Veronica original

De la tele a mi sofá

Verónica Fernández
La huelga que batió récord en los directos

España nunca ganará Eurovisión

España nunca ganará Eurovisión si no se toma en serio este festival. Se dice que lo importante es participar. Y una mierda. Lo importante siempre es ganar. Si no que se lo digan a Fernando Alonso y a Ferrari, o a Jorge Lorenzo y a su Yamaha. Ya se sabe que en cualquier campeonato, concurso o festival sólo puede haber un ganador y el resto son perdedores, pero no es lo mismo conquistar el segundo puesto que anclarte en el penúltimo. Cuanto más abajo, más jodido (con perdón de la palabra) estás. Que no nos cuenten cuentos.

España nunca ganará Eurovisión si no cambia el ‘chip’. Si se piensa como Raquel del Rosario que “ninguna posición es mala” después de sufrir el batacazo del pasado sábado en Malmö (Suecia), mal vamos. Si miramos hacia otro lado y nos quedamos sólo con que “tampoco hay que hacer dramas”, propongo llevar a Arturo Valls para la 59ª edición. Cae bien, lo mismo canta, que presenta, que te cuenta un chiste. O yo misma. Así de paso conozco Dinamarca. Si los descalabros son lo de menos para España, a TVE no le tiene que preocupar entonces que sea yo misma, o este gran ‘showman’, o cualquier ciudadano anónimo el que ponga sus patitas el año que viene en este país nórdico.

 

España nunca ganará Eurovisión si sigue apostando por canciones simples, puestas en escena discretas con fondos neutros e iluminación sencilla. ¡¡¡Esto no gusta al resto de países europeos!!! Ala, ya lo he dicho. Lo que convence son los buenos estribillos y las escenografías majestuosas. Vale, sí, tenéis razón, tampoco nos ayudó salir después de la llamativa puesta en escena de Finlandia, con beso lésbico de cierre.

 

¿O puede que nos traicionara ese vestido amarillo? ¿O que se desafinara en algunas notas? ¿O salir con los pies descalzos? Si es que no ha sido buena idea desafiar el maleficio de Remedios Amaya, que volvió de Múnich con ‘zero points’. ¡A quién se le ocurre también manejar una barca sin zapatos! Esto sólo te puede llevar a la deriva.

 

España nunca ganará Eurovisión —y en este último festival se ha apreciado que las afinidades políticas y culturales han quedado al margen, por lo menos para nosotros— si el jefe de delegación de TVE, Federico Llano, no cambia su actitud. Dicen de él que no colabora para que nuestro representante se promocione en fiestas de otros países —plataforma para darse a conocer entre la prensa extranjera—, que deja a su suerte a la prensa española y hasta que en su día reprendió a una de las coristas de Pastora Soler por hacerse una foto con un fan en Bakú (Azerbaiyán), espetándole con mala actitud que “no hemos venido de vacaciones”. ¡Uff, esto huele muy mal!

 

España nunca ganará Eurovisión si no promociona justamente a su representante y si éste se queda sin tour europeo, como le ha pasado este año a ‘El Sueño de Morfeo’, todo lo contrario que a la mayoría de sus rivales. Pensadlo, ¿cuántas veces habéis visto un fragmento del videoclip en los bloques ‘publicitarios’ de TVE? La promoción por esta vía ha sido este año prácticamente inexistente.

 

España ha perdido. Sí, pero también ha perdido este Festival. Ha sido el peor de los últimos años. Malas canciones, coreografías irrespirables que, en muchas ocasiones, no aportaban nada, sólo focos en el escenario y una realización pésima durante las votaciones. Para ser justos aquí tengo que corregir. La coreografía de Azerbaiyán, la que he pasado a denominar ‘El hombre y su sombra’, con Farid Mammadov y ‘Hold Me’ fue espectacular, incluso superior a la propia interpretación musical.

 

Poco más recordaré de este festival, a excepción también del solista de Rumanía que, con un atuendo propio del conde Drácula, puso la nota friki; o de la cantante de Ucrania que apareció en el escenario en brazos de un gigante que parecía haberse escapado de la serie ‘Juego de Tronos’.

 

De los nuestros, nada. No recordaré absolutamente nada. Tan sólo que su canción ‘Contigo hasta el final’ casi hace honor a su nombre, que los peores augurios se hicieron realidad y que, en vez de terminar la noche con un bonito ‘Sueño’, la despedimos con una pesadilla que costará a TVE 300.000 euros aproximadamente. ¡Pero qué más le da a la televisión pública desperdiciar su presupuesto si puede paralizar cuando quiera el rodaje de una gran producción como es ‘Águila Roja’!

Twitter: @VeronicaFdezGo

Comentarios

Guau 20/05/2013 16:23 #1
Tampoco hace falta que lo gane... este concurso en la epoca franquista estaba bien en el siglo XXI es una bazofia.

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