Veronica original

De la tele a mi sofá

Verónica Fernández
La huelga que batió récord en los directos

De prótesis, bragas y matriarcas

Os tengo que confesar un secreto. Esta semana me he vuelto muy fan de Rafael. Del ‘Yo soy aquel…’, no. De Rafael Spottorno, el jefe de la Casa Real que, por su semblante poco entusiasta y monotonía insípida, más parecía que fuera él el que tenía que pasar de nuevo por el quirófano que su Majestad el Rey. Pero este fanatismo, lo reconozco, no es nada comparable por el que siento por el doctor Cabanela. ¡Qué humor tiene este hombre! Sólo él consiguió despertar del letargo a todos los presentes de esa velada tan secretista cuando se le ocurrió soltar por su boquita que él tomaba más pastillas que el Juancar de Borbón. ¡Eso sí que fue un detallazo hacia el monarca!

Estáis locos si pensáis que nuestro Rey debería abdicar. Su prótesis sigue vivita y coleando. De hecho, a mí se me han disipado todas las dudas una vez acabada la dialéctica de ambos, aunque ésta trasluciera escasa tranquilidad. Ya sabéis, deben ser cosas del directo. Ante la posibilidad de una noticia bomba, todo quedó en petardo mojado o, como se dice en mi pueblo, piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás. Únicamente les faltó decir: “¡El Rey está hecho un chaval!”, tanto o más que aquel Paco Martínez Soria que sopesaba que la ciudad no era para él.

 

Sólo espero que la rueda de prensa que dio Casa Real, en la que admitía preguntas, genere alguna reacción en Mariano Rajoy, ese ser humano con el que parece que no van los problemas de España y que, si os fijáis bien, poco a poco le está creciendo la nariz como a Pinocho. El caso Bárcenas se la ha afilado bastante más, ¿no creéis? Mi conclusión de todo esto: el Rey no anda bien… y Rajoy aún menos.

 

Como tampoco andan nuestros tróspidos de la televisión. Pero ellos de una parte del cuerpo que está mucho más arriba. Sí, esos solteros de ‘Quién quiere casarse con mi hijo’, programa que ha vuelto a sorprender en su tercera edición por imposible que pareciera y que nos ha permitido descubrir que Ibiza es la capital de Argentina. ¡Mamá, pero qué es lo que aprendí en la ESO! Se puede decir que entre bragas anduvo el juego. Hay hasta quien se las imaginó de cuello vuelto.

 

Mucha física se ve todo el rato entre solteros y pretendientas pero nada de química. Tanto o más como las parejas menos convincentes de la pantalla. Los espectadores nunca nos llegamos a creer a Pablo Carbonell y Elia Galera en ‘Hospital Central’ ni terminamos de ver a Chema y Soraya en ‘Aída’, a Oliver y Lauren en ‘Arrow’ ni a Johnny Depp y Angelina Jolie en ‘The Tourist’. Todos ellos ni pegados con cola… Lo siento. Pero alguien os tenía que abrir los ojos.

 

Y los ojos como platos se me abrieron cuando el pasado viernes vi a Remedios Torres, madre de la Campanario, en el Polideluxe. ¿Pero esta mujer no dijo que nunca iría a un plató de televisión? La fe mueve montañas y el dinero... a las matriarcas. Por lo menos sus supuestas mentiras destaparon las verdades que ya medio mundo conocíamos: que los trámites para cobrar su pensión estaban llenos de irregularidades, que Andreíta no fue invitada con tiempo a la comunión de su hermana, que Carmen Bazán y la ‘Campa’ se llevan como el rosario de la aurora… En fin, que hay gente tan sumamente pobre en el mundo que sólo busca el dinero. En este caso, el dicho de ‘vive de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos’ no queda tan lejano. Piensa mal y acertarás.

Twitter: @VeronicaFdezGo

Comentarios

Paz Marqués 23/09/2013 19:36 #2
Me encanta como nos pones en la realidad más deprimente con una sonrisa en la cara mientras te leemos. No cambies
Tomás 23/09/2013 12:07 #1
Y que opinas del otro cirujano que lo operó antes , menudo marrón estar hay sentado con el Spottorno y el supuesto enmendador del guiso de cadera. Que aunque sólo se diera la infección en un 1% de los casos quedar entre ellos ya de por sí te deja cara de yo no he sido.

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: