiendo, y no sin éxito en algunos casos, si es que consideráis que hay cosas que cambiar.

En este blog voy a hablar con total libertad acerca de lo que considero que se está haciendo mal en televisión pero también, cómo no, de lo que se está haciendo bien, que lo hay. Me gustaría que todos los que os habéis animado a leer mi primer post en Tribuna.net me acompañarais cada semana en este gratificante viaje y juntos analizar los productos televisivos que aparecen en la ´caja tonta´, esto es, series, informativos, programas de entretenimiento, reportajes, dibujos…, así como también recordaremos tiempos pasados en la tele y sacaremos nuestras propias conclusiones de si fueron mejores o no.

Mi primera reflexión sobre la televisión me lleva a decir que hoy en día se explotan los contenidos al máximo, sobre todo en los espacios de entretenimiento. Todos vemos cómo lo que fue noticia hace unos meses, incluso unos años, hoy vuelve a la parrilla como si nada. Y para prueba ahí tenéis la última entrega del ´Caso Ylenia Carrisi´, que se ha vuelto a poner de moda en televisión a raíz de que hace unas semanas el periódico italiano ´Il Corriere della Sera´, que cita a su vez al semanal alemán ´Frizit Revue´, publicara que la hija de Albano y Romina, desaparecida en Nueva Orleans en 1994, podría estar viva y residiendo en un convento greco-ortodoxo de Phoenix, en Arizona, según la entrevista realizada al jefe de la policía de Nueva Orleans, Warren J. Riley. Y yo me pregunto: ¿pero se han aportado pruebas firmes y contundentes para volver a relanzar este tema tan personal, que juega con los sentimientos de una familia? Pues bien, hace unos días aparecía en televisión la tía de Ylenia, la hermana de Romina Power, reviviendo todos estos años de angustia y revolviendo las tripas de una familia desestructurada, sobre todo las de Albano.

Y, cómo no, le dio plataforma televisiva el programa ´Sálvame Deluxe´, de Telecinco, que sin extrañarnos tenía que subir la audiencia una vez más a costa del dolor ajeno con los ya conocidos lloros de Lydia Lozano, que ya es una más en la mesa de todas las familias españolas. Ésta pidió perdón entre sollozos a la familia de Ylenia por el daño que pudo causarles en su día por las declaraciones que vertió y rompió a llorar a lágrima viva cuando se fundió en un emotivo abrazo con Taryn Power, la tía de la desaparecida. ¿Hasta cuándo las lágrimas de Lydia subirán la audiencia? Nos hemos acostumbrado tanto a ellas, sobre todo con el ´Caso Ylenia´, que ya no nos dicen nada, pero voy más allá. ¿Por qué se utiliza el dolor para llegar más al espectador? ¿Por qué se intenta ridiculizar a un personaje, en este tipo de formatos televisivos, para conseguir más ‘share´, más cuota de pantalla? No lo puedo llegar a entender.

La televisión, sí, huele a putrefacción. Cuando un tema ya ha pasado a mejor vida se vuelve a lanzar a la palestra, se exprime con toda la fuerza, haciéndonos creer que hay alguna novedad y que son así de buenos por hacérnoslo llegar. Yo más que eso pienso que los editores de contenidos televisivos creen que los espectadores somos tontos, y cada vez hay más audiencia que está cansada de que la consideren tonta y termina por pulsar el botón de apagado de la tele porque ya no le vale el hacer ´zapping´, como hace unos años, ya que los contenidos se repiten en los distintos canales televisivos. Ante esta situación considero que las personas responsables de los contenidos en televisión se han relajado y han optado por cruzarse de brazos y ofrecernos durante muchos días seguidos el mismo tema dosificado, que termina por hartarnos. ¿Es así como se consigue ser mejor que la competencia? ¿Esto es hacer buena televisión, como la que se hacía hace unas décadas?


Tarde o temprano esto tiene que cambiar. Se tiene que fusilar la telebasura y la baja calidad de los contenidos. Y es que lo que se emite en televisión influye en la sociedad y, por tanto, en la actualidad se nos están vendiendo más valores negativos que positivos como, por ejemplo, el conseguir dinero fácil en un programa de televisión por contar un escándalo familiar o sacar a la luz cualquier trapo sucio que debería sonrojar al propio personaje que lo está contando pero que, en vez de eso, se jacta ante la audiencia. En este sentido, otro aspecto que también se tiene que tener en cuenta es que un programa sea visto por un gran número de personas no significa que sea bueno, sino que los demás son peores y no consiguen enganchar con el espectador por motivos varios. Por tanto, desde esta plataforma digital pido en mi primera intervención que la televisión nos dé más opciones y no se conforme con programar los mismos contenidos televisivos a la misma hora en todas las cadenas porque el olor a podrido ya traspasa las pantallas de nuestras casas.

 

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